martes, 27 de septiembre de 2011

Reuniones de atención a espíritus sufrientes



Todo grupo mediúmnico de estudio, serio, llegado su tiempo, estará llamado a realizar reuniones de atendimiento a espíritus sufrientes.
Dichas reuniones, además de ser un gran servicio para nuestros hermanos desencarnados, nos permitirán adquirir un valioso conocimiento gracias a las experiencias que nos transmiten, grandes ejemplos de la Ley de Causa y Efecto en la mayoría de los casos.
Estas lecciones nos ayudarán en nuestra reforma interior, necesaria para todos los que queramos progresar dentro de un grupo mediúmnico y de la Doctrina Espírita.
Una reunión de atendimiento a espíritus sufrientes consta de varios ámbitos de actuación que debemos abordar: el psicológico y el fluídico-energético. Cada uno de ellos requiere preparación, experiencia y dedicación. Ambos aspectos se complementan, podemos decir, porque una buena atención psicológica creará la confianza necesaria para volverse permeable a nuestras irradiaciones o pases, y a su vez, buenas palabras sin sentimiento no surtirán efecto alguno en el comunicante.
El ambiente vibratorio del grupo es la base para una buena reunión mediúmnica. Por ejemplo, con nuestros fluidos se establecen barreras fluídicas que evitan visitas inoportunas que interrumpan y que intenten utilizar el tiempo establecido para la reunión. Si en la reunión no se reune cierta cantidad de energía entre los presentes, no se podrá dar la comunicación vía incorporación del médium. Esto es importante porque en el proceso de incorporación, el espíritu necesitado recibe lo que se llama el "choque anímico", parte esencial del tratamiento fluídico. En esos casos el médium apenas podrá psicografiar y sentir los pensamientos del espíritu comunicante, reduciéndose considerablemente los beneficios recibidos.
Como gran ayuda en este apartado, tenemos el libro de "Desobsesión" de Chico Xavier, donde explica la predisposición y las normas mínimas que un grupo serio tiene que cuidar, así como el número de participantes y los diferentes papeles a desempeñar.
Aparte del tono vibratorio que debemos traer, hay que considerar el siguiente paso: mantener el mayor nivel de concentración que podamos en la reunión. De esta forma se podrán alcanzar los mayores objetivos. Sin concentración toda la energía del grupo se dispersa y desaparece. Con concentración se estable la estructura fluídica que permitirá a cada participante cumplir su cometido. En este punto es fundamental la preparación de los mediums de vibración, manteniendo la concentración e irradiando sentimientos y energías armónicas al paciente.
Normalmente la estructura de una reunión mediúmnica de atendimiento comienza con un tiempo de estudio de la doctrina espírita, poniendo los conocimientos en común y fomentando la igualdad de pensamiento y sentimiento, para a continuación pasar a la reunión propiamente dicha. El tiempo de estudio servirá para equilibrar nuestra vibración y desconectar de la realidad del día a día con sus problemas, preocupaciones, etc., aunque lo ideal sería venir ya armonizados en lo posible. Normalmente el estudio se realiza en una sala diferente a la de la reunión. Terminado el estudio se pasa a la sala mediúmnica, donde cada componente tendrá un lugar determinado. Comenzaremos con un ejercicio de armonización psíquica, ejercicio que tiene como objetivo conseguir un estado de paz interior,  mediante el análisis de nuestra conciencia y nuestros actos. Pasamos al ejercicio de concentración, necesario para aquietar la mente y ponernos en disposición de donar fluidos, dando paso al inicio de la reunión mediante una oración realizada por el dirigente.
En algunos grupos existe una primera comunicación de los espíritus guías del grupo haciendo un saludo inicial y dando unas pequeñas indicaciones sobre los trabajos a realizar, aunque en otros grupos esto se desaconseja alegando que dichas indicaciones pueden fomentar el animísmo del medium sabiendo con antelación que va a comunicar.
Las atenciones suelen durar unos quince minutos y no se aconseja que un mismo médium de paso a más de dos espíritus por sesión.
Al terminar los guias darán una comunicación valorando los trabajos realizados y aportanto valiosos consejos a los presentes.
Se terminará la sesión con cinco minutos de irradiaciones y una sentida oración final.
A pesar de que la parte psicológica de la atención, la conversación propiamente dicha, es quizás el aspecto más complicado para el adoctrinador, en la mayor parte de las ocasiones el aspecto vibracional y de donación de fluidos, es realmente el de mayor importancia. La realidad es que en apenas quince minutos podemos aportar un gran caudal de energía revitalizadora, con la ayuda de la espiritualidad del centro y una buena preparación prevía del grupo, pero sin embargo, qué psicólogo clínico podría dar el alta a un paciente en apenas ese tiempo. Cierto es que es una parte fundamental, y que tenemos que cuidarla especialmente. Sin embargo, la mayor ayuda nos sale del corazón con los sentimientos que proyectamos y la sinceridad que transmitimos.
Una vez dicho esto, debemos recordar que el paciente es una persona como nosotros, que si bien ya no tiene cuerpo físico, muchos todavía no lo saben. Otros, aún sabiendo que murieron, tienen a veces dudas de estar todavía en el plano físico debido a las sensaciones, normalmente de dolor, que sienten de su cuerpo periespiritual, son como si todavía estuvieran encarnados. En este punto, es muy importante qué creencias trae el espíritu de su vida pasada.
Un espíritu sufriente, por diversas equivocaciones en vida, con creencias de la religión católica normalmente llevará al mundo espiritual su idea de penas eternas que pueden llevarle a la desesperanza. Sin embargo, si tuviera una firme creencia en Dios y en Jesús, tendrá una inestimable ayuda para superar las consecuencias de sus errores con abnegación. La base moral del cristianismo, católigos, evangélicos, protestantes, etc., es el Evangelio de Jesús, eje principal de toda evolución moral, tanto en el plano espiritual como en el material.
Especialmente dramático son los espíritus ateos que no creen en la vida después de la muerte porque suelen tardar mucho tiempo en reconocer que están desencarnados y por otro lado traen el pensamiento muy aferrado a cosas materiales impidiéndoles progresar.
Por tanto respecto a la terapia, podemos decir que realmente el verdadero tratamiento lo recibirán en el plano espiritual, por guías realmente especializados, con recursos técnicos y morales que todavía no nos podemos ni imaginar.
Los espíritus sufrientes se caranterizan por traer una baja vibración y diversos problemas que normalmente les incapacitan para entrar en contacto con espíritus de mayor elevación que puedan traerles algún alívio. Evidentemente existen otros métodos para su asistencia pero las reuniones mediúmnicas son un elemento valioso para ellos porque acortan especialmente su sufrimiento, recibiendo las energías específicas que necesita, entre ellas el choque ánimico, para calmar parte de sus dolencias y recuperar momentaneamente cierta lucidez, suficiente para dejar atrás años a veces,  de sufrimiento, elevando suficientemente la vibracion para habilitar en él nuevas posibilidades de terapia, en planos de existencia más elevados.
Estas reuniones normalmente son llamadas de adoctrinación, cuando sencillamente podríamos llamarlas de asistencia a espíritus sufrientes. Asistencia porque traen unas necesidades por cubrir: miedos, traumas, fijaciones, confusiones, dolencias psico-físicas, depresión, tristeza, etc.  Además es importante hablar con un lenguaje claro y sencillo, acorde a su nivel, para que haya una buena comunicación. Por ello tenemos que limitar la información que damos para no crear mayor desconcierto. Recordad que demasiada luz puede deslumbrar. No es raro que un espíritu reaccione contrario a una opinión vertida y rechaze por tanto el ser ayudado al aumentar la desconfianza. Además el tiempo es corto y no podemos centrar el tema en asuntos que en toda una vida no le han preocupado. Por supuesto que tendrá mayores oportunidades de aprendizaje, además con los profesores y experiencias apropiadas en cada caso.
Lo mismo podemos decir en cuanto a contradecir lo que dicen. Debemos escoger cuidadosamente en donde les llevamos la contraria, porque muchas veces prima el objetivo de ganar su confianza, sobretodo si entendemos que esclarecerlo en ese tema no mejora la situación a remediar, o bien no nos va a conseguir entender. En general no hay prisa para hablarles de la reencarnación, o por ejemplo, si es ateo hacer que crea en Dios inmediatamente. Mejor que lo descubra el mismo a través de sus propias experiencias, desarrollando nuevos sentimientos, activando su autodescubrimiento.
Frecuentemente surge la pregunta: ¿quienes sois?, ¿dónde estoy? una buena respuesta es contestar que somos un pequeño grupo de acogida  en una institución que tiene como misión ayudar a personas que están en su situación. Aunque es probable que enseguida diga que él no necesita ayuda y que está perfectamente. Esta afirmación siempre es mentira pero puede servir para preguntarle por sus posesiones, sus riquezas, etc. para pasar a preguntar si se siente sólo, o cuánto tiempo hace que no habla con algún amigo o familiar. El sentimiento de soledad es frecuen-temente el quid de la cuestión en este tipo de pacientes. Con paciencia terminarán abriéndose movidos por las irradicaciones, el choque anímico y el sentimiento de interés sincero trasmitido.
Es importante, por tanto, encontrar la clave de lo que le ocurre. Recogeremos toda la imformación posible sobre su situación, dolencias, a qué se dedica normalmente (cuidando pertenen-cias, buscando a alguien, huyendo de algo, etc.). Es una fase muy útil porque el espíritu siente alivio al desahogarse ayudado por las irradiaciones de amor y cariño.
En esta etapa es importante escuchar más que hablar. Podemos animar a que siga hablando con palabras de comprensión seguidas de pequeñas preguntas que ayuden a profundizar en lo que le ocurre.
De forma general, establecer una relación de confianza sería el primer objetivo a alcanzar, exceptuando los casos de crisis donde primará el auxílio inmediato, mediante pases y oraciones oportunas, situación frecuente en caso de hermanos suicidas. Muchas veces después del tratamiento el paciente termina perdiendo el conocimiento, concluyendo por tanto la comuni-cación.
Es muy normal por tanto que un mismo espíritu retorne varias veces. Si es muy desconfiado, tardará varias sesiones en hacerlo, y será entonces cuando podremos realmente ayudarle. Deberemos determinar las necesidades reales del espíritu para dirigir nuestras preguntas y empujarle a pensar sobre ellas. Debemos detectar el miedo, la tristeza, la soledad, la apatía, etc.,  para buscar el remedio apropiado en cada situación. Si tiene miedo le hablaremos de que ahora está amparado en nuestra institución y que ya no tiene nada que temer porque está a salvo de todo peligro. Si está sólo, hablarle que compañeros de la institución le acompañarán hasta su recuperación, donde podrá encontrar familiares y amigos que le esperan. Frente a la tristeza y desesperanza, transmitir ánimo hablándole del abanico de posibilidades que pronto se le abrirán, con respecto a sus familiares y respecto a nuevas oportunidades de crecimiento que podrá proyectar conjuntamente a nuestros especialistas.
Establecida la confianza, rápidamente el espíritu permite ser ayudado. Es común entonces que en la reunión siguiente, el espíritu relate las atenciones espirituales recibidas durante la semana.
Como son las consultas con médicos espirituales y las gran dedicación que emplean los enfermeros en cuidarles y hacer que no les falte nada.
En las siguientes reuniones el espíritu compartirá su experiencia vivida al grupo, aliviando así su sentimiento de culpa, mostrando su arrepentimiento y mostrando a su vez su confianza y agradecimiento hacia nosotros.
Sólo nos queda por agradacer de todo corazón a la espiritualidad, que soporta las grandes tareas de asistencia, por permitir a nuestro grupo participar en estas pequeñas labores de asistencia estableciendo nuevos vínculos afectivos para toda la eternidad.
José Ignacio ModamioCentro Espírita "Entre el Cielo y la Tierra"

Los antecedentes del Espiritismo


Desde tiempos inmemoriales, cuando el ser humano era solamente el germen  de lo que actualmente conocemos como "homo sapiens", ya llevaba en su interior la semillita de la espiritualidad.
Cabe preguntarse cómo empezó el culto a lo "desconocido", la comunicación con el "más allá",... de donde le viene al hombre esa "conciencia espiritual" que parece surgir con él- o dentro de él- desde las eras más remotas de la humanidad.
La historia de la religión es tan antigua como la del hombre mismo. Hasta en las civilizaciones más primitivas se encuentran pruebas de algún tipo de adoración. Podría decirse que hasta donde ha llegado la investigación, nunca ha existido un pueblo que no fuera de alguna manera religioso.
El hombre primitivo ya mantenía contacto con el mundo invisible, colocaba el cráneo del difunto fuera de la caverna, en dirección al este, pensando que de ese modo el alma del fallecido no volvería.
La creencia de que el alma es inmortal es un legado de milenios.
Ya en la cultura Asirio-Babilónica antigua se creía en la vida después de la muerte.
También los egipcios tenían su idea de un alma inmortal. Antes de que el alma pudiera llegar a un lugar de felicidad, tenía que ser pesada contra "Maat" -la diosa de la verdad- Anubis u Horus ayudaban en el proceso. Si el alma recibía la aprobación de Osiris, seguía adelante para disfrutar de la felicidad con los dioses.
Era parte de la antigua mitología China una creencia de que se sobrevivía a la muerte y era importante mantener contentos a los antepasados. A estos se les concebía como espíritus vivientes, poderosos, todos muy interesados en el bienestar de sus descendientes vivos, pero con poder para castigar si no se les complacía.
Con el tiempo, las creencias mitológicas griegas sobre el alma, influyeron en el concepto romano, y los filósofos griegos-como Platón- ejercieron una gran influencia en los pensadores cristianos primitivos, que aceptaron en su doctrina la enseñanza de que existía un alma inmortal.
Los Aztecas, los Incas y los Mayas, también creían en la inmortalidad del alma. Y tenían sus ceremonias como ayuda para resignarse ante la muerte.
Para ellos, los muertos en realidad estaban vivos. Simplemente habían pasado de una fase a otra, eran impalpables e invulnerables. Los muertos habían llegado a ser los miembros invisibles del clan. El indígena Inca creía que uno nunca moría, simplemente pasaba a otro estado de vida. Y adquiría las influencias de los poderes invisibles.
También las mitologías africanas incluyen referencias a un alma que sobrevive. Muchos africanos viven en el temor de las almas de los difuntos. Ellos creen que los "magos" pueden pedir a los espíritus que aumenten sus poderes.
Aunque creen en la reencarnación, piensan que el alma del difunto transmigra a  los animales o las plantas.
Los Masai, creen que su creador "Ngai", coloca un ángel guardián al lado de cada Masai, como protección, cuando sobreviene la muerte, el ángel se lleva al mas allá el alma del guerrero.
¿Por qué es religioso el hombre?
El estudio de la religión revela que uno de sus rasgos más importantes es un anhelo de valor en la vida. Un creer que esta no es accidental, ni está desprovista de significado. La búsqueda de ese significado lleva a ejercer la fe en un poder mayor que el humano y al fin, en una mente universal o sobrehumana cuya intención y voluntad es sostener los más altos valores para la vida humana.
En el primer siglo de nuestra era común, la ciudad de Atenas era un gran centro de enseñanza. Sin embargo había en ella muy diversas escuelas de pensamiento y se adoraba a muchos y diferentes dioses.
Alrededor del año cincuenta el apóstol cristiano Pablo, visitó la ciudad, y presento a los atenienses un punto de vista totalmente diferente. Les dijo:
"El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que hay en él, siendo como es Este, Señor del Cielo y la Tierra, no mora en templos hechos de manos, ni es atendido por manos humanas como si necesitara algo, porque el mismo da a toda persona, vida y aliento y todas las cosas"
En otras palabras, Pablo estaba diciendo a los atenienses que el Dios verdadero -que hizo el mundo y todas las cosas que hay en él- no es producto de la imaginación del hombre.
En el Nuevo Testamento se empieza a dar ejemplos de mediumnidad bajo el nombre de "carisma" o "don", y se llama a los médiums "profetas"-e incluso, si retrocedemos en el tiempo, ya en el Antiguo Testamento, podría considerarse a Moisés como profeta, o sea médium, capaz de comunicarse con el más allá -en el "Libro de los apóstoles" aparecen reflejados bastantes casos de este tipo- tomados entonces por milagros- practicados por los seguidores de Jesús.
En la edad Media surgieron nuevos casos de mediumnidad, algunos muy notables, como el de "Juana de Arco", que a los trece años confesó haber visto a "San Miguel", a "Santa Catalina" y a "Santa Margarita", y declaro que sus voces la exhortaban a llevar una vida casta y piadosa. Unos años más tarde se sintió llamada por Dios a una misión que no parecía al alcance de una campesina analfabeta: dirigir al ejército francés, coronar como rey al Delfín en Reims y expulsar a los ingleses del país. En España tenemos el ejemplo notable de "Santa Teresa de Jesús" una de las místicas más reconocidas de todos los tiempos, famosas por sus éxtasis espirituales. Pero es en la época moderna donde se puede situar mejor la fase inicial del espiritismo, y donde podemos encontrar a grandes precursores, como el famoso vidente sueco "Emanuel Swedenborg" quien a la edad de cincuenta y seis años abandonó sus múltiples investigaciones científicas para dedicarse a la investigación teológica, psicológica y filosófica, con el fin de hacer descubrir a los hombres una espiritualidad racional.
En mil setecientos setenta y cinco aparece la figura de "Franz Mesmer", médico alemán, descubridor de lo que el llamo "magnetismo animal" y que otros después denominaron "mesmerismo". La evolución de las ideas y prácticas de "Mesmer" hicieron que "James Braid" desarrollara la hipnosis en mil ochocientos cuarenta y dos.
Cabe destacar también a "Andrew Jackson Davis" sensitivo y vidente norteamericano, llamado también "El Juan Bautista" del espiritualismo moderno, pues el quien anunció definitivamente la próxima revelación de la comunión del espíritu.
Desde joven dio muestras de clarividencia y oía voces, por los consejos dados por un espíritu, convenció a su padre para ir a Poughkeepsie, donde más tarde -en 1843- conocería al doctor Grimes JS que era conferenciante sobre el tema del mesmerismo-hipnosis - más tarde con la ayuda de un sastre local, William Levingston, Davis entró en estado de trance hipnótico y se encontró, que en este estado alterado de conciencia, podía diagnosticar trastornos de salud. Así describió el cuerpo humano como si fuese transparente a los ojos del espíritu. Cada órgano se destacó claramente con una luminosidad especial.
Se cuenta que Davis, en 1844 tuvo una experiencia que cambió el curso de su vida, y que voló en estado de semitrance desde la ciudad a la montaña en pocas horas.... unos cuarenta kilómetros... Aquí afirmó haber conocido al filósofo Galeno y a Emanuel Swedenborg, cuando ambos habían fallecido ya evidentemente. También afirmó haber sentido gran iluminación mental y revelación.
Y para terminar-aunque la lista podría seguir-destaquemos la aportación literaria de Arthur Conan Doyle -autor de Sherlock Holmes- en su vida tuvo tres etapas, la primera muy religiosa, la segunda racional y agnóstica y la tercera y última mucho más espiritual. Le intereso mucho todo lo relativo al estudio de la muerte. Y fue en 1919, casi con sesenta años -y siendo ya muy admirado mundialmente- cuando anunció su conversión al espiritualismo.
Con la publicación y confirmación de los fenómenos psíquicos en su libro "La nueva revelación" desde entonces y hasta el día de su muerte gastó sus energías en la causa del espiritualismo. Su mujer desarrolló la facultad de la psicografía y en su propia casa recibían comunicaciones de un espíritu llamado Fineas que les guiaba y ayudaba.
En su obra "Historia del espiritualismo" relata hechos y experiencias de este tipo y afirma "De la fe se ha abusado hasta convertirse en imposible para muchas mentes alertas, y hay un llamado para pruebas y conocimientos. Esto es lo que el espiritualismo aporta. Fundamenta nuestras creencias en la vida de ultratumba y la existencia de mundos invisibles, no sobre tradición antigua o vagas intuiciones, sino sobre hechos probados. De tal manera que puede crearse una religión científica, dándole al hombre un paso seguro."
Y hasta aquí los antecedentes del Espiritismo. En nosotros está estudiar, profundizar en el tema y ampliar conocimientos. Porque queda demostrado que la eternidad es una gran verdad, trabajemos en el presente para mejorar nuestro futuro.
Cielo Gallego
Centro Espírita “Entre el Cielo y la Tierra”