jueves, 27 de agosto de 2015

Fluidos espirituales y salud






En anteriores artículos estudiamos cómo el incumplimiento de las Leyes Naturales es la causa de todas las enfermedades. Considerando que el pensamiento se encuentra en el origen de toda acción consciente o inconsciente, antes incluso de llevarla a cabo en cualquiera de los planos de manifestación (pensamiento, palabra o acción), podemos decir, por tanto, que el pensamiento es el causante último de dicho incumplimiento y por tanto el causante de todas las enfermedades. Vamos a estudiar el papel de los fluidos espirituales creados por la mente, desde una visión electromagnética, al servicio de nuestra salud.

El pensamiento, fluido material

El pensamiento es la capacidad creadora del Espíritu cuyas creaciones, los pensamientos, están formados por verdadera materia mental ponderable, producto de la condensación del fluido cósmico universal, lejos todavía de nuestros medios de medición pero no por ello carentes de naturaleza material procedente de la aglutinación en verdaderas partículas del principio material o fluido cósmico universal.

Según André Luiz, la "materia mental, tiene su ponderabilidad y sus propiedades químico-electro-magnéticas específicas, definiéndose en unidades perfectamente mensurables, tal como sucede en el sistema periódico de los elementos químicos, en el plano terrestre" (1).

Dualidad onda-corpúsculo del pensamiento

Nos dice André Luiz, en el libro "Mecanismos de la Mediumnidad", que la materia mental, compuesta de partículas mentales, sigue leyes análogas a las estudiadas en la física molecular y en la física electromagnética, pero adecuadas evidentemente al correspondiente plano de manifestación. La materia mental, al igual que las partículas más elementales del plano físico, se caracteriza por la propiedad dual de la materia denominada "dualidad onda-corpúsculo".

Como partícula, la materia mental, "aunque en aspectos fundamentalmente distintos, obedece a principios idénticos a aquellos que rigen las asociaciones atómicas en la esfera física" (2).
Como onda, el pensamiento es el "flujo energético del campo espiritual..., desde los rayos superultracortos, en que se expresan las legiones angélicas,... pasando por las oscilaciones cortas, medias o largas en que se exterioriza la mente humana, hasta las ondas fragmentarias de los animales, cuya vida psíquica, todavía en germen, solamente arroja de sí determinados pensamientos o rayos discontinuos" (2).

Inducción mental

El fluido mental, análogamente a la corriente eléctrica, posee el fenómeno de la inducción, "el proceso a través del cual un cuerpo que tenga propiedades electromagnéticas puede transmitirlas a otro cuerpo sin contacto visible". Por ello, "en el reino de los poderes mentales la inducción expresa el proceso idéntico, por cuanto la corriente mental es susceptible de reproducir sus propias peculiaridades en otra corriente mental que sintonice con ella. Y tanto en la electricidad como en el mentalismo, el fenómeno obedece a la conjugación de ondas, mientras dura la sustentación del flujo energético."(2).

La inducción mental es el mecanismo por el cual el pensamiento imprime sus propiedades peculiares en el resto de fluidos mentales con los que sintonice.

Interacción de pensamiento sobre los fluidos

Sin embargo los fluidos mentales, no solamente pueden modificar otros fluidos mentales, también pueden modificar otros fluidos espirituales más mate-riales intermediarios con el plano físico, puesto que los espíritus "mediante el pensamiento, imprimen a esos fluidos tal o cual dirección, los unen, combinan o dispersan; forman conjuntos con determinada apariencia, forma o color; cambian las propiedades de los mismos como el químico las de un gas o de otros cuerpos, combinándolos de acuerdo a ciertas leyes" (3). "Esos fluidos son el vehículo del pensamiento y éste puede modificar sus propiedades,... cualidades buenas o malas de los pensamientos que los ponen en vibración modificados por la pureza o impureza de los sentimientos. Los malos pensamientos corrompen a los fluidos espirituales, como los miasmas deletéreos corrompen el aire respirable. (4)
El fenómeno de la inducción magnética nos ayuda a entender cómo el pensamiento interacciona en el exterior, en la superficie y en el interior de nuestro periespíritu.

Interacción del pensamiento sobre el mundo exterior

El pensamiento actúa sobre nuestro mundo exterior transformando las propiedades de los fluidos que nos rodean según el patrón vibratorio que nos caracterice. Según André Luiz, "el pensamiento, fuerza viva y actuante,... Emitido por nosotros, regresa inevitablemente a nosotros mismos... De ahí la necesidad imperiosa de que nos situemos en los ideales más nobles y en los propósitos más puros de la vida, porque las energías atraen energías de la misma naturaleza y, cuando nos estacionamos en el vicio o en la sombra, las fuerzas mentales que exteriorizamos, vuelven a nuestro espíritu, reanimadas e intensificadas por los elementos que con ellas se armonizan..., convirtiendo nuestra alma en un mundo cerrado en el que las voces y las escenas de nuestros propios pensamientos, aumentados por las sugestiones de aquellos que se afinan con nosotros en nuestra vibración, nos imponen reiteradas alucinaciones, anulando temporalmente los sentidos sutiles" (5).

Interacción del pensamiento sobre la envoltura  periespiritual

El pensamiento también se manifiesta a través de los tejidos de fuerza que delimitan el periespíritu dándole color y limosidad, consecuencia de la radiación sinérgica del conjunto de células en unión con la mente.

"El pensamiento crea imágenes fluídicas, éstas se reflejan en la envoltura periespiritual como en un espejo" (6)

Esta influencia del pensamiento muestra como en una pantalla, las imágenes íntimas originadas en la mente, creando lo que se denomina ideoplastía. Podemos comprender entonces cómo a través de esta "... coraza vibratoria... ...somos observados y examinados por las inteligencias Superiores, sentidos y reconocidos por nuestros seres afines y temidos y hostilizados, o amados y auxiliados por los hermanos que marchan en un grado inferior al nuestro." 

"Por la conformación y estructura sutil de esa túnica electromagnética que reviste al hombre, circula el pensamiento dándole colorido con sus vibraciones e imágenes que son su expresión y con las que exhibe, de primera mano, las inquietudes y los cuadros que improvisa antes de irradiarlos con el rumbo y la meta que les fija" (7).

Interacción del pensamiento sobre el periespíritu

Y por último, el pensamiento también actúa en el interior del periespíritu modificando las propiedades de "las fuerzas que aseguran el equilibrio orgánico, a través de ondas todavía inabordables a la investigación humana, ondas que vitalizan los centros periespirituales, donde se localizan las llamadas glándulas endocrinas que, a su vez, emiten recursos que garantizan la estabilidad en el campo celular." (8).

Con ello podemos entender mejor las palabras de Kardec: "Estos fluidos actúan sobre el periespíritu y éste sobre el organismo material con el cual se halla en contacto molecular. Si los efluvios son de naturaleza buena, el cuerpo recibirá una impresión saludable; si son malos, la sensación será desagradable. Si los malos son permanentes y enérgicos, podrán ocasionar desórdenes físicos..." (9).

Toxinas

Siguiendo la analogía utilizada entre materia física y materia mental, denominaremos toxinas fluídicas a aquellos residuos mentales tóxicos consecuencia de pensamientos desequilibrados que afectan a nuestros cuerpos sutiles, donde imprimen sus propiedades degeneradoras, afectando todo nuestro psicosoma (periespíritu), desarmonizándonos los centros de fuerza y consecuentemente el metabolismo energético celular fundamental para el buen funcionamiento de todos los órganos.
André Luiz nos dice al respecto: "Del mismo modo que el cuerpo físico puede ingerir alimentos venenosos que intoxiquen sus tejidos, también el organismo periespiritual puede absorber elementos degradantes que le corroen los centros de fuerza, con reflejos sobre las células materiales" (10).
Continuando con la analogía entre fluidos espirituales y campos electromagnéticos, podemos comprender que las toxinas fluídicas directamente entorpecen de alguna forma ciertos parámetros cuantificables dentro del trabajo de dichos centros de fuerza que de forma análoga, como hipótesis, podemos estudiar siguiendo los principios del electromagnetismo.

Analogía eléctrica de los centros de fuerza y origen de las enfermedades

Los centros de fuerza son verdaderos transformadores de energías fluídicas donde se producen diversos fenómenos de emisión y recepción de energías. Recepción mediante la condensación de energías externas de determinado tenor vibratorio en corrientes internas adecuadas a la fisiología espiritual del centro de fuerza afín en cuanto a patrón vibratorio. Y emisión de energías, como una serie de dinamos (generadores de corrientes fluídicas) a partir del motor de nuestra mente, sentimientos y voluntad.

Los parámetros por analogía podrían hipotéticamente asimilarse a las magnitudes: intensidad y potencial (voltaje) de electricidad, cuando hablamos de corrientes fluídicas a través las vías sutiles del periespíritu; carga y polaridad, cuando hablamos de acumulación de energías en los órganos periespirituales; así como magnitudes de frecuencia y modulación de una onda electromagnética, cuando hablamos de fluidos espirituales que nos influencian.

En función de la cuantificación alta o baja de estos parámetros, podemos definir distintos estados anómalos de los centros de fuerza:

- Hiperdinamia (11) o hipertensión (11b): Estado sobreexcitado o alto potencial de corriente asociado a una velocidad de rotación alta del centro de fuerza con posible percepción de sensación de calor por el médium sensitivo.
- Adinamia (11) o hipotensión (11b): Estado desactivado o bajo potencial de corriente asociado a una velocidad de rotación baja con posible percepción de sensación de frío.
- Arritmia (12): Estado de desarmonía propio de bajas frecuencias de vibración en analogía a modulaciones de onda muy limitadas en cuanto a riqueza de armónicos, ritmos y formas. Causa de la desarmonía celular que descontrola el código genético produciendo mutaciones, activaciones o desactivaciones del material genético, predisponiéndonos para padecer la enfermedad reparadora de origen genético.

La alteración de la circulación de los fluidos en su trayecto a través de los órganos periespirituales normalmente deja a unos órganos en estado de sobrecarga interrumpiendo o ralentizando la circulación fluídica, dejando a otros órganos en estado de debilitamiento por falta de alimento vital. Estos dos estados energéticos de los órganos son los siguientes:

- Estado de debilitamiento por escasez de fluidos por falta de circulación y por tanto de nutrición de las células y órganos periespirituales, con posible sensación de sequedad o vacío.
- Estado de sobreexcitación o sobrecarga por acumulación de fluidos con posible percepción de sensación de humedad, congestión o malestar por parte del médium.

Estado de debilitamiento

Las consecuencias del debilitamiento de un órgano conllevan normalmente una disfunción equivalente en el órgano correspondiente en el plano físico, exigiendo al resto del cuerpo un esfuerzo de adaptación para suplir o complementar sus funciones.

Una consecuencia normal en el órgano debilitado es la acumulación de toxinas por falta de energía necesaria para su eliminación hasta llegar a la crisis donde aparece la inflamación como primera medida del cuerpo físico para ayudar a la eliminación.

Considerando que el cuerpo físico actúa como un filtro para la depuración del periespíritu, lógico es pensar que, por afinidad, tanto las toxinas físicas como los virus o bacterias, se asocien íntimamente con las toxinas espirituales de forma que su eliminación conjunta del cuerpo físico conlleve tanto la sanación del cuerpo físico como del periespíritu en gran parte de los dolencias.

Considerando las palabras de André Luiz que nos cuenta: "Si tenemos la nube de bacterias producidas por el cuerpo del paciente, tenemos la nube de larvas (toxinas) mentales producidas por la mente enferma, en identidad de circunstancias." (13) entendemos nuevamente que las toxinas de ambos planos interactúan favoreciendo la proliferación de la enfermedad o incluso el contagio.

En el plano físico, las toxinas espirituales, producentes de la mente, y las toxinas físicas, procedentes de los abusos materiales (alimentación, excesos), serían el causante directo de la mala calidad de nuestro terreno humoral, entorpeciendo la homeostasis celular, causa principal de la predisposición a sufrir enfermedades, como bien reconoció Pasteur, en su lecho de muerte, a Claude Bernard con la ya famosa frase: “el microbio no es nada, el terreno lo es todo”.

De esta forma explicaríamos como "Las intoxicaciones del alma determinan las molestias del cuerpo" (14); y "la enfermedad funciona como medio restaurador de la estabilidad psíquica, surgiendo así la carne como <>, absorbiendo la residuos tóxicos y la sombra que traemos en el cuerpo sustancial" (15).

De todo esto concluimos que las enfermedades, consecuencia de la purga de toxinas espirituales de tiempos pretéritos, son buenas para la purificación del espíritu. Sin embargo, muchas otras enfermedades son principalmente consecuencia de los abusos físicos, incumpliendo las Leyes Naturales. Estos abusos complican el panorama general de nuestra salud mediante la incorporación de nuevas toxinas que dificultan aún más el trabajo del organismo en busca de su reequilibrio, entrando además en sintonía con nuevos desequilibrios, reflejos energéticos de otras criaturas que nos comprometerán aún más nuestra salud en el futuro.

Si el Espiritismo nos habla de las Leyes Naturales del mundo espiritual, es nuestro deber también estudiar las Leyes Naturales del plano físico a través de todas las ciencias y en particular, como medida preventiva para nuestra salud, de la medicina natural, el vegetarianismo y la ecología.

Estado de sobrexcitación

Por el lado opuesto al debilitamiento tenemos el estado de sobrecarga o sobrexcitación de un órgano periespiritual, el cual sobreactuará excediéndose en sus funciones desequilibrando el organismo o incluso agrediendo el funcionamiento de otros órganos debilitándolos.
Según la clasificación de las enfermedades del prestigioso Dr. Seignalet (biólogo y médico cirujano creador de la hipótesis del ensuciamiento y de la dieta hipotóxica, coincidentes en gran medida con la medicina natural), habría tres grupos de enfermedades diferentes: de acumulación de toxinas, de eliminación de toxinas y autoinmunes. En los estados de debilitamiento energético de los órganos podríamos pensar que está el origen de las dos primeras, enfermedades de acumulación y eliminación de toxinas, quedando las enfermedades autoinmunes posiblemente explicadas por la sobreexcitación de determinados sistemas que se sobrepasan en sus funciones errando en sus objetivos.

Tipos de pases desde la perspectiva electromagnética de los fluidos

Desde este punto de vista electromagnético de los fluidos vitales que recorren el periespíritu, podemos obtener nuevas perspectivas en la aplicación de la fluidoterapia si clasificamos los pases en función de la necesidad de cada uno de los estados anteriormente mencionados:

- Pases generales: Aquel pase que mantiene el ritmo, intensidad y velocidad constantes en busca de una mejoría general de la vitalidad.
- Pases equilibrantes: recorriendo los siete centros de fuerza principales, el pasista debe sentir el grado de sobrexcitación (hipertensión o hiperdinamia) o de hipotensión (Adinamia) de cada uno proyectando más o menos energía orientada para conseguir el reequilibrio, activando o decelerando. En algunos casos, sin ser pases sedantes o calmantes pueden confundirse por sus efectos (no hay saturación fluídica de los nervios).
- Pases revitalizantes: incidiendo en aquellos centros que se detectaron en estado de hipotensión (baja actividad), habiéndose equilibrado, el pase revitalizante, en un determinado centro, es una corriente de energía forzada por la voluntad y sentimiento del pasista, enlazando su mismo centro  de fuerza emisor con el del receptor, permitiéndole reponer el mismo tipo de fuerzas vitales perdidas y desplazando a la vez los antiguos fluidos estancados por otros nuevos revitalizados.
- Pases dispersivos: aquellos que eliminan energías acumuladas mediante la oposición enérgica fluidos de idéntica polaridad mediante el fenómeno de repulsión magnética.
- Pase de limpieza inicial: pase de carácter dispersivo general preparatorio para comenzar cualquier pase posterior.
- Pase de limpieza final: pase de carácter dispersivo cuya finalidad es la retirada de los excesos de fluidos después de todo tratamiento aplicado.

El tratamiento de fluidoterapia de pases (presenciales o a distancia) bien dirigido debería empezar mediante un análisis previo del paciente por parte de los guías espirituales, determinando la problemática de los centros de fuerza a tratar. La terapia de forma general podría dividirse en los siguientes pasos:

1- Pase de limpieza inicial preparatorio en todos los casos.
2- Pases dispersivos cuando fuera necesario para eliminar cualquier acumulación de energías deletéreas que imposibilitarían cualquier atención.
3- Pases equilibrantes activando o ralentizando los centros afectados cuando hubiera síntomas de hiperdinamia o adinamia. Será responsabilidad del pasista actuar con su voluntad y sentimiento bien dirigidos según la problemática del problema hasta sentir el correcto equilibrio del centro.
4- Pases revitalizantes incidiendo en los centros debilitados por la ausencia de circulación de energía por causa de la adinamia o de la arritmia.
5- Pase de limpieza final, dispersando los restos de energías sobrantes.
6- Prescripción de tratamientos complementarios, agua fluidificada, pases a distancia, lecturas edificantes diarias, etc. fundamentales especialmente en los casos de arritmia energética por desarmonía en los propios centros de fuerza.
José Ignacio Modamio
Centro Espírita "Entre el Cielo y la Tierra"


Referencias: 
- (1)." Evolución en dos mundos", 1ª parte, cap. XIII. 
- (2). "Mecanismos de la Mediumnidad", cap. IV. 
- (3). "La Génesis" cap. XIV ítem 14. 
- (4). "La Génesis" cap. XIV ítem 16. 
- (5). "Acción y Reacción" cap. IV. (6) - La Génesis cap. XIV ítem 15. 
- (7)."Evolución en dos mundos", 1ª parte, cap. XVII. 
- (8). "Acción y reacción", cap. XIX. - (9). "La Génesis", cap. XIV ítem 18. 
- (10). "Misioneros de la Luz", cap. XIX. 
- (11). "Evolución en dos mundos" 1ª parte, cap. II. Ed. portugués 
- (11b). Ídem. Trad. española 
- (12) "Evolución en dos mundos" 2ª parte, cap. XIV. 
- (13). "Los Mensajeros", Chico Xavier, cap. XL. 
- (14). "Misioneros de la Luz", Chico Xavier, cap. XVIII. 
- (15). "Entre la Tierra y el Cielo”, Chico Xavier, cita pág. 66.

domingo, 23 de agosto de 2015

Criopreservación, visión espírita



Tras analizar el artículo "La esperanza de revivir", publicado en el periódico "LAS PROVINCIAS" el día 11/01/2015, vamos a exponer un resumen de dicho artículo y procederemos a dar la visión espirita de las ideas principales.

Ya hay personas en España que están promoviendo  la criopreservación: quieren ser congeladas después de su muerte, confiando en que la ciencia llegará a reanimarlas. Se trata de la conservación de los cuerpos a temperaturas muy bajas, 196 grados bajo cero tras injertarles al cadáver sustancias especiales que evitan la formación de cristales de hielo. Tras la muerte clínica, la intervención  tiene que empezar cuanto antes y el cuerpo se almacena en una cápsula que no usa electricidad pero que debe ser rellenada de nitrógeno líquido cada pocas semanas. Estas cápsulas pueden albergar a cuatro personas colocadas en posición vertical con la cabeza hacia abajo, ya que si hay un calentamiento, el cerebro estaría mejor  resguardado. Hay quien opta por la neuropreservación:   congelar la cabeza pues resulta más económico y piensan que en el futuro podrán darles un cuerpo nuevo.
Existen tres empresas donde podemos encontrar estos servicios: ”Cryonics Institute” y “Alcor” en Estados Unidos y “Kriorus” en Rusia.

En todo el mundo, ya hay 297 personas criopreservadas y Walt Disney no está entre ellas pese a la leyenda urbana que circula sobre él, en realidad fue incinerado y enterrado en California. Aunque si hay más de 2.100 personas que ya han contratado estos servicios. El coste  de los mismos oscila entre 24.000 € y 170.000€. Encontrando la posibilidad de contratar un seguro de 2.000€ anual.  También tienen la posibilidad de congelar mascotas.

La ley española no contempla la criopreservación. Esta ley tiene unos procedimientos mortuorios muy lentos para las necesidades que exigen estas prácticas, los traslados de cadáveres  internacionales también dan muchos problemas y hay quien se plantea el irse a vivir a Estados Unidos.
A Thomas Donalson, matemático estadounidense le diagnosticaron un tumor cerebral y reclamó ante el estado de California la criopreservación pre morten (llevar esta práctica antes de la parada cardiaca ósea cuando entra en marcha los servicios paliativos), y fue considerado suicidio.
Hay opiniones de científicos a favor, como el profesor Ramón Risco de la universidad de Sevilla  que investiga la criopreservación de tejidos y órganos que opina: “Yo jamás aseguraré que lo que planteo sea posible. Yo simplemente creo en la ciencia y que las evidencias me hacen pensar en que si será posible”. Otros científicos en cambio piensan que se está abusando de la ingenuidad y que aunque los avances son muy grandes en este campo, la reanimación de un ser humano es ciencia ficción. Comentan que la sustancia que se inyecta para evitar los cristales de hielo en el cuerpo, resulta toxica, y además habría una superpoblación en el planeta y como siempre sería una injusticia para las clases menos adineradas.

Entrevista realizada a una mujer que va a ser criopreservada:

"¿Hasta qué punto tiene confianza en que esta  vía vaya a funcionar?
-Yo lo veo como una opción, aún no sabemos si va a funcionar pero la otra opción es perderlo todo, eso es seguro y aunque esta opción me diera un 1% de posibilidades la tomaría, no tengo nada que perder al hacerlo…
Comprenderá que, a mucha gente, todo esto le parezca una locura…
Entiendo que cuesta imaginarse un mundo que todavía suena a ciencia ficción. Si en el pasado nos hubieran hablado de los avances que existen hoy en día, habríamos sentido lo mismo…
¿Fantasea sobre cómo puede ser el mundo al despertar?
Sí, claro me imagino un mundo con una mezcla muy fuerte de lo biológico y lo tecnológico…
¿Y si resulta que es un lugar horrible?
Tendré la misma opción que tenía antes de ser criopreservada, la que tenemos todos hoy: la muerte."


Visión espírita de la criopreservación

Resulta completamente natural el hecho de querernos aferrar a la vida, qué madre no haría lo que fuera por tener a su lado a un hijo muy amado que partió antes que ella. No voy a censurar nada, simplemente trataré de exponer algunas ideas y conceptos espíritas, los cuales nos hacen ver la imposibilidad de esta teoría.

Todos somos espíritus inmortales, creados simples e ignorantes y nuestro destino final es la perfección (moral e intelectual) a través de las experiencias que vamos adquiriendo  tras  las sucesivas vidas que vamos teniendo. Morimos y nos desprendemos del cuerpo físico, regresamos al mundo de los espíritus y volvemos a encarnar tantas veces sean necesarias hasta llegar al grado de perfeccionamiento necesario, siempre bajo la ley de acción y reacción: vamos recogiendo todo el bien y el mal que hemos ido haciendo.

Por lo tanto nuestra verdadera patria es el mundo espiritual.
Todas las personas estamos constituidas de tres partes bien diferenciadas:
a) El cuerpo físico, material y perecedero tras la muerte.
b) Espíritu, inmaterial é inmortal.
c) Periespíritu, lazo semimaterial que une al cuerpo físico y al espíritu, sirviendo de envoltura al espíritu.

Con la reencarnación el espíritu regresa al mundo físico. La unión se produce en el momento de la gestación, el periespíritu se une con el cuerpo físico en formación y la separación es un proceso que se empieza a producir incluso antes de ocurrir la muerte, pero que una vez completada la separación del cuerpo físico, el espíritu sigue su camino y el cuerpo físico no es más que materia desprovista de vitalidad. Tanto el espíritu como el cuerpo, ya sin vida, siguen bajo las leyes físicas y las leyes espirituales leyes eternas e inviolables. Por lo cual  el espíritu no volverá a tener un nuevo cuerpo hasta que vuelva a tener otra reencarnación; estos son los ciclos de la vida y como la vida espiritual tiene sus incursiones en la vida material, la realidad es que nunca morimos sino que desencarnamos o vamos cambiando de vestimentas.

Como podemos observar en la entrevista que hacen a la persona que va a ser criopreservada, toma esta opción, como es lógico, porque con el pensamiento material que tiene, al no creer más que en esta vida física y pensar que con la muerte todo termina, acepta esta teoría como una posibilidad, ya que nada tiene que perder. Para todo aquel que ya ha tenido un despertar espiritual, que piensa que somos algo más que materia y concuerde con cualquier filosofía espiritualista o religión, la teoría de la criopreservación no tiene mucho sentido pues siente que somos algo más que un cuerpo físico.
Por lo tanto con la teoría de la congelación del cuerpo físico esperando ser despertado o reanimado, se aferrará a un cuerpo sin vida que ya cumplió sus objetivos y no se abrirá  al despertar espiritual o adaptación que el espíritu tiene que tener al regresar al mundo de los espíritus. Todo esto solo producirá dolor y confusión al espíritu, por un lado dificultará el desprendimiento con la materia, ya que el lazo semimaterial que une el espíritu con el cuerpo ya sin vida en lugar de aflojarlo se aferrará al cuerpo congelado por el pensamiento con el cual dejó la vida, por lo cual le costará despertar al mundo espiritual y traerá mucha confusión y desconcierto.
Javier Gargallo

Centro Espírita "Entre el Cielo y la Tierra"

sábado, 15 de agosto de 2015

Espiritismo, propuesta para la educación



El hogar debe ser el escenario donde el individuo pueda sentirse con plena confianza, aceptado y amado, donde pueda exponer sus conflictos más íntimos con sinceridad, sin miedo de perder la comprensión de los familiares, donde pueda desahogar sus problemas y dialogar con profundidad con los que le son afines. La familia tiene que ser el pilar de su auto-educación. El ejemplo edificante, el ambiente moral, las vibraciones amorosas del hogar serán determinantes en la existencia presente y en la vida inmortal.

Es en la familia, donde podemos y debemos en primer lugar conquistar y ejercitar virtudes fundamentales, como el altruismo, la paciencia, amor al prójimo y al mismo tiempo el esfuerzo de contribuir en el progreso del otro. Se trata, pues, de un escenario permanente y fecundo para la Educación del Espíritu.

El momento actual, agitado por la inversión de los valores morales, requiere más atención la preservación de la armonía familiar, un antídoto valioso para la instalación del desequilibrio en el organismo social. ¿Cómo construir y mantener la tan esperada paz en el hogar? ¿Cómo superar las discusiones y divergencias en la familia? ¿Es posible encontrar el apoyo necesario en casa para superar los problemas cotidianos? ¿Cuál es la mayor dificultad de la vida en familia en la actualidad? Y ¿Qué es lo que la Doctrina Espírita nos oferta?

En lo tocante a la relación de padres e hijos la mayor dificultad es saber cómo orientarlos, ya que los modelos de la antigua educación autoritaria ya no funcionan. Conforme nos enseñan los Espíritus, una nueva orden moral debe establecerse en la Tierra, a fin de que nuestro mundo de expiaciones y pruebas se transforme en un mundo de regeneración. Se anuncia la Nueva Era.

Delante de ese cuadro, todos estamos invitados a las reflexiones y toma de decisiones maduras sobre lo que verdaderamente queremos para nosotros y para nuestra familia, ya que no  existe espacio para la neutralidad  y que ya sabemos detener el progreso es imposible.

Es preciso tener como principio la valorización de la familia, fortaleciendo los lazos que nos unen y, aun así es necesario que nos preparemos para vivir en el mundo, dentro de la familia, conectando con ella de algún modo, a fin de obtener provecho de esa relación. El Creador no nos asignó por mero acaso en esa o en aquella vinculación genética. Existen imponderables razones para que estemos conviviendo con quien lo hacemos.

La propuesta de la Doctrina Espírita es de revivir los valores Cristianos y nuestro modelo mayor es Jesús, que es el Maestro por excelencia, el ser más puro que tenemos para seguir como ejemplo de conducta, para que tengamos una familia más armoniosa y feliz. Acercándonos a sus enseñanzas, que el Espiritismo nos presenta, nos hace comprender que la Familia en un mundo de expiación y pruebas no será una familia perfecta, si no con desafíos, relaciones complejas, siendo muy natural que surjan conflictos.

La familia  saludable es la que trabaja con varias verdades posibles y no  con  un comportamiento en bloque. Y es necesario  que exista interés sobre cómo se siente cada uno en esa convivencia y cuáles son sus  necesidades. Respetar la individualidad  característica de cada ser forma parte de   una convivencia saludable y armoniosa. El hogar es el lugar sagrado que Dios concedió a las criaturas para que ellas pudieran construir los lazos del amor que representan el verdadero sentido y significado del Evangelio de Jesús.

Tenemos a la familia como una herramienta del “progreso en la marcha de la humanidad”, como nos muestra la cuestión 695 de “El Libro de los Espíritus”, por lo tanto, asunto de la más sensible comprensión para todos nosotros.

El Espiritismo nos invita a la vivencia del amor verdadero cuyo ejercicio comienza en el ambiente familiar. Ejercitando la amistad, el cariño, la comprensión, la cooperación, la libertad, el perdón, el respeto, la solución de conflictos , el diálogo franco y abierto , como instrumentos de perfección .
Nos surge  entonces la pregunta: ¿de qué manera podemos colocar tales ideas en nuestra práctica diaria, si en la familia convivimos con seres tan diferentes y antagónicos?

Dando el primer paso para que la familia  sea más feliz. Comience con pequeños gestos, sonría, salude a los familiares, ore por ellos, haga pequeñas gentilezas en el hogar, elogie (con sinceridad), oferte su ayuda. El ideal sería que tratemos a nuestros  familiares como tratamos a las visitas.
Finalizando, queda  la enseñanza de la benefactora Joanna de Ângelis:

“El destino de la sociedad está indisolublemente conectado al destino de la familia, pues esta constituye la base, el cimiento donde se inicia la experiencia de la fraternidad Universal".

Claudia Werdine
Comisión Europa de Educación Espírita para la Infancia, Juventud y Familia
Comisión de Educación de la FEE


Bibliografía:
El Libro de los Espíritus −Allan Kardec
La Educación  según el Espiritismo – Dora Incontri*Educación del Espíritu – Introducción a la Pedagogía Espírita – Walter Oliveira Alves
Lazos de Familia, Divaldo Franco y Autores Diversos
Desafíos de la Vida Familiar, Raul Teixeira
Familia & Espiritismo, Autores Diversos – USE*Mi Familia, el Mundo y Yo, Raul Teixeira,
La Vida en Familia, Rodolfo Calligaris