jueves, 18 de septiembre de 2014

Mecanismos de la mediumnidad

Mecanismos de la mediumnidad



Gabriel Delanne, cuya biografía fue publicada en el número de Abril de 2010 de este mismo periódico, en su libro "Mecanismos de la Mediumnidad" explica que los fenómenos mediúmnicos demuestran que han de existir estados particulares en el organismo del médium.
Éste es un ser dotado de la capacidad de entrar en comunicación con los espíritus, ya que no todas las personas tienen esta facultad.

El espíritu al actuar sobre el médium, emplea ciertos procesos que son necesarios conocer.
Para ello sería necesario no solo un profundo conocimiento del ser humano desde un punto de vista físico, sino sobre todo, desde el punto de vista periespiritual, así como los envoltorios semimateriales de los espíritus.

En estado libre los espíritus experimentan sensaciones que no tenían en el estado de encarnados.
Son capaces de tomar la forma que les convenga, a voluntad. Esto es debido al alma, que es un centro de fuerzas. Su envoltorio es invisible porque su movimiento vibratorio molecular es muy rápido, pero si por cualquier medio, ese movimiento disminuye, el ser se hace visible, no solo para el médium, sino también para los asistentes. Su naturaleza les permite atravesar nuestra materia más densa.
La intensidad de su acción está directamente ligada a su evolución.

Para comprender los fenómenos que se van a desencadenar cuando un espíritu quiera comunicarse hay dos alternativas: que sepa hacerlo o que no sepa. En el primer caso, dependiendo de su intención podrá ser dirigido por un espíritu más instruido, si son buenas, o puede que no lo consiga si es para el mal.

Para comunicarse debe buscar un ser humano cuya constitución le pueda ceder parte de su fluido vital.

Así es como opera el espíritu: por su voluntad, proyecta un haz fluídico sobre el periespíritu del médium y lo penetra con su fluido. Por ese cordón el fluido vital del hombre es atraído por el espíritu. Este fenómeno se puede comparar a los fenómenos de endósmosis, es decir, el intercambio que se produce entre dos líquidos de densidades diferentes, a través de una membrana. Aquí los líquidos son los fluidos y la membrana, el cuerpo.

Una vez establecida esta conexión, el espíritu puede actuar sobre el médium, produciendo los efectos que se traducen por la visión, la audición, escritura, golpes, etc.

En resumen, son necesarias las siguientes circunstancias para obtener una comunicación seria:

1º Que el espíritu evocado pueda o quiera atender
2º Que la evocación sea sincera, con finalidad de instrucción y no de diversión
3º Que el espíritu evocado tenga también el deseo de hacer el bien
4ª Que sepa lo que debe hacer para manifestarse.
5º Que encuentre el médium apto para proporcionarle los fluidos necesarios.
6º Que ninguna acción exterior contraríe al espíritu en sus manifestaciones ya que al tratarse de magne-tismo espiritual, al igual que en las acciones magnéticas, voluntades extrañas pueden perturbar el buen resultado del fenómeno.

Son numerosos los fracasos a los que nos exponemos por no observar estas prescripciones, que muestran que no son fenómenos al azar.

Y no es extraño que los espíritus rehúsen manifestarse cuando les quieren exhibir como animales curiosos en la sobremesa de invitados a una fiesta.
Ana Sobrino
Centro espírita "Entre el Cielo y la Tierra"

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