viernes, 1 de abril de 2011

¿Cremación o inhumación?


Ante la creciente popularización de la cremación, la primera impresión, que nos sugiere, es de ser más higiénica aunque tenemos la obligación de analizar determinados aspectos, bajo la luz del espiritismo. Quién mejor que nuestros amigos desde el otro plano para aclararnos estos momentos tan importantes que constituyen el desprendimiento del espíritu, dejando atrás el cuerpo material.
La desencarnación es un proceso que necesita su tiempo, es un cambio de estado donde abandonamos el cuerpo físico, la forma frágil y perecedera, despertando en otra fase de la existencia, donde el ser consciente e inmortal entra en acción. No resulta igual para todas las personas,  se determina en función de lo aferrado que estemos a las cosas materiales y el conocimiento que podamos tener de las espirituales. A modo de ejemplo diremos que un criminal le podría llevar mucho tiempo, llegando a notar la descomposición del cuerpo, frente que a un hombre de bien sería suave, incluso casi inmediato. Entre estas polaridades nos situamos el común de los mortales y considerando que vivimos en un mundo de expiación y pruebas, donde el mal es superior al bien, la espiritualidad nos informa que la cremación provoca una separación más rápida, violenta y dolorosa. Por lo tanto, el espíritu necesita de un desprendimiento anticipado de los lazos materiales que unen el periespíritu al cuerpo físico, para que no sufra el desgarro que produce la cremación, pues mientras continúan los lazos del espíritu ligados al cuerpo ya sin vida orgánica, este le transfiere las sensaciones que se van originando, hasta producirse la completa desvinculación.
Realmente no es por el fuego en sí, sino porque desde el momento de la muerte hasta la cremación transcurre muy poco tiempo (24 horas aproximadamente). En nuestro país, sin embargo en la inhumación disponemos de más tiempo, hasta que el cuerpo comienza la descomposición.
Cierto es que muchas personas tienen miedo a ser enterradas vivas, (¿será un recuerdo de otra existencia?). Existen casos de difuntos que perma-necían en estado de letargo. Desgraciadamente esto es terrible y debería darse  más tiempo desde la muerte física hasta el entierro.
Ante todas estas circunstancias, nuestra preferencia es la inhumación, ya que facilita a los hombres más sujetos a la materia, un desprendimiento lento y gradual.
Un dato a considerar, sería lo habitual de esta práctica en Oriente, por lo general están más preparados para la muerte  que en países Occidentales. Siendo algo más conscientes y estando el hombre psíquico más desarrollado, pueden afrontar la problemática de la cremación, al tener un desprendimiento con mayor fluidez.
 Debemos considerarlo a rasgos generales, pues cada persona es un mundo con sus características y peculiaridades, al igual que no hay dos individuos iguales, tampoco las desencarnaciones lo son.
Para la mayoría de las personas, la muerte y todo lo que a ella engloba constituye un misterio, un gran problema que no se atreven a mirar cara a cara.
El desprendimiento es un proceso complejo e interesantísimo, comienza a producirse antes de la muerte y continúa después de ella, siendo asistido por un grupo de espíritus encargados de ayudar.
En muchas ocasiones, enfermedades de larga duración que desembocan en la muerte, han sido un preparatorio, el cual va deshaciendo los lazos que nos une al cuerpo físico, para suavizar el tránsito al otro lado.
Como hemos comentado, este proceso será más o menos largo en función directa de la evolución moral y consciencia de la realidad espiritual del ser. Todo conocimiento espiritual nos dilata la mente, influenciando sobre estos últimos momentos, nos dará tranquilidad y facilitará el desprendimiento del alma. Comprender y aplicar las consecuencias morales, los estudios psíquicos, las relaciones afectivas entre los que ya partieron y los que moran aquí, todo esto desarrolla nuestras facultades latentes y al llegar la hora de la desencarnación, esta se efectuará con suavidad y la turbación (periodo de adaptación ó despertar) será de poca duración.
Los discípulos de Sócrates le preguntaron, cómo quería ser enterrado, y este contestó: “Enterrarme como queráis, si es que podéis cogerme”. Esto encierra una lección magistral, ya que los huesos y las cenizas, que en los sepulcros guardamos, no son nada, las almas que las animaron las abandonaron.
Querido lector, aquí aconsejamos la inhumación mejor que  la cremación, por razones obvias de moralidad de nuestro planeta, pero recuerde que frente estas dos posturas, siempre será preferible la “DONACIÓN DE ORGANOS”. Piénselo…
Para profundizar a fondo estas cuestiones, aconsejamos la lectura de los siguientes libros:
- EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS (Allan Kardec)
- EL PROBLEMA DEL SER Y DEL DESTINO (León Denis)
- DESPUÉS DE LA MUERTE (León Denis).

Javier Gargallo
Centro Espírita "Entre el Cielo y la Tierra"

La vida que llevamos


¿Quién no se ha hecho alguna vez esta reflexión, o, quién no ha oído a otra persona hacérsela?
¿En cuantas ocasiones, especialmente cuando nos enteramos del contratiempo sufridos por alguien cercano, enfermedad, accidente, no hemos escuchado esas palabras: “Es que, la vida que llevamos...?
¿Alguna vez nos hemos atrevido a rellenar esos puntos suspensivos, o por el contrario, no somos capaces de tomar la decisión de enfrentarnos a ellos?
¿Somos conscientes de la tensión y la rapidez con la que pasamos por esta vida?
Podríamos empezar a rellenar esos puntos suspensivos teniendo conciencia del primer pensamiento al despertase cada nuevo día.
¿Me espabilo con ganas, con alegría, simplemente por el hecho de abrir los ojos, de saber que continuo respirando, que esa simple acción significa que tenemos una nueva oportunidad para aprender, para rectificar, para querer... para ayudar? O, por el contrario, la expresión utilizada es de desprecio, desánimo, apatía.
Según ese primer pensamiento, estamos condicionando las circunstancias que probablemente se nos darán a lo largo de esa jornada.
Si sabemos y comprendemos que todo lo que nos rodea, incluidos nosotros mismos, somos energía, y que como tal, estamos sometidos a las leyes físicas de atracción y repulsión ¿qué nos puede atraer ese primer pensamiento matutino? ¿Ilusión o desgana? Del mismo modo, lo que nosotros estamos irradiando atraerá o rechazará seres del mismo ánimo.
A partir de ahí, la rueda empezará a moverse en esa única dirección, a no ser, que tomemos conciencia de ello y logremos pararla y reanudar una nueva marcha en sentido contrario.
A la vez, nuestro organismo físico se prepara para reaccionar, ante esa corriente que estamos emitiendo y que afecta a cada célula de nuestro ser.
¿Cómo se siente nuestro cuerpo frente a un disgusto? ¿Y frente a una buena noticia?
Si lográramos, de vez en cuando, sólo de vez en cuando, observar la diferencia entre una y otra impresión y cómo nos hace sentir, seguro que optaríamos por mantenernos en la línea donde mejor nos encontráramos.
Por el contrario, las sensaciones desapacibles acaban por dejar huella en nuestra constitución física-psíquica, traduciéndose la mayoría de las veces, en enfermedades y desequilibrios que no nos permiten llevar una vida equilibrada.

Entonces, si logramos diferenciar entre uno y otro estado, ¿qué nos impide elegir aquél que mayor satisfacción nos reporte?
El siguiente punto suspensivo a rellenar es el de averiguar qué está ocurriendo en nuestras vidas que nos hace protestar desde el inicio de cada día. Estoy segura de que aquí se abre un amplio abanico de posibilidades, desde que quisiera dormir un rato más, hasta no deseo despertar porque la vida que llevo me está matando.
Sé la cantidad de momentos críticos a lo largo de esta existencia terrenal que nos hace no querer abrir los ojos, pero ese es un gran error. Siempre hay una salida. Hay que buscarla, claro, pero existe. Y la mayoría de las veces no es cuestión de abrir una puerta, sino de ser críticos con nosotros.
¿Qué es lo que me falta, a mí, personalmente, para salir de donde estoy? ¿Cómo he llegado a esta situación? ¿Realmente es culpa de quienes me rodean? o ¿he sido yo quien ha decidido y me he equivocado de camino? ¿No será que quizá, pretendía cambiar a quien es como es, y no quiere cambiar, y me hace sentir frustrado/a? ¿No será que mi orgullo me ciega haciéndome sentir que la razón es mía y no me permite tener otros ángulos de visión?  O quizás, sea la envidia la que no me deja vivir, pensando en lo que tienen los demás, sin ver más allá de lo material.
Enjuiciamos sin conocimiento, sin saber, realmente, lo que ocurre detrás de la ventana de cada hogar.
Cuántas veces nos preguntamos ¿A quién he ayudado, para pedirle que me ayude ahora? Lo más seguro es que piense que nunca hice daño a nadie para merecerme estar donde estoy, pero ¿hice algún bien?
En el fondo nos sentimos vacíos y no logramos llenar ese hueco profundo y doloroso con todas las cosas materiales que nos rodean.
¿Entonces? ¿No será que nos hemos olvidado de nosotros mismos, de querernos, de valorarnos, de saber cuáles son nuestros límites, de cuál es nuestra capacidad de donar?
Si logramos parar, observar, veremos que la mayoría de esas veces ese desierto interno sólo se llena con una sonrisa y no con una moneda más en nuestro haber, con la gratitud de la persona que sufre y está sola y has sido capaz de aliviar, con los ojos abiertos de quien tiene hambre y frío y recibe un alimento o un vestido.
Llenar nuestro interior de sensaciones bellas y satisfactorias no es tan difícil cuando tomas conciencia de todas las cosas que se pueden hacer.
Y una vez satisfecho, seguro que cada mañana, al despertar verás la vida con mayor agrado.
Ana Mª Sobrino

Manuel Uceda Flores



Entrevista

A Manuel Uceda Flores le gusta ayudar a los demás y, para ello, suele escribir cartas a personas que sufren en cualquier parte del mundo. Hace muchos años que comenzó con esta práctica solidaria, que ha mantenido a lo largo de toda su vida.
¿Cómo empezó a escribir las cartas?.
Empecé hace casi sesenta años. Nos juntábamos un grupo de unas quince personas, pero al final me he quedado solo porque los demás se han ido muriendo. Hay mucha gente que necesita ayuda.
¿Qué le cuentan en las cartas?.
Por ejemplo, un preso de Teruel me explica cómo recibieron en la cárcel el atentado del 11 de marzo. Me dice que todos lloraron, excepto los terroristas. También he recibido una carta de un Colegio de Médicos de Portugal, pero no podré contestar porque no sé portugués. Otra señora me escribió para pedirme un libro y se lo mandé. Tenía cinco hijos, tres ingenieros y dos médicos. Estaba en una residencia y tenía tres habitaciones para ella sola en las que había colocado los muebles de su casa. La mujer me contaba que preferiría tener una sola habitación, para recibir la visita de sus hijos.
Le interesa todo lo relacionado con el Más Allá. ¿Por qué?.
Me interesa desde que murió mi madre en 1930, cuando yo sólo tenía seis años. Pensaba que Dios no era justo porque me había quitado a mi madre. Entonces, empecé a leer y me ayudó mucho la filosofía de Allan Kardec, quien ha escrito muchos libros sobre el Más Allá.
¿Le ayuda tener confianza en el Más Allá?.
No lo sé, pero encuentro facilidad en todo y todo me sale bien; tengo lo que necesito. Lo que pasa es que la gente no se conforma con lo que tiene.
¿Qué sistema utiliza para escribir las cartas?.
Como no manejo el correo electrónico, suelo emplear el sistema tradicional. He trabajado en Banesto durante cuarenta años y, al mismo tiempo, tenía una academia de mecanografía y contabilidad. Tres años antes de jubilarme, el banco empezó a introducir los ordenadores y solicité hacer un cursillo, pero me dijeron que era muy mayor. Ahora me ha dado por aprender y me gustan los ordenadores porque las cosas se hacen mejor que a máquina.
Extraído del periódico “Jaén” Mayo de 2004 nº 21.616 año LXIII.

Biografía

Soy Manuel Uceda Flores y nací el 28 mayo 1923,en Jaén (España),mi primer golpe fue en abril del año 1930, en que falleció mi madre, a la que estaba muy unido por ser el menor de 9 hermanos, esto para mi fue inexplicable, y estuve a punto de hacer una barbaridad para unirme a ella… Aquel mismo día, encontré un librito “El despertar del alma” este me dio paz y enseñanza. Leí y leí todo aquello que me pudiera aclarar algo, conocí un grupo de personas que se reunían. Pasada nuestra guerra, (guerra civil Española) tome contacto con el grupo, pero hasta los años 50, no me dejaron asistir. Muchísimas de las comunicaciones, que figuran en el libro “DESDE LA OTRA VIDA” fui testigo, pero en aquellas fechas, estaba yo escribiendo un libro, con las contestaciones al programa para el ingreso en la Banca, y entonces faltaba mucho a las reuniones, así que el grupo decidió llamarme la atención y decirme que no fuera hasta terminar mi trabajo, ya que muchos días retrasaban la reunión esperándome. Aquel día, en una comunicación, el espíritu que se comunicaba indicó “no llamar la atención a este hermano, que tiempo llegara en que se haga cargo del grupo y con el morirá el nombre.”
Pasaron muchos años y fueron desencar-nando los hermanos, y cuando sólo quedaban dos, yo me hice cargo, compre el local y los muebles, con la indemnización que me dieron al jubilarme. Pasaron infinidad de personas por allí, pero fueron fieles acompañantes Paquita y José Fernández, este ultimo también murió. Comenzaron a llegar cartas y cartas, y ya me era imposible atender el grupo y decidí buscar a una persona que fuera apropiada y conocí al joven Alfonso de la Casa Martínez que asistía a las reuniones del centro, quien reorganizo el grupo, recuperando toda la documentación del Centro que estaba perdida y legalizándolo de nuevo ya que había sido dado de baja en el Registro de Asociaciones de la Administración competente. Siendo elegido presidente por votación democrática de todos los miembros de la nueva Asociación, yo quedé de vocal de correspondencia.
Al poco tiempo se decidió abrir un apartado de correo oficial del centro el 1087 y yo seguir con el 550 de siempre. El nombre del “GRUPO ESPIRITA LUZ CIENCIA Y AMOR” fue cambiado por decisión democrática en votación de todos los miembros de la Asociación para adaptarlo a la época actual, volviendo a sus raíces iniciales ya que el Centro se constituyó como “Asociación de Estudios Psicológicos de Jaén” en los años 20 del siglo pasado, luego en la década de los 70 “Centro Espírita de Jaén” y en 1985 Centro “Luz Ciencia y Amor”. Desde el año 2000 se denominó “CENTRO GIENNENSE DE ESTUDIOS ESPÍRITAS.”
En aquel tiempo, correos emitió unos sellos con unas mariposas que estaban en extinción. Coincidió de una señora del Grupo Espirita de los Estados Unidos, me mando varios pliegos de animales y mariposas, por estar también yo en extinción y también recordarme la reencarnación, (con un poco de buen humor), tomé este, gusano a mariposa y nuevamente gusano.
Un fuerte abrazo, mientras llega “El día” esperare pendiente y a vuestra disposición.
Manuel Uceda Flores.
Grupo Espirita Luz Ciencia y Amor

Despedida
Desencarnó el viernes 17 de junio del 2005 por parada cardiaca, con más de setenta años al estudio, dedicación y divulgación de la doctrina espírita. Fue un gran trabajador, “un gran obrero de Dios”. Para todos lo que le hemos conocido, siempre le tendremos en nuestros corazones, porque le quisimos y le seguiremos queriendo, pero nos sentimos contentos, porque ya es libre, como una paloma y lo más hermoso es que está más cerca de nuestro querido Padre.
Bendito seas mi querido hermano Manuel, tu te has ganado la gloria, pide al Padre por todos los que todavía estamos aquí.
Te recordaremos, siempre.

Extraído www.luzespiritual.org

Editorial Abril 2011


EDITORIAL

La crisis actual ha golpeado de lleno todos los estratos de nuestra sociedad, desde las clases altas, con cierres de empresas y negocios, hasta las clases medias-bajas, donde el paro hace estragos, sobrepasando los 4 millones de parados en nuestro país. La situación es muy complicada, viendo como sube el Euribor, inducido por las necesidades del motor alemán, mientras que la deuda nacional sigue aumentando y encareciéndose.  Sabiendo además que grandes grupos financieros han puesto la mirada en nuestro país para especular con el precio de nuestra deuda, lazando informaciones pesimistas para encarecerla y así mejorar sus beneficios a nuestra costa.
Si hemos llegado a esta situación es debido claramente a una debilidad estructural que todavía nos acompaña. Durante años destruimos el entramado industrial de nuestro país, centrándonos en el turismo y la construcción. El turismo sigue siendo una fuente importante de ingresos y de empleo pero equivalente, por ejemplo, a lo que nos gastamos en el balance energético con las importaciones de energía (electricidad, gas y petróleo, principalmente). Por ello no es suficiente. Nadie se planteó que la construcción es un sector que transforma activos (capital, materiales) en pasivos (edificios por ejemplo), sin generar prácticamente nuevos activos que realimente el sistema, creando verdadera riqueza. Recordemos las fábricas que fueron trasladas a otros países con mano de obra más barata, muchas vendidas a multinacionales extranjeras, como todo el sector del automóvil, otras empleando capital nacional para producir en paises donde los derechos humanos todavía no son respetados y dicha industrialización no mejora su situación.
Con estas lecturas, es difícil mostrarse uno optimista realmente. Sin embargo debemos hacer una lectura más profunda, espiritual, como espíritas que somos, buscando un soporte donde coger impulso y recobrar ánimos.
En primer lugar debemos pensar que toda acción conlleva una reacción. Todo lo sucedido y lo que ha de suceder es consecuencia de los errores que todos hemos fomentado. Por tanto muchos debemos tomar conciencia de esta experiencia como una lección de la vida. La Ley de Destrucción implica que para que nazcan nuevos sistemas mejores tienen que desaparecer los antiguos. No podemos predecir los cambios que vendrán pero la confianza en un futuro siempre mejor nos dará las fuerzas necesarias para soportar la incertidumbre de los acontecimientos.
La Ley de Justicia, Amor y Caridad, es también un apoyo muy importante. Recordemos que todo acontecimiento crítico de la vida puede englobarse en esta división, prueba o expiación. Sabiendo que la Justicia Divina es perfecta, en todo momento, debemos entender que no viviremos ninguna circunstancia que no merezcamos, además en la justa medida.  Pruebas y expiaciones son grandes oportunidades de avance espiritual, aunque la mayoría de las veces no seamos conscientes de ellos. Estamos inmiscuidos en un momento de prueba a nivel planetario, no podemos pensar que no nos va a tocar nada. Tenemos en cada momento todo lo que necesitamos para nuestro progreso y en ello debemos fundamentar nuestra felicidad. Como Ley de Amor y Caridad debemos ver que en estos momentos, más que nunca, nos vamos a encontrar con gente necesita-da. Es nuestro deber aliviarlos, aminorando sus pruebas o expiaciones todo lo posible. En este momento no vemos todo el potencial de felicidad que podemos sembrar para cuando regresemos al mundo espiritual. Pero cuidado a aquellos que teniendo oportunidad de ayudar no lo hagan, puesto que somos responsables del bien que no hagamos y del mal que no evitemos.
Recordemos "El Evangelio según el Espiritismo" como el gran manual práctico para el día a día. Grandes oportunidades de avance espiritual se nos presentan. La más mínima ocasión de ayuda es una oportunidad de crecimiento. Sembremos felicidad para el futuro mitigando penurias en el presente. Cualquier escala es válida, el óvalo de la viuda sigue siendo muchas veces nuestra única moneda. Seamos instrumentos de la asistencia divina en todos los planos posibles, espiritual con la atención fraterna y en lo material, con nuestro óvalo humilde.
La Redacción

¿Es correcto o errado?


Muchos podremos a lo largo de nuestras vidas hacernos la pregunta: ¿Qué es el bien y qué es el mal? Saber contestarla con precisión o al menos satisfactoriamente parece algo sencillo a primera vista. Normalmente suponemos fácil la respuesta si tenemos en cuenta los parámetros actuales que rigen el comportamiento de los hombres, pero nos exigirá para la debida contestación, una atención detenida en la cuestión.
Podríamos decir que matar y robar está mal, mientras que trabajar y comprar algo con tu esfuerzo está bien, por ejemplo. ¿Será eso correcto?
Pero esta sentencia abarca y merece un análisis del código ético-moral que engloba factores más profundos ya que todos somos seres poliédricos. Hoy enseñamos una cara, mañana otra, conforme a nuestros intereses y necesidades.
Para responder a esta simple cuestión, una mirada superficial nos dará una respuesta irreflexiva y no nos hará comprender la verdad de nuestros deberes y responsabilidades ya que éstos son mucho más amplios de lo que se supone.
Para entender mejor hay que mirar qué leyes debemos obedecer para ser felices.
Hay leyes que rigen el universo material, o sea la física de las cosas. Las estudiamos en el colegio, instituto, universidad y vemos las aplicaciones de ellas todos los días. Los científicos estudian las leyes de la materia para inventar e innovar su aplicación en la industria farmacéutica, siderúrgica y tecnológica, por ejemplo.
Hay, sin embargo, otras leyes, más sutiles que rigen el comportamiento espiritual, o sea, la moral de los hombres. En ellas deberíamos detenernos para comprender el avance que todos podremos alcanzar con un buen comportamiento. Digo sutiles porque pueden pasar desapercibidas en la vida diaria.
Esta Ley Divina, Ley Natural o también llamada Ley Moral es la ley de Dios, la ley de la vida.
Es la armonía designada por Él y que comanda el universo entero. Esta ley es la regla de comportamiento que deberíamos seguir siempre y sirve de estudio a todo hombre que busca su perfeccionamiento, a todo aquél que anhela la felicidad integral. Ella es perfecta, establecida para toda la eternidad, inviolable, y constituye la ruta segura en el rumbo evolutivo del hombre.
Siendo inmutable, no cambia como las leyes humanas a cada legislatura, por sus imperfecciones en su estructuración. Esta Ley no está sometida a las transitoriedades de las pasiones humanas, es pues  la ética superior.
Luego, todo lo  que está conforme con las leyes divinas es el bien y todo lo que de ella se separa es el mal. Esta ley indica al hombre lo que debe hacer o no.
Contestada la pregunta inicial, uno puede entonces hacerse otra pregunta derivada de ella, que sería: ¿Cómo seguir estas leyes? Es a través de su observancia, comportándose de acuerdo con las normas dictadas por la Providencia. Entonces ¿cómo observarlas si no las conozco?
Para eso vamos a esclarecer estos conceptos a continuación:
En el universo hay tres elementos: Dios, Espíritu y materia.
El espíritu utiliza la materia para su evolución. Ésta tiene diferentes grados de densidad, y el espíritu la necesita tanto en estado encarnado como desencarnado. El espíritu ha de seguir la Ley Divina en su toma de decisiones para las pruebas de carácter moral, y ceñirse a las leyes físicas en su interacción con la materia.
Partiendo de la base de que no es suficiente una sola existencia para que el espíritu profundice y aplique todos los aspectos a los que debe prestar atención de la ley divina, le es necesario ir asimilando poco a poco todos los prismas de la ley.
Por eso es importante tener en cuenta la pluralidad de existencias. El resultado de innumerables vidas es la acumulación de experiencias en las cuales tenemos la posibilidad de poner en práctica el correcto cumplimiento de la ley divina, a través de nuestra conducta.
La ley divina fue colocada en la conciencia al formarse el espíritu, es algo innato y por lo tanto está en nuestro ser. Todos hemos sido creados simples e ignorantes; a medida que maduramos interiormente y profundizamos en el conocimiento de los temas espirituales vamos evolucionando. La desobediencia de estos códigos crea el sufrimiento y la desarmonía interior del infractor, que más tarde o más temprano se someterá al reajuste con la ley.
La ley divina se puede dividir en diez puntos, para una mejor comprensión de sus normas y mayor asimilación de sus conceptos:
1. Ley de Adoración
Solamente hay un Dios, y el hombre llegó a ese resultado desarrollando su mente y sus ideas, dejando atrás los conceptos erróneos del politeísmo que asignaban a la Naturaleza y a dioses de piedra atributos divinos o sobrehumanos.
¿Qué significa obedecer la Ley de adoración? Elevar el pensamiento a Dios en un acto de oración, contemplando su magnitud y grandeza, admirando el enorme amor con que nos ha creado, agradeciendo el celo con que nos cuida, respetando su obra, reconociendo que somos todos sus hijos predilectos. De esta manera el hombre se aproxima a Él. Como este sentimiento es innato, porque está grabado en la conciencia de cada uno, todos los seres humanos lo poseemos,   cualquiera puede elevar a través de la oración el sentimiento de gratitud hacia nuestro creador. Esto es más que una herramienta que podremos utilizar para resistir a las tentaciones del día a día. Es comulgar con Dios.
Uno de los beneficios de cumplir con esta ley es demostrarle nuestra humildad y otro es que Dios nos enviará amigos espirituales que nos ayuden a soportar nuestras pruebas y dificultades de la vida, auxiliándonos y sosteniéndonos en nuestras flaquezas y dificultades.
2. Ley del Trabajo
El trabajo es también una ley natural. Todo en la naturaleza está en pleno trabajo incesante y constante transformación.
Trabajo significa tener una ocupación útil, una acción benéfica que engloba cuerpo, mente y espíritu.
Podemos considerar dos tipos generales de trabajo: el trabajo en favor del prójimo y el trabajo para cubrir las necesidades vitales del hombre.
Dios, con esta ley, ha ofrecido al hombre dos metas a alcanzar como palanca para el desarrollo espiritual: la conservación del cuerpo y el desarrollo del pensamiento.
Hay múltiples ejemplos de trabajo útil: dedicar un tiempo para ayudar a un vecino, reservar unas horas del día para estudiar, tener en la semana una hora para ejercer de voluntario en una residencia, cuidar de un familiar. Cualquier acto en favor de otro es trabajo útil al prójimo, son bienes espirituales que se van almacenando y que generan un resultado benéfico que ayudará a liberar al espíritu de las cadenas de la materia, acercándole a la dicha. Es a través de la ocupación provechosa, sirviendo antes que ser servido, como uno crece y se aleja de muchas tentaciones. Ejerciendo el dar antes que recibir se conquistan valores incalculables con que el espíritu corrige las imperfecciones y disciplina la voluntad.
El trabajo útil junto con la oración es el más eficiente antídoto contra el mal.
Un oficio ejercido honradamente para cubrir las necesidades del día a día es un ejemplo de trabajo útil que ejercita mente y cuerpo. Sin embargo, un trabajo orientado a la acumulación de bienes y satisfacción de los goces materiales, estrecha los lazos del hombre a la materia.
3. Ley de Reproducción.
Es también una ley natural sin la cual no habría mundos corporales, como el nuestro.
Entre encarnados y desencarnados siempre hay un equilibrio, mantenido por los encargados que rigen el planeta y tienen estas tareas en la espiritualidad.
Todos volvemos para perfeccionarnos en nuevos cuerpos con la finalidad del progreso moral e intelectual, y traemos como bagaje nuestras experiencias adquiridas. De ahí las habilidades que cada uno tiene desde pequeño, sus gustos y facilidades de aprendizaje en determinados campos o sus dificultades en otros sectores del conocimiento.
Aquí podríamos hacernos también una pregunta: ¿Poner obstáculos a la reproducción es contrario a ley divina?
En respuesta, el "Libro de los Espíritus", dice que: “Todo lo que entorpece a la naturaleza en su marcha es contrario a la ley divina, y si tiene por efecto contener la reproducción para satisfacer la sensualidad, demuestra que el hombre es muy material, con predominio de la materia sobre el espíritu.”
Por otro lado, los hijos son planificados en la esfera extra-física de la vida material. Esto quiere decir que antes de que los padres encarnen, los hijos ya están programados, considerándose créditos y débitos de vidas pasadas.
No obstante, si los padres ponen impedimentos, los hijos alcanzarán el hogar de los que se niegan a tenerlos utilizando sutiles recursos, atraídos por el amor o la rebeldía. Prioritariamente dentro de la familia se llevarán a cabo las justas reparaciones. Si no es así, los espíritus encarnados bajo otros techos, llegarán a la convivencia de la pareja por otras formas. Por ejemplo, el novio que desarmoniza la familia, alguien que llega de una manera inesperada necesitado de cuidados, un niño (familiar o no) que necesita de adopción, etc.
4. Ley de Conservación.
Todos tenemos un instinto de conservación que es natural en nosotros y nos impulsa a luchar por sobrevivir, ya que la vida es necesaria para que el hombre vaya perfeccionando sus tendencias e inclinaciones en el transcurso de ella. El instinto siempre forma parte del espíritu, pero al ensanchar los conocimientos de la vida superior vamos dominando el instinto primario o maquinal, transformándolo en instinto racional.
Dios nos ha creado y nos da los medios de supervivencia, nos ofrece un mundo lleno de posibilidades. El suelo, por ejemplo, es el origen de los recursos primarios que el hombre transforma para crear bienes materiales con los que suplir sus necesidades.
¿Por qué Dios nos ha dado el atractivo de los bienes materiales? Nos lo ha dado con el objetivo de desarrollar nuestra razón, para que aprendamos a poner límites a nuestros deseos, evitando lo superfluo. No obstante, buscar el bienestar propio y de tu entorno es un deseo natural, siempre que no se consiga a costa de otros ni de la debilitación moral o física de uno mismo. En cambio, el deseo excesivo de bienes materiales es contrario a la ley de conservación.
Entonces, ¿cómo puede el hombre conocer el límite de lo necesario? El Libro de los Espíritus, en su cuestión 715, aclara: “El sabio lo conoce por intuición. Muchos lo conocen a costa de su propia experiencia.”
La vida material es necesaria para nuestro adelanto. No podemos alcanzar todos los espectros de virtudes en una sola vida, es sencillamente imposible. Necesitamos, pues, de muchas vidas para lograr ese crecimiento interior.
5. Ley de Destrucción.
En la Naturaleza no existe la destrucción de los seres vivos sino la transformación de éstos, con el propósito de su renovación y mejoramiento.
A primera vista podría parecer que esta ley es contradictoria con la cuarta, pero realmente son complementarias. La Naturaleza provee de medios de preservación y conservación con el propósito de que la destrucción no se produzca antes del tiempo necesario ya que la destrucción anticipada obstaculiza y retarda el desarrollo del espíritu.
El espíritu, o principio inteligente, una vez creado, no se destruye nunca. Sigue evolucionando, experimentando cambios en diferentes niveles de vibración, conforme va aprendiendo de las distintas experiencias vividas. Sí, porque aprendemos en la materia cuando encarnados y en el mundo espiritual cuando desencarnados.
La necesidad de destrucción entre los hombres disminuye proporcionalmente a medida que su desarrollo intelectual y moral aumenta.
Tenemos que tener muchísimo respeto a nuestra vida y a la del prójimo, luchando por preservarla y cuidarla, ya que es el instrumento de progreso a través de la cual realizamos la tarea que vinimos a cumplir.
6. Ley de Sociedad.
El ser humano necesita indudablemente de las relaciones sociales. Nadie es autónomo por completo. Por medio de la sociedad los hombres se ayudan y aprenden juntos a avanzar, unos aportan unas cualidades adquiridas mientras otros ofrecen otras facultades y complementándose, la Humanidad progresa. Siendo pues incuestionablemente un ser grupal, el aislamiento bajo pretexto de servir a Dios no es correcto, y constituye una violación de la ley, que se caracteriza por una especie de fuga de las responsabilidades de relacionarse y limar los aspectos imperfectos de nuestra personalidad en la convivencia con otros seres humanos.
La familia constituye un núcleo de suma importancia, ya que en ella se ensayan los lazos afectivos y  los espíritus afines y reacios experimentan la puesta en práctica de esta ley. El hogar es la sociedad más pequeña, donde la educación moral debería ser priorizada, para formar ciudadanos responsables con los derechos y deberes que les tocan en la gran familia compuesta por la sociedad en general.
7. Ley del Progreso.
Todo hombre se desarrolla moral e intelectualmente por sí mismo, porque fuimos creados para adquirir un progreso completo, aunque, para lograrlo, cada uno requiera un tiempo diferente.
Cuanto más conocedor de las Leyes Morales, más responsable de sus actos es el ser humano. El objetivo final a que todos estamos destinados es nuestro perfeccionamiento, pero solamente llegaremos paso a paso a este destino. La moral y la inteligencia sólo se equilibran a largo plazo, después de varias experiencias y vivencias, donde el hombre se examina, aprobando o suspendiendo el examen de la vida.
Al conocer el bien y el mal el ser humano puede optar por uno u otro, aplicando el libre albedrío que todos poseemos, y así elegimos nuestro camino, siendo éste correcto o incorrecto.
Al conocer las leyes divinas, las cosas se facilitan mucho ya que podremos escoger la opción del bien y evitar disgustos y sufrimientos, creando con la elección un futuro mejor para nosotros mismos.
La marcha del progreso es incesante e imparable, una condición de la naturaleza humana, que no se debe obstaculizar. El progreso intelectual avanza siempre pero uno de los mayores impedimentos al progreso moral es el orgullo y el egoísmo tan arraigados en la conducta del ser humano.
El factor de la ignorancia nada más es que un estado temporal del ser, donde el hombre no mira los horizontes más lejanos. Sin embargo, aquél que eleva el pensamiento y admira los designios de Dios, comprende mejor lo que está mal y corrige sus excesos, entendiendo la necesidad de reformarse moralmente para cumplir con la ley. Esto significa corregir las imperfecciones y defectos que tenemos presentes en nuestro ser.
8. Ley de Igualdad.
Dios creó sus leyes para todos los hombres, todos somos iguales frente a nuestras responsabilidades. No hay privilegios ni concesiones en la vida material y espiritual, solamente esfuerzo y merecimiento. Cuanto más empeño dedica uno en el bien durante su trayectoria, más rápido progresará y se desarrollará antes unas aptitudes u otras. Las sucesivas vidas generan, por lo tanto, experiencias que son aprovechadas según la voluntad de cada uno de acuerdo con el libre albedrío. Por eso la aparente “suerte” que algunos tienen es exactamente lo que esos individuos necesitan para aprender. De ahí que envidiar a otra persona demuestra que no se ha entendido cómo funcionan las leyes morales.
Las desigualdades sociales no son una fatalidad, sino una elección de pruebas que cada uno escoge y traza así un tipo de destino para que, con esa oportunidad, sepa crecer y progresar más rápidamente.
Eso no significa que debamos dejar a cada uno abandonado en su elección. Nuestro deber como hermanos es esforzarnos por ayudar y socorrer a ese prójimo para que lleve su prueba más suavemente, aliviando en lo posible su desdicha.
Existe una sutil línea que demarca la diferencia entre progresar y evolucionar.
Progresar significa que la persona intenta con todas sus fuerzas no dejarse llevar por el defecto o imperfección; aun así, podría fallar al ponerlo a prueba. Evolucionar es alcanzar tras muchas tentativas, el dominio de esa imperfección, controlando por completo esa mala tendencia. Cuando la persona evoluciona en algún área de las que venía a corregir, no vuelve a caer en ella.
En cada encarnación se puede elegir un sexo u otro de acuerdo con las pruebas a corregir frente a las leyes divinas, puesto que el espíritu no tiene sexo. En conclusión, hombre y mujer son iguales.
 9. Ley de Libertad.
Todos nosotros nos necesitamos, y no podemos vivir aislados del mundo por completo. Siempre habrá algo que otro nos pueda ofrecer que nos haga falta y viceversa. Puede ser una opinión, un sentimiento, una caricia, o simplemente algo material.
Hay que tener mucho cuidado en el cumplimiento de esta ley porque algunos confunden autoridad con despotismo.
Toda la degradación moral y física causada por un hombre a otro es contraria a Ley de Dios.
El poder temporal concedido a un individuo gracias a ciertas aptitudes que le facultan para un cargo, sirve como palanca para elevar al subordinado y no para embrutecer al superior. Por la Ley de Acción y Reacción, si una persona hace mal uso de su posición de superioridad, en el futuro habrá de reparar el mal ocasionado.
¿Cuándo somos realmente libres? Únicamente por el pensamiento el hombre es totalmente libre, gozando de una libertad sin fronteras ni límites. Debe el hombre ser consciente que es completamente responsable de su pensamiento. Al emitir un pensamiento bueno de amor, nos rodeamos de espíritus buenos que vibran en sintonía con estos pensamientos. Por el contrario, si nos centramos en pensamientos inferiores de venganza u odio, atraeremos espíritus afines a este pensamiento.
10. Ley de Justicia, Amor y Caridad.
La Ley de Justicia está de tal forma dentro de la conciencia humana que la simple idea de una injusticia nos rebela. De todas las leyes, ésta es la más amplia, porque resume todas las demás.
La exacta comprensión de esta ley natural no es tan sencilla, ya que unos consideran justicia lo que  otros sienten como injusto. Las pasiones humanas y los intereses mundanos se mezclan en el sentimiento de justicia y van alterando el verdadero punto de vista. A medida que el hombre va adquiriendo experiencias ese sentimiento se acerca al de la Justicia Divina.
El amor es el sentimiento por excelencia, el más elevado que podemos alcanzar, sentirlo hacia el prójimo es la virtud más sublime. Al romper la oscuridad del egoísmo, saliendo de sí mismo en dirección al prójimo, podrá el hombre comprender a Dios y el amor trascendente. La mejor manera de amar a Dios es ejerciendo el bien, queriendo al prójimo.
La verdadera caridad profesada por el maestro Jesús, en el ejemplo de su vida, es la benevolencia hacia todos indistintamente, la indulgencia para con las faltas ajenas y el perdón de las ofensas que nos hagan. ¿Por qué?
Porque la caridad son estos tres sentimientos complementarios: ser buenos con todos porque somos hermanos; disculpar a todos porque nosotros también necesitamos de disculpa, nadie es perfecto; y perdonar, porque todos erramos a cada instante. Estamos sumergidos en una franja de evolución parecida, unos con mejores aptitudes para unas cosas, otros con valores en determinada área, otros aún necesitando de manos que les sostengan para no caer.
Como vemos, no basta un estudio superficial, hay que saber leer en las entrelíneas de la vida,  porque las leyes engloban muchos aspectos profundos del comportamiento. En el Libro Tercero del Libro de los Espíritus se ofrece una minuciosa explicación que sin duda aportará un valioso saber al  lector que desee progresar moralmente, ya que es fundamental para el espíritu respetar estos diez puntos de la Ley Divina tan importantes, sutiles y necesarios para su perfección moral y adelantamiento en la escala evolutiva.
Cláudia Bernardes de Carvalho
Centro Espírita Entre el Cielo y la Tierra.

sábado, 1 de enero de 2011

El problema de la alimentación


Estudiando el Evangelio comprendemos la importancia de cuidar la salud del cuerpo físico (Capítulo XII, ítem 11 de “El Evangelio Según el Espiritismo”) como instrumento divino que nos es concedido para trabajar al servicio de Dios. Somos responsables, por tanto, de todo lo que hacemos con nuestro cuerpo y de cómo lo cuidamos. Igual que no podemos eliminarlo sin sufrir las consecuencias del suicidio, tampoco podemos mermarlo, mediante excesos o vicios, sin sufrir sus correspondientes consecuencias.
Muchas enfermedades son consecuencia de los abusos a los que sometemos al cuerpo, siendo la principal función del dolor el avisarnos de que algo no está funcionando bien para permitirnos tomar las medidas oportunas. Todo aquello que nos acorta la vida en la Tierra por debajo del plazo programado en nuestra reencarnación, es una forma de suicidio, menos violenta, por supuesto, pero con el mismo resultado; la desencarnación antes de tiempo. Cuántas pruebas habremos perdido, cuántas oportunidades de elevación y de asistencia desvanecidas, cuántas experiencias retrasadas a futuras reencarnaciones, por no haber cuidado lo suficiente el cuerpo físico.
Somos responsables de lo que hacemos con nuestro cuerpo y hoy en día, hay multitud de pruebas científicas que demuestran que la alimentación interviene decisivamente en el desarrollo o inicio de muchas de las enfermedades comunes. El Dr. David Servan-Schreiber, en su libro “Anti-cáncer, una nueva forma de vida”, defiende con estudios y comparaciones muy interesantes, como una de las principales causas del aumento del cáncer en el mundo desarrollado es la industrialización de la alimentación, con la introducción de los productos refinados en la alimentación básica. Productos desnaturalizados que perduran más en el tiempo sin caducarse y que, convertidos en azucares simples son calorías vacías sin ningún aporte de nutrientes pero garantizando la máxima satisfacción al consumidor incauto.
Los azucares simples, principalmente harinas refinadas, arroz pulido (refinado, sin el germen ni la capa exterior queda sólo el almidón), el azúcar y sus derivados utilizados como condimentos industriales (dextrosa, sacarosa, almidones, etc.) acentúan muchas enfermedades de nuestro tiempo. Las células cancerígenas son anaeróbicas, no se alimentan de oxigeno sino de glucosa. Las dietas cetónicas (basadas en ácidos grasos, mantienen valores bajos de glucosa en la sangre) entorpecen de forma probada su desarrollo. Al ingerir constantemente azucares simples (presentes en toda comida industrializada, precocinada, snacks, panadería industrial, refrescos, etc.) nuestro organismo sobrecarga el páncreas segregando insulina, evitando niveles elevados de glucosa en la sangre. El problema del páncreas es que cuando se agota aparece la diabetes. Conjuntamente a la producción de insulina segregamos la hormona de crecimiento IGF, conocida por los culturistas para el desarrollo muscular pero desconocida como agente acelerador de tumores, cuando los hubiera.
Los azucares refinados son llamados anti-nutrientes por muchos nutricionistas porque su efecto acidificante sobre la sangre consume minerales alcalinos, como el calcio (fomentando la osteoporosis) o el magnesio para su neutralización. En general un pH alcalino en la sangre conlleva a enfermar menos y a tener un sistema inmune más fuerte.
El azúcar es, y en general, hidratos hiper-glucémicos (hidratos con alto índice glucémico), son adictivos. Al consumirlos el nivel de glucosa en sangre aumenta rápidamente creando una gran satisfacción instantánea. Es una fase donde nos sentimos reconfortados y con energía , pero por poco tiempo. Enseguida el páncreas al segregar insulina con fin de reequilibrar los niveles de glucosa transformará en grasa esos azúcares, con el consecuente aumento de masa adiposa y disminución de concentración de glucosa en sangre. Como el nuevo nivel de glucosa es menor al de partida, antes de haber ingerido los azúcares, el resultado es un estado "de bajón", con menor energía que el inicial. Por tanto nuevamente vemos que los azucares roban más energía que la que aportan, aunque sí aportan grasa para nuestras despensas. Si como medida a este bajón volvemos "a picar" alimentos hiperglucémicos, vamos dando ciclos, compensando cada bajón con nuevos aportes calóricos. En muchas personas este comportamiento les lleva a estar siempre cansados, con sobrepeso y llenos de insatisfacción porque siempre les falta algo.
Pensemos por un momento, en esta semana, cuántas veces nos hemos sentido así. Por esta razón, una correcta alimentación es necesaria para alcanzar el tan buscado equilibrio mental. La mente débil se doblega ante las variaciones fisiológicas que reclaman su atención. Una correcta alimentación, nos permitiría trabajar puntualmente hasta seis horas seguidas sin necesidad de ningún aporte calórico, aunque la recomendación es comer cinco veces al día para evitar acudir a la mesa con hambre (esta no es la única razón por la que se come cinco veces al día). Los alimentos integrales, sin refinar, son ricos en nutrientes y no alteran nuestros niveles de glucosa, mantienen bajos niveles de insulina en nuestra sangre, por lo que el organismo tiene que trabajar quemando grasa para obtener la energía que necesita. Los alimentos no nos seducirán por el efecto fisiológico del "choque de glucosa", y empezaremos a olvidar los súper-sabores (potenciadores de sabor, salado-dulce), para sentirnos más libres.
Otro problema de la industrialización de la alimentación es la descompensación entre ácidos grasos omega 3 y 6. Siendo ambos esenciales al no poder ser sintetizados por el organismo. El déficit general de omega 3 en nuestra alimentación, frente al consumo frecuente de omega 6 (presente en carnes, leche, cereales, huevos, etc.) genera en nuestro organismo una inflamación generalizada, normalmente por debajo del umbral del dolor (excepto cuando acentua posibles migrañas), fomenta problemas circulatorios al espesar la sangre (problemas de coágulos, trombos, etc.) y activa el crecimiento celular (favoreciendo el crecimiento de células tumorales cuando las hubiera).
Las grasas saturadas sabemos perfectamente que deben ser evitadas. Recientes estudios revelan que constantemente estamos hablando a nuestros genes mediante los alimentos que ingerimos. Las células se "sienten" agredidas en presencia de grasas saturadas y sintetizan proteínas, enzimas y sustancias químicas que salen de la célula como nuevos mensajeros distribuyendo por nuestro organismo el mensaje de estrés al resto de células. Este estrés, cuando se vuelve crónico, produce millones de radicales libres que deterioran el ADN, causando mutaciones genéticas que pueden llevar al cáncer.
El intestino delgado humano está más próximo al de un ser herbívoro que al de uno carnívoro en cuanto a longitud. Las proteínas animales pasan demasiado tiempo en el intestino pudriéndose y produciendo toxinas que terminamos asimilando (histamina, amoniaco, ácido úrico, tiramina, cadaverina, putrescina, etc.).
El pescado es mucho más saludable que la carne, pero siempre que no sea criado en piscifactoría. Las técnicas de engorde cambian las propiedades, color y sabor del pescado.
Somos responsables de todo aquello que ingerimos. Lo que ingerimos nos afecta físicamente y periespiritualmente. Con la carne ingerimos las toxinas y hormonas (adrenalina y otros) que produjo el estrés del matadero en el animal, incorporando los fluidos densos correspondientes a nuestro estado vibratorio.
Emmanuel en el libro “El consolador que prometió Jesús” hace mención al problema de la alimentación:
“La ingestión de vísceras de animales constituye un error de muy graves consecuencias, del cual han derivado numerosos vicios de la nutrición humana.”
“…si el estado de materialidad del ser humano exige la cooperación de determinadas vitaminas, esos valores nutricionales pueden hallarse en productos de origen vegetal, sin que sean necesarios, en absoluto, los mataderos y frigoríficos.”
André Luiz, en el Libro “Misioneros de la Luz” también nos recuerda lo siguiente:
“Si no protegemos ni educamos a aquellos que el Padre nos confió como gérmenes frágiles de racionalidad… ¿cómo demandar el amparo de superiores benevolentes y sabios…?”
“La misión del superior es la de amparar al inferior y educarlo.”
“…sin amor para nuestros inferiores, no podemos tener la protección de nuestros superiores; sin respeto hacia los demás, no podemos lograr el respeto ajeno.”
El mundo de regeneración puede estar próximo, pero difícilmente entraremos en él siendo depredadores de nuestros propios hermanos pequeños en evolución.
Todo se encadena en el Universo, y las necesidades de alimentación no son una excepción, por tanto, no podemos transformar nuestros hábitos alimenticios de la noche a la mañana sin antes un tiempo de preparación. La nutrición no es un juego, porque repercute directamente en la salud, y por tanto, no podemos variar nuestras costumbres sin la oportuna formación en la materia.
José Ig. ModamioCentro Espírita "Entre el Cielo y la Tierra"

¿Qué significa "ser espiritual"?


Ser “espiritual” es un término no suficientemente comprendido, al igual que otros que se hacen populares y terminan vulgarizándose, incluso enmascarando su real significado.
Ser espiritual no es rechazar al mundo y temer sus pasiones, no tiene nada que ver con el hecho de hacerse asceta o ingresar en una religión... Todo esto puede tener relación con la cuestión espiritual…o no tenerlo en absoluto.
Es vernos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, más allá de las imposiciones tramposas de los sentidos y la tiranía del ego. Es aceptar las luces y las sombras de la vida…sabiendo que estas últimas son siempre pasajeras, y es aceptar a todos como parte del engranaje espiritual que nos rodea. Todos somos hermanos, y en más de un sentido: porque somos hijos de la misma esencia creadora (Dios, la Fuente, como queramos llamarle), y porque todos estamos compartiendo el mismo momento existencial; ya sea que el prójimo nos toque de manera más lejana o de manera más cercana, y la vinculación emocional sea, del mismo modo, más directa o indirecta. Esencialmente, hay una latente y sagrada hermandad por encima de apariencias, afinidades y etiquetas.
Ser espiritual es reconocer nuestro Ser, el Yo profundo y verdadero (enterrado por las múltiples capas del ego y los pensamientos estereotipados), la conciencia que está más allá de la aspecto externo y de las supuestas “necesidades” que nos dicta el mercado, que vibra por encima de las estructuras de la mente condicionada y las formas pasajeras de la materia.
Porque tú eres una realidad conciencial mucho más amplia que la que registra tu carnet de identidad, los datos de tu cuenta bancaria, tu profesión o tu mismo cuerpo. De hecho, tus errores, tus miedos, inseguridades y decepciones  parten de tu identificación con todo eso, pero no con lo que eres realmente. Eres conciencia pura, espíritu encarnado. Por ello, el problema del hombre que no ha despertado (casi todos nosotros) es la identificación absoluta con la parte efímera y temporal que él considera como  la “vida” misma; y sin embargo, se encuentra desconectado de su interior, de su auténtica realidad. Puede creer que es feliz, pero sólo mientras las cosas con las que se identifica permanezcan… lo que ocurre es que no permanecen eternamente y, por esto mismo, cuando se van (o terminan su etapa como experiencia) creemos que también lo hacen nuestras ilusiones, equilibrio y el mismo sentido de la existencia. El problema no es identificarnos con nuestro trabajo, nuestra cuenta, el coche o nuestro cuerpo (todas estas cosas son más o menos necesarias) el error es hacerlo de manera absoluta… y, sobre todo, en detrimento de nuestro ser inmortal, nuestro Yo profundo.
Tú eres el Ser que persiste cuando se agotan o desaparecen todas estas identificaciones.
El ego es la estructura mental y emocional que nos dice quien creemos ser, y lo hace a base de automatismos apasionados y pensamientos recurrentes, cuya única finalidad es que nos identifiquemos no con nuestro Ser real, sino con una imagen proyectada, hecha de muchos “yoes” que requieren continuamente tu atención y que terminan limitando la grandiosidad de la existencia a una mera colección reducida de estímulos repetitivos. Esto nos convierte en meros autómatas a merced de la mente inferior, y de paso, nos desconectan de la mecánica profunda y sutil del universo.
Cuando nos identificamos tanto con las formas-pensamiento, la vida superficial y las posesiones, se produce una especie de colapso de nuestra identidad esencial, y entonces, otra del todo ilusoria toma su lugar: el yo-apariencia, el ego. En la medida en que este tome terreno y configure más campos y expresiones de nuestro ser interior, mayor inconsciencia e infelicidad experimentaremos.
El despertar de la conciencia o despertar espiritual es básicamente “despertar”, tener conocimiento de todas estas cosas, de todas las limitaciones adquiridas y de las cosas temporales frente a las permanentes; es ser conscientes de que todo tiene un propósito (aunque no sepamos cual es al 100%); que lo que llamamos Dios lo impregna todo, desde el micro al macrocosmos y que nuestra auténtica realidad (el espíritu) está solapada por capas de falsas necesidades y emociones erróneas proyectadas. Ser espiritual es sobre todo ir más allá de las apariencias de las formas y los deseos.
Es sentir aquello que nos hermana a la vida y sus acontecimientos.
Es ser Conscientes.
Juan Manuel Ruiz González

Entrevista a Florencio Antón


1.¿De dónde eres y a qué te dedicas actualmente?
Nací en Salvador Bahia (Brasil) el 18 de noviembre de 1973. Trabajé muchos años en una aerolínea, he sido oficial de proyecto de UNESCO entre otras funciones y en el presente momento trabajo como consultor en procesos educacionales en salud. De formación soy Licenciado en Pedagogía con post- grado en educación especial, tengo formación en psicoanálisis y en terapia regresiva integral y en noviembre terminaré la licenciatura en enfermería.
2.¿De qué manera conociste el espiritismo?
Tras salir corriendo en búsqueda de informaciones sobre los fenómenos que me ocurrían desde los 8 años de edad sin tenerlas de modo razonable, un día en el ropero de mi madre, seguramente por ayuda de los buenos Espíritus encontré “El Evangelio según el Espiritismo” y desde entonces quedé encantado con su aporte de conocimientos sobre la vida y el vivir.
3.¿Qué lugar ocupa el espiritismo en tu vida?
Puedo decir que el Espiritismo es el aire que respiro.
4.¿Cómo supiste que eras médium?
Desde los 8 años yo sabía que algo diferente me ocurría pero no sabía que era mediumnidad. Luego después de conocer el espiritismo y estudiarlo supe que los hecho que me ocurrían se daban por el hecho de que yo era médium
5.¿En qué consiste tu facultad mediúmnica de psico-pictografía? ¿tienes algún otro tipo de mediumnidad?
La mediumnidad psico pictográfica surgió en mi vida cuando tenía 17 años durante una reunión mediúmnica para estudio y desarrollo. La psico-pictografía es en el presente momento la modalidad que me caracteriza en las actuaciones mediúmnicas pero a lo largo de mis ejercicios mediúmnicos he podido experimentar la psicofonía, psicografía, videncia y efectos físicos entre otros.
6.¿Cómo comenzó a desarrollarse esta facultad?
En dicha reunión los pintores aparecieron y me invitaron a un  momento de concentración y oración delante de unos papeles. Yo me quedé sorprendido pero les obedecí. Al final del trance mediúmnico los diez papeles se quedaron dibujados con una calidad sorprendente.
7.¿A qué se debe este desarrollo? ¿Pintabas anterior-mente?
El desarrollo mediúmnico de pintura pienso que se debe a una necesidad de los espíritus que quieren impactar  las conciencias humanas para que abra de nuevo el camino hacia su propia espiritualidad. No pintaba, no sé pintar y sigo sin pintar.
8.¿Sabes por cuánto tiempo más seguirás teniendo esta mediumnidad?
Eso solo a Dios pertenece.
9.¿Cuántos países recorres haciendo esta labor?
Estuvimos por casi todos los estados brasileños, países de Europa y América como: España, Portugal, Italia, Dinamarca, Suiza , Suecia, Bélgica, Francia, Alemania, Colombia y en Perú con un total de más de 250 ciudades visitadas.
10.¿De dónde sacas el tiempo para hacerlo?
De mis vacaciones y naturalmente de los fines de semana de que dispongo.
11.¿Quién costea el gasto de estos viajes?
Los viajes son costeados por el propio trabajo o algunas veces por la generosidad de quienes nos invitan.
12.¿Qué les dirías a todos aquellos que opinan que hay fraude en la forma de pintar tus cuadros?
La verdad es siempre soberana, de hecho no me preocupo con las opiniones. El noble maestro de Lyon Allan Kardec nos dijo: “ Contra hechos no hay argumentos” así que delante de las muchas evidencias que los espíritus ya nos dieron estoy plenamente seguro de nuestra autenticidad mediúmnica.
13.Sabemos que en Bahía, donde vives, tienes un centro espírita ¿Qué actividades desarrolláis?
Hablar del “Scheilla” es hablar de un ideal muy noble. Fundamos el Grupo Espírita Scheilla en el 29 de agosto de 1999 en el barrio de Mussurunga. En el campo de las actividades de estudio y práctica del espiritismo tenemos: reuniones mediúmnicas, grupos de estudios, reuniones públicas, educación espírita infanto- juvenil y pases.
14.Háblanos de tu obra social.
La obra social nace con la fundación del centro. Se trata de una organización pública sin fines l de lucro reconocida por el gobierno como ONG. Se llama Comunidad María de Nazaret y ofrece acciones sociales a más de 450 personas al mes con servicios de aportes nutricionales, proyectos en educación y salud, clases de apoyo, clases de español básico, cuidados de enfermería médico clínica, fisioterapia y acompañamiento médico, ropa, .juguetes entre otras acciones  de forma gratuita.
15.¿Cómo debe ser la vida de un médium, en especial alguien como tú? ¿Necesitas hacer algún tipo de entrenamiento mediúmnico o práctica diferente?
El médium es un ser normal como cualquiera pero tiene el deber como nos dijo Allan Kardec de practicarla con santidad y religiosidad eso quiere decir de una práctica responsable y constante.  Intento que sea así siempre  en las demostraciones de pintura pública, en las prácticas en nuestro grupo espírita. La seguridad de la oración y de la práctica del bien para tener la posibilidad del contacto con los espíritus superiores y naturalmente poder actuar como médium seguro.
16.¿Qué aconsejarías a médiums que están empezando a desarrollar sus facultades?
Que sigan practicando con responsabilidad y estudiando la facultad mediúmnica. Para ello hace falta un grupo de estudios espíritas serio para que pueda siempre evaluar los mensajes recibidos y puedan ayudar al médium a que establezca una auto crítica para que no caiga en los procesos fascinadores terribles que nos ponen en contacto con espíritus mentirosos.
17.Algo que quieras decir a nuestros lectores.
Os digo  que por más grandes que sean nuestros dolores y angustias hay siempre vibraciones poderosas  de amor y paz alrededor nuestro intentando hacernos cambiar los paisajes oscuros para otros donde el sol de esperanza hace brillar en el alto de nuestros corazones la alegría de vivir.

BIOGRAFÍA DE WILLIAM CROOKES


Fue uno de los científicos más importantes de la Europa del siglo XIX, tanto en el campo de la física como en el de la química. Hijo de Joseph Crookes y Mary Scott nació el 17 de Junio de 1832 en Londres.
Su carrera científica se inició a la edad de 15 años cuando consiguió entrar en el Colegio Real de Química en Hanover Square (Londres) de mano de August Wilhelm von Hofmann. Después de graduarse en dicho colegio, se inicia en el mundo académico como superintendente del departamento de meteorología en el Observatorio Radcliffe en Oxford en 1854. Un año después gana la cátedra de química en la universidad de Chester.
Tras la muerte de su padre recibió una herencia importante. Gracias a esto pudo abrir su propio laboratorio, fundó la prestigiosa revista de divulgación científica “Chemical News” entre los años 1859 y 1906 y fue editor del “Quarterly Journal for Science”.
En 1856 se casó con Elena Humphrey con quien tuvo cuatro hijos.
Su vida como investigador siempre estuvo caracterizada por la seriedad, la precisión y el rigor científico. En 1861 descubre y aísla el elemento metálico Talio, determinando su peso molecular y propiedades.
En 1875 inventó el Radiómetro de Crookes, una modificación de radiómetro de Hittorf, con el que confirmó la teoría cinética de los gases. Entre sus trabajos más importantes está el ser uno de los primeros científicos en investigar e identificar el plasma. También ideó uno de los primeros instrumentos para el estudio de la radiactividad nuclear, llamado Espintariscopio, un detector de partículas. Inventó el tubo de Crookes, para el estudio de las propiedades de los rayos catódicos. En 1895 identificó la primera muestra conocida del Hélio.
En 1897 fue nombrado caballero recibiendo la Orden del Mérito. Igualmente fue condecorado con las medallas Davy y Copley y en  el año 1907 fue galardonado con el Premio Nobel de Química.
Además de ser uno de los más importantes y destacados investigadores, fue también un gran  defensor de lo que hoy día se conoce como Espiritismo Científico.
Al igual que en las investigaciones anteriormente citadas, William Crookes ha sido uno de los pioneros en la investigación de fenómenos psíquicos, específicamente en las áreas de materialización y de mediumnidad.
En 1870, después de asistir a unas sesiones con el famoso psíquico J.J. Morse, Crookes decide ponerse a investigar el fenómeno mediúmnico. Este hecho alegró mucho a los científicos de la época y creó mucha expectación, pues creían que, gracias a las investigaciones de William por fin quedarían desenmascarados todos los fraudes y farsas del espiritualismo y este recibiría su merecida evaluación.
Crookes estaba decidido a llevar a cabo su investigación imparcial y describió las condiciones que impuso en los médiums de la siguiente manera: “Debe hacerse en mi propia casa, y crear yo mi propia selección de amigos y espectadores, bajo mis propias condiciones”. Entre los médiums que estudió estaban Kate Fox, Florence Cook y Daniel Douglas Home.
Algunos de los fenómenos que pudo estudiar fueron, entre otros,  movimiento de objetos a distancia, fenómenos de golpes y ruidos sin causa material conocida, cambios en los pesos de los cuerpos de los médiums, levitaciones, la aparición de objetos luminosos, visión por todos los asistentes de figuras de espíritus (materializaciones), aparición de escritos sin la acción humana respondiendo de manera inteligente a preguntas realizadas.
Uno de los fenómenos por los que más se interesó Crookes fue el de la aparición de Katie King, cuando en Septiembre de 1871 en casa del Príncipe Saynwitgestein se materializó estando la médium Florence Cook atada a una silla. En estado de trance esta médium dijo, que además de Katie King, había sido también Annie Owen Morgan, hija del Pirata Henry Morgan en la época del rey Carlos II de Inglaterra dando detalles de ese período imposibles de conocer por una joven de 15 años, y más por aquellos días. En casa de Mr. Lux Moore y ayudado por Cromwel Varley (físico inglés que instaló el primer cable transatlántico), verificaron la aparición del espíritu bajo el más estricto control utilizando un galvanómetro atado a las muñecas de Florence. Pudieron encontrar diferencias entre la médium y la aparición como verrugas, color del pelo, lóbulos de las orejas perforados o no, forma de manos que se imprimieron en yeso, las pulsaciones del espíritu eran de 90, mientras que las de la médium eran de 75, etc.
Los experimentos continuaron por tres años consecutivos (y se tomaron fotografías que han dado la vuelta al mundo) después de los cuales, dejando un bucle de sus cabellos y abrazándose a los científicos para despedirse, el espíritu dijo que había venido únicamente a demostrar que existía el más allá.
Su informe sobre esta investigación en 1874 llegó a la conclusión de que estos fenómenos no tenían una explicación material. Crookes compartió sus puntos de vista con sus colegas científicos y sólo algunos, los menos,  llegaron a creer en el espiritismo. Sin embargo, la mayoría de los científicos estaban convencidos de que el espiritismo era un fraude, y el último informe de Crookes era tan ultrajante para la comunidad científica “que se hablaba de privarlo de su beca de la Royal Society.”Crookes se hizo mucho más cauteloso y no habló de sus ideas en público hasta 1898, cuando sintió que su puesto estaba seguro. Desde ese momento hasta su desencarnación, cartas y entrevistas muestran que Crookes era un creyente en el espiritismo.  Uno de sus artículos más conocidos sobre el tema es: “Espiritualismo visto a la luz de la ciencia moderna”. Podemos encontrar escritos suyos relacionados con esta cuestión en el libro titulado "Nuevos Experimentos sobre la Fuerza Psíquica".
En este mismo año, 1898, comienza sus estudios sobre telepatía.
Murió en Londres el 4 de abril de 1919, dos años después de su esposa. Hoy podemos visitar su tumba situada en el Brompton Cemetery.


EDITORIAL

Queridos lectores.
En los tiempos que corren en el planeta en que vivimos, es hora de despertar hacia la realidad espiritual. Cierto es que si miramos la situación por el lado material, esta nos llevará a una conclusión negativa llena de dolor, en donde miles de personas se están viendo sin hogar, sin trabajo y con un futuro próximo no demasiado optimista. Todo esto conduce a un estado psíquico nada acertado para salir del gran bache que sufre el país donde nos encontramos, pero la vida no es sólo esto, es mucho más y mejor.
Cuando tomamos consciencia del mundo espiritual, cuando sabemos que venimos de otras vidas y que tras la muerte continuaremos viviendo, cuando sabemos que todo en la vida se encadena y que muchos de los actos negativos del pasado son la consecuencia de lo que vivimos en el presente la visión se nos amplía de forma grandiosa.
Nuestro estado anímico influye muchísimo sobre nuestros actos e inclusive irradia a nuestro alrededor, impactando directamente sobre el campo periespiritual de las persona que tenemos a nuestro alrededor.
Cuando alguien está inquieto, preocupado, malhumorado cerca nuestro podemos llegar a percibir ese estado y si bien no sabemos comprender o detectar el origen lo transformaremos en un malestar interior sin motivo aparente. Esto es lo que estamos haciendo día a día con nuestros comentarios negativos, nuestras críticas, nuestras búsquedas de culpables ante la situación actual.
Debemos recordar que Dios no le entregó el mundo a un puñado de políticos, sino que nos hizo usufructuarios de este gran planeta lleno de recursos y del que todos formamos parte con nuestros aciertos y desavenencias.
Debemos despertar a esa realidad en la que somos conscientes de que todos formamos parte de un gran puzle, al que si le falta una pieza no podrá ser terminado. Todos incidimos en el plano espiritual con nuestros pensamientos. ¿Quién de los buenos espíritus querrá estar al lado de personas quejumbrosas, que no salen de los bucles mentales de la crítica y la queja? Cualquier amigo que tengamos y al que siempre le hablemos del mismo tema en forma negativa, llegará a cansarse de nosotros y buscará otros donde pueda conversar y compartir pensamientos constructivos. Crezcamos, cambiemos nuestros pensamientos para que la luz se vuelva a encender en nuestros corazones. Aprovechemos cada momento para construir, para compartir con los nuestros, para ayudar a aquellos que no tienen nada, porque cada segundo que pasa es un segundo que ya sucedió y que no podremos reescribir. Desde hoy piensa en positivo, ayúdate y el cielo te ayudará.
¡Feliz 2011 lleno de paz, amor y prosperidad!
La redacción.

domingo, 21 de noviembre de 2010

PADRES E HIJOS


El momento de tener hijos es uno de los más importantes de nuestra vida. Un mundo nuevo se abre para los recién estrenados papás, lleno de alegrías y responsabilidades. Es muy importante tener claro cuáles son nuestros deberes para con estos pequeños.

En los días en los que vivimos todo es muy rápido. Los papás y las mamás trabajan sin tener, desgraciadamente, todo el tiempo que desearían para poder dedicar a sus hijos. A esto se le suma el cansancio de después de trabajar, los agobios, las preocupaciones, etc. Sin darnos cuenta nos vamos metiendo en un bucle que desgraciadamente tiene una consecuencia muy grave: La falta de atención hacia nuestros hijos.

Cuántos hijos tendremos, quienes serán nuestros hijos, a qué edad nacerán… son decisiones muy importantes que asumimos antes de comenzar esta nueva encarnación. Muchas veces, nuestros hijos son amigos del pasado que vienen a ayudarnos y acompañarnos en esta vida para superar juntos las dificultades que nos harán aprender y evolucionar. Otras veces son enemigos encarnados para que dentro del núcleo familiar podamos solucionar, a través del cariño, los conflictos contraídos en vidas anteriores.

Una de las responsabilidades mayores que tenemos como padres es la de educar a nuestros hijos. Y digo educar, no instruir. Está claro que como padres queremos lo mejor para ellos y que haremos todo lo posible porque nuestros hijos estudien y se hagan personas cultas, con un porvenir mejor que el que nosotros tuvimos o al menos igual. Cuando hablo de educar me refiero a formarles dentro de unos valores de responsabilidad, de ayuda a los demás, de humildad, de comprensión… en resumen, de amor hacia sí mismos y hacia el prójimo. Aunque la instrucción y la educación son dos ramas que deberían ir parejas, lamentablemente la segunda tendemos a darle menor importancia e incluso, en algunos casos, ninguna.

La falta de atención hacia nuestros niños nos lleva ineludiblemente a la falta de educación. El problema mayor llega cuando estos pequeños se hacen adolescentes, se sienten solos, incomprendidos y lo peor, sin confianza en sus padres para poder apoyarse cada vez que se sienten en alguna dificultad. Esto conlleva una falta de comunicación y a las continuas quejas por parte de los adultos sobre el mal comportamiento de los jóvenes, sin pararnos a pensar que a estas alturas de la carrera no podemos exigir que nuestro niño “desatendido” sea un niño modelo que estudie, sea obediente, no conteste, etc. y convirtiéndose esta situación en una pescadilla que se muerde la cola. Siempre he pensado que es mejor prevenir que curar, por lo que vamos a hablar de la importancia de la educación.

El espiritismo nos dice que todos somos espíritus inmortales, con un pasado, un presente y un futuro. Tenemos libre albedrío y esta misma capacidad de tomar decisiones es la que nos hace, en muchas ocasiones cometer errores, hacer daño a las personas de nuestro alrededor, etc. Gracias a la reencarnación es que podemos subsanar y corregir todas esas equivocaciones que cometimos en vidas pasadas debido a nuestras imperfecciones morales. Todos, absolutamente todos los espíritus que vuelven a la vida corporal lo hacen con la finalidad de mejorarse y evolucionar y la delicadeza de la edad infantil nos torna moldeables y accesibles a los consejos de la experiencia y de los que deben hacernos progresar, principalmente nuestros padres. En la infancia del cuerpo, el espíritu encuentra la oportunidad de renovar las bases de su propia vida.
Los primeros siete años de vida son fundamentales dentro de la educación de nuestros niños. Hay que tener en cuenta que al nacer, aún su espíritu no está completamente ligado al cuerpo, por lo que son más susceptibles para aprender cosas nuevas y de esta manera integrarlas dentro de sí mismos para que cuando llegue la adolescencia y por supuesto la etapa adulta, puedan enfrentarse a los problemas con una mayor seguridad. Pasado este tiempo es mucho más difícil, ya que el espíritu se integra completamente dentro del cuerpo físico y sale a la luz su verdadero carácter, con sus virtudes y sus defectos traídos de la experiencia de sus vidas anteriores. Si llegado a la etapa adolescente no hemos conseguido inculcarles valores morales, bases del sentimiento y del carácter, que les hagan discernir entre lo que es correcto y bueno para ellos, de lo que está equivocado, será la propia vida con sus pruebas las que les hará aprender de una manera más violenta y desagradable, ya que no poseerán las herramientas necesarias para poder enfrentarse a ella. Fuera, en la calle, en el colegio, universidad…nuestros hijos se instruyen, pero sólo dentro del hogar es que se educan. Fuera ellos oyen lo que deben hacer, en casa ven cómo se hace, siguiendo siempre como ejemplo la conducta de sus padres. La sociedad está en condiciones de formar al ciudadano, pero sólo dentro del núcleo familiar se puede formar al hombre.

Desde que nacen hasta que pasan la adolescencia necesitan de toda nuestra atención, cariño, tiempo, dedicación y sobre todo necesitan de nuestro ejemplo.

El espiritismo es muy claro referente al tema de la educación. En “El Libro de los Espíritus”, obra primordial dentro de la doctrina, podemos encontrar observaciones muy interesantes acerca de la cuestión:

Prg. 208- “Los Espíritus de los progenitores ¿no ejercen influencia sobre el del niño después del nacimiento de éste?

- Tienen una influencia muy grande. Como ya dijimos, los Espíritus deben contribuir a su progreso recíproco. Pues bien, los de los padres tienen por misión desarrollar el de sus hijos mediante la educación. Para el Espíritu del padre es esta una tarea: si falla, será culpable.”

Prg. 582. ¿Se puede considerar a la paternidad como una misión?

- Es, sin disputa, una misión. Se trata al mismo tiempo de un deber muy grande y que compromete, más de lo que el hombre cree, su responsabilidad para el porvenir. Dios ha puesto al hijo bajo la tutela de sus padres para que éstos lo encaminen por la senda del bien, y facilitó su tarea dando al niño una organización frágil y delicada, que lo torna accesible a todas las impresiones. Pero hay quienes se ocupan más en enderezar los árboles de su huerto y lograr que den muchos y buenos frutos, que en corregir el carácter de su hijo. Si éste sucumbe por su culpa, a ellos corresponderá la pena, y los sufrimientos del niño en la vida futura recaerán sobre los padres, porque no habrán hecho lo que de ellos dependía en pro del adelanto del hijo por la senda del bien.

Prg. 583. Si un niño se vuelve malo a pesar de los cuidados de sus progenitores, ¿son éstos los responsables?

- No, pero cuanto peores sean las disposiciones del niño, más pesada resultará la labor y mayor será el mérito si los padres logran apartarlo del falso camino.
Indiscutiblemente, la educación de nuestros hijos no es un trabajo sencillo, pero sí debe ser algo prioritario en nuestras vidas. De ello depende que nuestra sociedad sea más justa, honesta y responsable. En estos días que tanto y tanto se habla de crisis, no nos paramos a pensar que la crisis mayor que hoy en día existe es la crisis del carácter, causante de todas las demás. Este momento necesita la acción de mujeres y hombres morales, justos y responsables. Es imprescindible reformar a la sociedad y la manera más efectiva es educando a nuestros niños y jóvenes, que son el futuro.

Yolanda Durán.
Coordinadora dpto. Infanto-Juvenil de la Federación Espírita Española.

QUE ES UN MEDIUM

"Haga lo mejor que pueda, en cualquier situación, con tanta devoción a la felicidad ajena, que no sufra arrepentimiento o remordimiento en tiempos de crisis."
André Luiz-Espíritu.

Es esta una pregunta que a veces nos puede ser planteada por personas que no están relacionadas con el Mundo Espiritual, o que inclusive dentro de él, no lo tienen demasiado claro y desearían que con la explicación de unas pocas palabras pudieran adquirir el conocimiento de algo tan complejo que todo ser humano tiene en grados distintos, según nos enseña El Espiritismo. Siendo éste un fenómeno psíquico de origen orgánico, pero con la manifestación espiritual.

Indudablemente estudiando “El Libro de los Médiums” de la Codificación Espírita, encontraríamos amplia documentación informativa a este planteamiento que es desconocido en su profundidad por una inmensa mayoría de seres. Ellos han tenido la referencia a través de los medios de comunicación o de terceras personas de forma ambigua, que no representa formalmente la realidad, formándose así un concepto confuso y nada esclarecedor del tema que nos ocupa.

Hace unos días visionando una grabación en vídeo del programa de TV “Otra Dimensión” de Tele5, realizado en España por el médium brasileño José Medrado, conocido en Alcázar de San Juan por sus trabajos “Psicopictóricos” pudimos advertir la contestación tan sencilla y al tiempo tan aclaratoria que él mismo dio al presentador de la serie Félix Gracia, que inició la entrevista precisamente con esta pregunta que encabeza este comentario:

“- ¿Qué es un médium?”

“- El médium es una persona que tiene la capacidad de estar entre dos mundos. El mundo de los Espíritus y el mundo físico. El médium es una especie de punto de ligación entre esas dos existencias de una única vida, que es la vida del Espíritu”.

Analizando la respuesta de José Medrado, tan concreta y precisa, apreciamos en su contenido la gran responsabilidad que el médium adquiere.

Responsabilidad en su comportamiento del día a día. Tanto físico como espiritual. Así como en el esfuerzo de su formación basado en el estudio que le llevará a su progreso intelectual y moral. Dedicación constante, pues recordemos que la ignorancia es el alimento de los oportunistas.

Frecuentar un Centro Espírita serio, bien orientado, que esté bien capacitado y armonizado para que el médium pueda adquirir una preparación adecuada y se desarrolle, teniendo siempre presente que es el instrumento de interconexión entre los dos mundos, y que cuanto más “afinado” se encuentre más fácilmente podrán utilizarlo los buenos Espíritus para hacernos llegar sus comunicaciones.

Entre las normas a seguir, nuestros amigos espirituales nos recomiendan, que el alimento a ingerir el día de trabajo mediúmnico ha de ser sólo el necesario. Procurar apartar el uso del tabaco, alcohol, etc. Pensamiento elevado. Si se puede, debido a las obligaciones del día, recogimiento y oración. Y sobre todo, evitar frecuentar lugares donde se agrupen gran cantidad de personas, almacenes, hospitales, reuniones de cualquier tipo, etc., ya que suelen aportar a través de sus estados psíquicos y físicos, vibraciones que no benefician la labor a realizar. Pues el médium, es la fuerza de un imán inimaginable y capta atrayendo hacia sí, lo mejor e inferior de su entorno.

Vigilancia continua es una de las obligaciones fundamentales de un buen médium para no verse sorprendido en sus funciones. Aquellas con las que se comprometió en el Mundo Invisible, cuando se programó con sus “Mentores Espirituales” una nueva reencarnación de su vida física aquí en la Tierra, reparando errores del pasado.

Juan Miguel Fernández Muñoz.

IDEOPLASTIA

Actualmente podemos encontrar programas televisivos y radiofónicos, que emiten comunicaciones, vivencias y reportajes, algunos de éstos confusos y sensacionalistas, en los que se mezcla catolicismo, brujería y espiritismo como si se tratara de un exquisito cóctel, para la degustación única y exclusiva de la obtención del mayor número de audiencia. Es más necesario que nunca generar conciencia de conocimiento.

El trato con el mundo de los espíritus conlleva la necesidad de un conocimiento profundo del tema, precisamente para evitar malas interpretaciones y peores consecuencias.

Para la persona que no cree en estas comunicaciones, le puede hacer pensar el hecho de que alguien les cuente algo que solamente ellos sabían. Y para aquellos a quienes la palabra “espiritismo” atemoriza, su aprendizaje les dará la libertad necesaria para no ser manipulados a través del miedo y la sugestión.

Una de esas innumerables cuestiones de las que trata esta ciencia es la importancia que puede tener el pensamiento. Detenerse a apreciar los propios pensamientos es un hecho que resulta casi siempre impracticable en los altibajos del día a día.

Utilizar con sabiduría y discernimiento este recurso es sacar un beneficio incalculable de las propias facultades inherentes de cada uno.

Pensar es crear. Cuando lo hacemos, estamos emitiendo una forma de energía dotada de movimiento y de vida, que se exterioriza alrededor del ser pensante, generando al mismo tiempo un circuito de acción-reacción.

Nunca tenemos la mente en blanco, pensamos normalmente sin prestar atención en el valor de este sencillo acto. Es pues de cabal importancia, concienciarnos de la responsabilidad de lo que pensamos.

¡Es muy importante saber pensar y pensar en el bien! En el capítulo VIII y XXVIII de "El Evangelio Según el Espiritismo", tenemos dos citas, respectivamente:

-“La verdadera pureza no reside tan sólo en las acciones, sino está también en el pensamiento, porque quién tiene puro el corazón ni siquiera piensa en el mal.”

- “La forma no es nada, el pensamiento lo es todo.”

Al tener un pensamiento emitimos una onda. Éstas pueden ser mecánicas o electromagnéticas. Las mentales son del segundo tipo, que se caracterizan por no necesitar de ningún medio material denso para propagarse.

Para tener una idea gráfica, sólo hay que imaginar el típico “bocadillo” de los tebeos definido por la Real Academia de la Lengua Española como: “espacio, generalmente circundado por una línea curva que sale de la boca o cabeza de una figura, en el cual se representan palabras o pensamientos atribuidos a ella”.

Bien y ¿cómo funciona eso que en los gráficos se ve tan claro y yo, sin embargo, soy incapaz de verlo en la cabeza de mi vecino?

Empezaremos por explicar su origen y significado.

El vocablo “ideoplastia” fue creado por el Dr. Durand de Gros, en 1860.

Alrededor del año 1912 el renombrado médico y catedrático Doctor Charles Richet, premio Nobel de medicina y fisiología en 1913, empieza a utilizar esta palabra para designar las formas mentales exteriorizadas.

Del griego “ideo”= idea + “plastos” = forma + “ia” = acción. Acción de dar forma a una idea.
Existe un fluido cósmico universal que rodea absolutamente todo. Una de sus modificaciones es el fluido espiritual que forma la atmósfera en la que actúan los seres desencarnados, y es el vehículo de propagación de las ideas, así como el aire lo es del sonido. De allí, ellos extraen los elementos sobre los cuales operan y forma el ámbito en el que ocurren los fenómenos perceptibles a la vista y el oído del espíritu, pero que escapan a nuestros sentidos materiales.

Los espíritus actúan sobre estos fluidos a través del pensamiento, que es el que crea y la voluntad que es la fuerza impulsora. De ese modo le dan a esos fluidos una dirección, los unen, los cambian o los dispersan. Cambian sus propiedades, del mismo modo que un químico puede cambiar la de un gas u otros cuerpos, combinándolos de acuerdo a ciertas leyes.

Esas transformaciones pueden ser el resultado de una intención o idea inconsciente. A un espíritu le basta pensar algo para que se produzca una ideoplastía de lo que piensa. Ese hecho pone en acción al cuerpo fluídico, el cual reproduce todos los matices. En ese medio se ejecuta el acto y la escena aparece como en un cuadro. Así es como otro espíritu (encarnado o desencarnado) en sintonía con él puede leer en esa imagen, como si de un libro abierto se tratara. Viendo esa intención pueden presentir su cumplimiento, pero no podrán determinar el momento ni precisar detalles ni siquiera afirmar qué ocurrirá, ya que, circunstancias posteriores lo pueden modificar.

La creación mental, originada en cada ser, tendrá asociada una onda de determinada frecuencia, amplitud y duración, que dependerá de la persistencia en lo que se exprese y la intensidad de la voluntad que lo impulse.

Ahora bien ¿qué significa estar en sintonía con otro ser?

En física se sabe que cuando un sistema es alcanzado por una onda, éste vibra con la frecuencia de la onda y con una determinada amplitud. Hay algunas frecuencias y amplitudes que absorben la máxima energía y la amplitud de oscilación es cada vez mayor. Se dice, entonces, que el sistema entra en resonancia.

Eso ocurre también cuándo decimos que entramos en sintonía con otro pensamiento, significa que entramos en resonancia con otra onda, anteriormente emitida.

Por tanto, el hecho de controlar los pensamientos es una importante adquisición espiritual. Ya dijo León Denis: “Unas de las funciones del espiritismo es que controles tu mente.”

Las ideas impuras, de índole inferior, que nos hacen regocijarnos en los placeres y vicios, son perjudiciales. Son pensamientos tóxicos que nos causarán perjuicios en el cuerpo periespiritual y físico. En contrapartida, las ideoplastias de carácter ennoblecido nos enriquecen y elevan, dándonos una sensación de paz y bienestar interior.

Podemos utilizar la facultad de pensar durante el período en que estamos despiertos y durante el sueño.

Aprovechémonos de las enseñanzas espirituales y actuemos en consecuencia, vigilando nuestras ideas.

En el estado de vigilia, podemos acceder al control de ellas, a través del intento de permanecer en un estado de vibración mental sano, deteniéndonos en apreciarlos y observarlos, para poder detectar la especie de ondas que solemos emitir. Ya que onda que emitimos, onda que sintonizamos.

Y durante el sueño, si antes de dormir, realizamos una reflexión honesta de las acciones e ideas, realizadas o tenidas, durante el día, nos armonizamos con una lectura del Evangelio, hacemos una oración o irradiamos sentimientos de cariño, amor o bienestar a quienes nos rodean, sean o no, amigos.

Cláudia Bernardes de Carvalho y Ana Mª Sobrino.
Centro Espírita “Entre el Cielo y la Tierra”.

BIOGRAFIA DE MIGUEL VIVES Y VIVES


Nació en Barcelona en 1842 aunque durante muchos años vivió en Sabadell. Tuvo una infancia difícil ya que no llegó a conocer a su madre y perdió a su padre con tan sólo once años, pasando a hacerse cargo de él su hermano Augusto, unos años mayor.

Debido a esta orfandad, Miguel pasó sus años de infancia sumido en una enorme tristeza y atravesando grandes dificultades.

Se casó en 1866 a la edad de 24 años con la que había sido su novia durante algunos años y que había conseguido devolver la alegría a la vida de Miguel. Pero la causalidad volvió a hacer mella en su felicidad cuando en su luna de miel su mujer muere repentinamente. Este suceso fue uno de los golpes más duros en su camino. Debido a esto se sumió en una profunda depresión que le llevó a no salir de su casa en cinco años. Esta inmensa tristeza le hizo enfermar tanto física como psíquicamente y su encierro provocó la desaparición de la mayoría de sus amigos.

En 1871 se mudó, con sus cuñados, a la ciudad de Tarrasa y un día su hermano Augusto, con la intención de sacarle de su depresión, le habló de algo que en principio le causó desconfianza, pero que viniendo de su hermano, persona seria y responsable, le generó cierta curiosidad: El Espiritismo. Augusto le regaló las obras de Allan Kardec y al comenzar a leer “El Libro de los Espíritus” fue que Miguel comprendió el sentido de todo lo que había sucedido en su vida y tuvo ánimo para seguir a delante. Poco tiempo después Miguel empieza a divulgar todas las enseñanzas de la doctrina espírita, agradeciendo de esta manera todo el consuelo recibido por esta filosofía.

A finales de este mismo año, Miguel ya conoce a más espíritas de la zona y mantiene con ellos reuniones privadas de estudio y mediumnidad. A principios del año siguiente, 1872, abre junto con sus compañeros, un centro espírita llamado “Fraternidad Humana” dedicado a estudiar y divulgar todas las enseñanzas de la doctrina espírita, dando prioridad y mayor importancia a la parte moral y considerando la parte mediúmnica como algo más accesoria, concordando con Allan Kardec.

Durante esta época desarrolló facultades mediúmnicas y de sanación, compaginó el estudio del espiritismo con sus estudios de medicina y homeopatía. Gracias a todo esto pudo ayudar a sanar a muchos necesitados, aunque jamás se atribuyó el mérito, cediéndoselo a la espiritualidad superior que era quien le guiaba.

Pocos años después, dentro de su círculo de amistades espíritas, conoció a quien sería su segunda mujer y con la que más adelante tuvo dos hijos.

En 1873 participó en la propuesta que se hizo al parlamento español solicitando que la doctrina espírita se impartiera en las escuelas de enseñanza pública.

Siguiendo el precepto espírita “Fuera de la Caridad no hay Salvación” Miguel vives se hizo conocido en Tarrasa por su gran calidad humana ayudado a los más necesitados no sólo a través de sus conocimientos sino también de una manera más tangible, dándoles comida. Como anécdota podemos contar que llegó, incluso, a invitar a un gran número de indigentes amigos suyos a la boda de su hija mayor, Micaela, a los cuales quería como hermanos.

Pero en 1882 vuelve la desgracia a la vida de Miguel cuando muere su hijo pequeño a la edad de 9 años. En este caso se toma este terrible acontecimiento de una manera más positiva, aceptándolo al comprender que todo tiene una razón de ser, que la muerte no existe y sabiendo que algún día volvería a reencontrarse con sus seres queridos en el mundo espiritual.
En este mismo año crea la “Federación Espírita del Vallés” a la cual pertenecían las asociaciones y centros espíritas pertenecientes a la provincia de Barcelona. Tiempo después esta unión se convirtió en la “Federación Catalana de Espiritismo”.

En 1888 organizó y participó en el primer Congreso Espírita Internacional que tuvo lugar del 8 al 13 de septiembre en Barcelona y al año siguiente participó también en el congreso que tuvo lugar en París. Dirigió durante cuatro años “El faro Espiritista” órgano de la federación, fue el fundador de la revista espírita “Unión” y socio honorario de la revista “La Doctrina”.

Escribió el libro “Guía práctica del Espiritista”, obra básica y fundamental dentro del espiritismo en España y “El tesoro de los espíritas” entre otras.

Miguel Vives desencarna en la ciudad de Barcelona, donde se trasladó, el 23 de Enero de 1906 a las ocho de la tarde. Tuvo una gran despedida, más de 5000 personas salieron a la calle para decirle un “hasta luego”. Las fábricas y comercios cerraron sus puertas para que los trabajadores pudiesen asistir a su entierro.

Le apodaron el "Apóstol del bien" y pusieron en su honor una calle con su nombre en Tarrasa "calle Miguel Vives" está situada en una travesía de la Av. Barcelona, cruzando las barriadas de Can Anglada y Escuelas.

Todo el mundo le quería por ser una persona humilde, sencilla y que siempre ayudaba sin esperar nada. ¡Cuánto nos queda por aprender!

Yolanda Durán.
Centro Espírita “Entre el Cielo y la Tierra”.