viernes, 28 de abril de 2017

La regeneración de un criminal

La regeneración de un criminal

La regeneración de un criminal

Vamos a trazar el rumbo espiritual de un criminal. Estamos hablando de espíritus impuros y dentro de la escala espírita están en la décima clase. Son espíritus propensos al mal y lo hacen objeto de sus preocupaciones, cuando están encarnados se inclinan a todos los vicios, hacen el mal por el placer de hacer el mal.

Según el grado de imperfección, el espíritu culpable sufre primero en el plano espiritual, ya cuando está más concienciado se le concede la oportunidad de reparación en la vida corporal con una nueva encarnación donde podrá enfrentar su pasado.

Entonces... ¿Por qué hay espíritus que continúan haciendo el mal desde el plano espiritual tras su desencarnación como si burlaran aparentemente las leyes del destino?

La persistencia en el mal, más o menos prolongada después de la muerte constituye en sí una prueba del atraso del espíritu, en el cual los instintos materiales sofocan el germen del bien del que todos somos portadores.

Hay personas (encarnadas) o espíritus (desencarnados) vinculados al mal. Debemos entender por esto a todo aquel que lleva tanto tiempo practicando el mal, que sus lazos materiales y espirituales están relacionados con esto, por lo tanto cuando encarnan vienen de zonas oscuras y al desencarnar regresan a estos mismos lugares (ya que lo similar atrae a lo similar).

¿Cómo salir de aquí y poder entrar en esferas mejores?

Camino arduo y difícil que necesitará de varias encarnaciones, en el mejor de los casos.
Aunque no es una norma absoluta, los espíritus vinculados al mal que encarnan pasan su “umbral” aquí en la Tierra, es su oportunidad de cambiar de despertar la conciencia, pues en el plano espiritual continúan cristalizados.  Analizaremos estas dos situaciones:

-Tras la muerte, si han desaprovechado la oportunidad de avanzar y no se arrepienten e incluso han agravado sus males, regresan a sus zonas oscuras siendo alabados por sus iguales. No están exentos de las Leyes Divinas sino que cumplirán sus destinos sufriendo en encarnaciones siguientes lo que no sufren en “apariencia” en el mundo de los espíritus. Volverán a encarnar en situaciones peores con expiaciones más duras, incluso pueden ir a planetas inferiores a la Tierra  más acordes a su naturaleza. Esto nunca será eterno ya que despertarán algún día y seguirán el camino hacia Dios.

-En el caso que hayan avanzado y hecho despertar su conciencia, serán rechazados por sus antiguos amigos de las zonas oscuras,  se sentirán tan mal que vagarán sin rumbo por largo tiempo acusados por sus víctimas repletos de remordimientos. Necesitan de más encarnaciones para hacer amistades en el bien y poder reparar su pasado ayudando a quienes antes perjudicaron, así avanzarán y podrán entrar en zonas mejores.

Con este escrito mi intención es que se llegue a ver a todo criminal como una persona necesitada de ayuda, amor y cariño al cual le espera un duro camino por delante. Por endurecido y perverso que podamos llegar a ver a alguien, siempre tiene una pequeña ventana abierta hacia Dios, (un familiar amado, un amigo del alma…) en fin todo lo que le pueda llegar al corazón y estimular buenos sentimientos. A través de ahí le entrará la luz que le hará cambiar.
Es cuestión de tiempo, el bien siempre vence al mal y todos estamos sujetos a la ley del progreso caminando hacia Dios, solo que hay quien se resiste y se quiere perder por algún tiempo en laberintos de dolor y sufrimiento, pero al final siempre hay esperanza, todos estamos sujetos a las leyes divinas las cuales ponen las cosas en su sitio. Hay que recordar que somos espíritus eternos creados simples e ignorantes y que a través de la experiencia vamos aprendiendo y adquiriendo nuestro patrimonio de sabiduría material y moral, nuestra verdadera patria es el mundo espiritual.
Estudiando y siguiendo las enseñanzas de Allan Kardec entenderemos mejor nuestra encarnación y se hará la vida más alegre y las pruebas resultarán más fáciles de soportar.

Javier Gargallo
C. E. "Entre el Cielo y la Tierra"