martes, 8 de marzo de 2016

Amor, perdón, cura y autocura - entrevista con Andrei Moreira




Amor, perdón, cura y autocura - entrevista con Andrei Moreira

- Dr. Andrei, ¿qué es la salud, la enfermedad, la cura y la autocura en la concepción médico-espírita?

La salud es entendida como el reflejo del equilibrio del ser en relación a las leyes divinas. En la visión espírita el hombre es un ser inmortal, alguien que preexiste a la vida física, que sobrevive al fenómeno biológico de la muerte y, a lo largo del proceso evolutivo, a través de la reencarnación, va creciendo, desarrollándose en dirección a Dios. La salud del cuerpo físico es un reflejo del nivel de equilibrio de ese espíritu en el proceso evolutivo ante el amor, lo bello y el bien. Entonces, la enfermedad es una señal interior de reequilíbrio, invitando al ser a reconectarse  con el amor y con la fuente. Es un mensaje generado en lo más profundo de la realidad espiritual del ser y que se refleja en el cuerpo físico como una invitación a la reconexión con el amor, al desarrollo del autoamor y del amor al prójimo. En esa visión, la salud y la enfermedad son construcciones del propio hombre y nadie es víctima de nada, sino de sí mismo, de sus propias decisiones, de sus propias elecciones, de aquello que decide y determina en su vida. Por lo tanto, toda cura es también un fenómeno de autocura, porque para que ella se instale definitivamente, es necesario que haya no sólamente un alivio de los síntomas y una resolución del proceso biológico en el cuerpo físico, sino también una reformulación moral del pensamiento, del sentimiento y de la acción, haciendo que el ser sea transformado en profundidad, en consonáncia con la ley divina, es decir, más en sintonía con la ley del amor.

- ¿El amor es, entonces, el camino para la cura?

El amor es el gran medicamento, es la gran finalidad de la existencia. En verdad, caminamos en dirección a Dios como el "hijo pródigo" de la parábola de Jesús, reconectando nuestra relación con el Padre y retornando hacia la casa de Dios, que, en verdad, está dentro de nuestro propio corazón, donde Dios está. Poco a poco, vamos haciéndolo, descubriendo nuestras virtudes, la grandeza íntima que hay dentro de nosotros, todo aquello que Dios nos dio como posibilidad evolutiva y que puede realizarnos plenamente. En ese contexto, el amor representa el movimiento medicinal por excelencia, como movimiento de respeto, de valorización, de inclusión y de conside-ración. Él nos trata las enfermedades del alma, que son orgullo, egoísmo, vanidad, prepoténcia, arrogancia y nos coloca en sintonía con la fuente, que es Dios, auxiliándonos a reconectarnos  con el Padre. Desarrollar el amor es el camino más rápido, fácil y eficaz para la cura del alma y del cuerpo.

- En los seminarios, usted presenta también el perdón como el camino para la salud integral. 

Sí, el perdón es condición esencial para la salud. Sin el perdón, no hay paz interior, no hay salud ni física, ni emocional. Shakespeare decía que no perdonar o guardar rencor es cómo beber veneno deseando que el otro muera. El veneno actúa en aquel que lo guarda, que lo cultiva dentro de sí. Y el rencor actúa dentro de nosotros en semejanza a una planta que, una vez cuidada, cultivada, va creciendo, creando raíces, da flores, frutos y se multiplica. Y nosotros terminamos enredados en una serie de dolores emocionales, sin que ni sepamos, a veces, donde  comenzó todo, porque vamos guardando las cosas dentro de nosotros, sin trabajar, sin dialogar, sin metabolizar emocionalmente aquello que estamos sintiendo, vivenciando. Cuando nos damos cuenta, la situación está en una cuestión muy profunda y muy grave.

Para que tengamos paz, es necesario que abracemos el perdón como un proyecto. El perdón es una decisión por la paz, que se traduce en actitudes para el establecimiento de dicha paz, en la compren-sión de las cuestiones emocionales, de nuestras características personales, de las circunstancias que envuelven el acto agresor y de la responsabilidad y co-responsabilidad nuestra en el proceso. Él se produce como un proceso, porque no se da de la noche a la mañana. Él se construye a lo largo del tiempo y a través de actitudes sucesivas de búsqueda de esa metabolización emocional que, muchas veces, necesita de un acompañamiento terapéutico profesional, a través de un psicólogo que haga ese tratamiento íntimo y nos ayúde a encontrar nuestras respuestas, sentidos y significados más profundos.

El perdón pasa también por la acogida y aceptación de nuestra humanidad y de la humanidad del otro, sobre todo, en la superación de los traumas, porque sólo aceptando la condición fundamental del ser humano, de estar en un proceso continuo de error y acierto, es que la gente se da cuenta de convivir con los equivocaciones del otro que nos hiere e incluso con nuestros mismos. Naturalmente, nosotros sólo hacemos por el otro aquello que hacemos por nosotros. Entonces, tan sólo conseguimos aceptar la humanidad del otro cuando aceptamos nuestra propia humanidad, cuando acogemos en nosotros nuestra capacidad de errar y recomenzar, abrazando el auto-amor como una propuesta de vida. El autoamor es hijo de la humildad, una de las representaciones magníficas del amor divino, aquella decisión interna de acogernos, de tratarnos con ternura, compasión y con la benevolencia que nosotros necesitamos, aunque con la firmeza necesaria para domar nuestras pasiones y renovarnos de nuestros defectos que juzguemos necesarios. Entonces, el perdón es una actitud de conquista de ese estado de paz interior, a través de la comprensión de las circunstancias que nos envuelven y de la decisión por el amor.

- En la actualidad, es muy importante el número de personas adictas a anti-depressivos, ansiolíticos, bebidas, etc. ¿Qué podría decir a esas personas?

Toda dependencia es una búsqueda de aplacar el vacío interior a través de cosas externas. Pero ese vacío interior, que todos nosotros tenemos, sólo es aplacado por la presencia del autoamor. El vacío es un vacío de amor, pero ese amor que nos falta no es el amor que viene del otro, es el amor que viene de dentro, es el amor que la gente puede darse. Entonces, para el tratamiento y la profilaxia de cualquiera proceso de dependencia, es importante enseñar a las personas a valorarse, a gustarse y respetarse. Estableciendo relaciones familiares honestas donde las personas dialoguen, conversen, estén atentas unas a las otras y compartan sus emociones, mostrándose, no de forma idealizada, sino de forma honesta, real, enseñando cada uno a ver, en todos nosotros, luz y sombra, belleza y fealdad, cosas positivas y negativas. Nosotros necesitamos aprender a acoger esos dos lados, aprendiendo a transformar aquello que no amamos en nosotros y a valorar y desarrollar aquello que hay de bueno, de positivo.

La depresión pasa por la no aceptación de la vida. Hay un mensaje subliminal en el depresivo que es: "como no tengo la vida que deseo, no acepto la vida que tengo". Hay también un mensaje de la arrogancia, de prepotencia de creer que, hiriendo a sí mismo, hiere a la propia sociedad, hiere al mundo. Muchas veces, por detrás de la depresión, hay culpas y procesos autopunitivos profundos, en virtud de la ausencia de la humildad, sin permitirse aceptar la vida como es y recomenzar cuántas veces sean necesarias para alcanzar la felicidad.

En el tratamiento de la depresión, es importante tratar la cuestión del desarrollo de la aceptación de la vida, del sometimiento activo a Dios. Eso significa "aceptar la vida tal como es, pero haciendo todo lo posible para alcanzar aquello que se desea", sin abandonar el placer de vivir, sin entrar en aquella tristeza patológica, aquella tristeza excesiva que se configura como estado depresivo.

Los antidepresivos son muy útiles cuando están bien indicados durante un correcto período, pero no pueden convertirse en un muleta, no son la píldora de la felicidad, no pueden ser la fuente que nos da la realización íntima, que aplaca nuestro dolor. Nosotros tenemos, hoy, en nuestra sociedad, una medicación excesiva, un uso abusivo de medicamentos, porque no aprendemos a lidiar con naturalidad con nuestras emociones. El miedo, la tristeza, la rabia, la alegría son emociones básicas, y nosotros tenemos que aprender a lidiar con ellas. Cuando no lidiamos de forma natural con ellas enferman transformándose en rencor, en pánico, en euforia o en depresión.

En nuestra sociedad, observamos que hay un exceso de medicación de las emociones naturales. Tan pronto la persona se encuentra triste, enseguida toma un antidepresivo o un ansiolítico para evitar trabajar su ansiedad o su tristeza. Pero la ansiedad y la tristeza son situaciones naturales de la vida, que hasta un determinado nivel son muy positivas y que nos hablan mucho acerca de nosotros mismos. Es importante que el autoconocimiento guíe el proceso, para que entendamos lo que está sucediendo en nuestra alma y en nuestra vida. Marta Medeiros habla, de una forma muy bella, que la tristeza es el cuarto profundo donde la gente analiza su vida. Y eso es lo que nosotros tenemos que aprender: a estudiar nuestras emociones, nuestras características, para retirar de ellas enseñanzas preciosas acerca de nosotros mismos y del prójimo y, con eso, nos hagamos mejores personas.

- ¿El suicidio puede ser visto como una enfermedad del alma?

El suicidio es un acto de desesperación en que el sujeto intenta matar el dolor que hay en él y que, muchas veces, envuelve a la familia y a otros en una situación de dolor aún mayor que aquella que era el dolor original. Por eso, también es una manifestación de egoísmo. Nosotros debemos evitar el suicidio en nuestra sociedad, estableciendo la acogida del dolor emocional de las personas, a través de servicios competentes en que las personas puedan ser escuchadas, oídas, acogidas y donde puedan ser bien orientadas a través de un acompañamiento terapéutico con profesionales competentes, que puedan ayudarnos a metabolizar los dolores y las dificultades que vivimos. Necesitamos, sobre todo, de una enseñanza moral que nos de base y subsidio para entender quienes somos, lo que vinimos a hacer y hacia donde vamos. Una base moral que nos suministre elementos de estímulo al desarrollo de las virtudes que son potencias del alma y verdaderos profilápticos contra el suicidio.

En la visión espírita, el suicidio es un acto muy infeliz, porque el individuo se reconoce vivo en el otro lado de la vida, matando solamente el cuerpo físico. Y aquel dolor original, además de no quedar resuelto, es aumentado por la circunstancia del acto agresor a la propia vida. Ese es un derecho que ninguno de nosotros tiene. Solamente a Dios compete dar y retirar la vida. Entonces, delante de aquel que cometió el suicidio, nosotros debemos actuar con compasión y misericordia, enviándole nuestras plegarias. Las oraciones sinceras de aquellos que les aman o incluso de aquellos que tienen buena voluntad y desean auxiliarles llegan hasta el corazón de aquellos que están en sufrimiento en el otro lado de la vida como verdaderos bálsamos, alivios y medicamentos que suavizan su sufrimiento y los auxilian a proseguir. Como la vida es eterna, cada uno tendrá la oportunidad de renovarse, de recomenzar, aunque teniendo que lidiar con los resultados infelizes que, a veces, son sufrimientos innecesarios de esos actos de desesperación.

- En la educación de los hijos, ¿qué podríamos decir, sobre todo a los padres que tienen dificultad en imponer límites, en decir no a sus hijos, con graves consecuencias a veces? 

Nosotros sabemos que, hoy, es muy difícil para las familias aprender a colocar límites, porque vivimos procesos educativos que dan mucha liberalidad a los jóvenes, sin el proceso educacional que los enseñe a usar la libertad con responsabilidad. Entonces, los padres, como educadores morales, no pueden eludir su papel. Deben utilizar varios instrumentos, buscar ayuda profesional si fuera necesario. Necesitan ser, aquellos que buscan todos los recursos y medios para suministrar al individuo el elemento educacional, que viene, sobre todo, por el ejemplo, porque los adolescentes aprenden mucho más viendo lo que sus padres hacen, que escuchándo lo que sus padres dicen. El ejemplo de la familia es extremadamente importante en el proceso educacional.

- Incluso, con internet, ¿no es así? Hay juegos de internet que habría que limitar también...


Juegos viciantes, agresivos, que desarrollan la agresividad en el individuo y que, muchas veces, alienan al individuo de la vida de relación. Nosotros hemos visto adolescentes viciados en juegos de internet que no priorizan la relación con el prójimo, el estar fuera de casa, el convivir. Con eso, acaban haciéndose adultos cerrados, reprimidos y con dificultades de establecer lazos afetivos profundos. Aunque, todos los instrumentos de la vida son positivos, también tienen que ser moderados. Los padres tienen que limitar el uso de Internet, consesuar un acuerdo con sus hijos. No actuar simplemente de forma autoritaria, si no establecer acuerdos para los procesos educativos que lleven al joven a relacionarse con el deporte, con la sociabilización, con la educación moral, con las actividades sociales y con la responsabilización con el bien hacia sus semejantes. El joven puede ser dirigido hacia actividades voluntarias, caritativas, que son extremadamente educadoras y hacen al joven conocer otras realidades, vislumbrar otras perspectivas y, muchas veces, resignificar la propia vida y el propio contexto. Es deber de los padres establecer los límites y las reglas de la convivencia sin abandonar ese derecho y obligación moral que ellos tienen.

- ¿Puede hablarnos de su libro “Cura y autocura”?


"Cura y Autocura, una visión médico-espírita", es una publicación de la AME editora, el órgano editorial de Asociación Médico-Espírita de Minas Generales, y trata la salud y la enfermedad dentro de la visión espírita. Son 16 capítulos, tratando diversos aspectos como, por ejemplo, el perdón como camino de cura, la caridad como instrumento de cura, la acción del pensamiento en la salud y en la enfermedad, las curas de Jesús, la salud y la enfermedad en la visión espírita, terapéutica médico-espírita, así como el terapeuta como sanador y otros asuntos, con la presentación de casos, de trabajos prácticos, y también en ese sentido, sobre todo el amor y el auto-amor como caminos de encuentro del ser consigo mismo y de cura del cuerpo y del alma.

- Para finalizar, deje un mensaje de Navidad para nuestros lectores.

El mensaje de Navidad que os dejo es que todos nosotros aprendamos a reconocer en Jesus al guía y modelo de nuestras vidas. Él es la síntesis del amor universal, es el gran representante de la ética transpesonal del amor, de lo bello y del bien. Nosotros tenemos que entender que su mensaje no es un mensaje religioso para ser vivido en las iglesias, en los centros, en los cultos, sino es un mensaje para todo día, para todo y cualquier instante y lugar. Es un mensaje de transformación y renovación del alma, de reconexión con el Padre, con el Creador dentro de nosotros, de ligarnos con la fuente del eterno bien y de lo bello que hay dentro de nosotros. Las virtudes predicadas y vividas por Cristo son la gran referencia de vida para que nosotros conquistemos un patrón de comportamiento que sea superior y ejemplar, que vuelva pacificas nuestras almas y realice a nuestros espíritus. Debe ser un mensaje que esté sobretodo más en la práctica antes que en nuestros labios. Este mensaje tiene que estar en nuestras acciones, siendo esfuerzo y vivencia del día a día. Es la fuerza que puede renovar y transformar nuestra sociedad.

Dr. Andrei Moreira
Médico de familia integrante de 
un equipo del PSF en BH/MG
Presidente de la Asociación Médico-Espírita de MG


martes, 1 de marzo de 2016

El espírita como elemento educativo (y educable)


El espírita como elemento educativo (y educable)

Sabemos que el Espiritismo es una propuesta de educación universal: del ser intelectual, social y espiritual… Por lo mismo, no podemos configurar una educación integral si no existe en paralelo una autoeducación propia. El espírita que piense que por asistir a un centro o leer a Kardec, etc., está preparado para las labores de divulgación, se equivoca. No basta: nuestro compromiso espiritual nos exige (antes que nada) la labor constante de autoedificación personal… y, para esto, la teoría no es aval suficiente.

No queremos decir que cada cual no pueda hablar y dialogar sobre Espiritismo cuando lo sienta y toque: con amigos, familia y/o gente interesada en general, desde su posición y adquisiciones culturales propias, sean cuales sean (puesto que el Espiritismo no es elitista en cuanto a capacidades intelectuales), pero si lo hacemos con sensatez y sabiduría interior, mejor que mejor… Si esto que decimos es vital en un ámbito más discreto, no hablemos cuando, además, decidimos acometer empresas de más envergadura: como publicaciones, hablar de cara al público, puestos de responsabilidad, etc, etc… entonces sí que debemos reforzar aún más el proceso de autoeducación. Ojo: no estamos hablando de cultura (aunque esta siempre será un hándicap), sino de educación íntima… esto incluye principalmente las habilidades sociales básicas.

Lanzándonos al exterior, sin remodelación personal previa, dominados por un exceso de celo o emoción (ya sea por lo mucho que nos ha calado ciertas lecturas o por lo que, en lo personal, admiremos a tal o cual figura pública), podemos ser más un obstáculo que un referente positivo. Y de hecho, esto ocurre.

Por lógica, pero sobre todo por prudencia, antes, no debemos obviar elementos imprescindibles para incorporar en nuestras intervenciones: como la mesura, el tacto, capacidad de escucha, la imparcialidad, etc. Con las prisas o por falta de reflexión, podemos dejar atrás estas cosas que, no lo olvidemos, van hablar mucho más alto (aunque no lo percibamos) que aquello propiamente espírita de lo que estemos tratando, por interesante que sea. Si descuidamos aspectos de actitud correcta, imparcialidad y enriquecimiento íntimo, de cara a la galería podemos pasar por poco más que unos nuevos iluminados.

Se percibe con nitidez el espírita que hablando de Espiritismo pretende antes que nada ilustrar, abrir un proceso de diálogo nutritivo (consolar, si tal es el momento), de aquel otro cuyo interés es convencer y/o adoctrinar. Esto es un hecho.

Las habilidades sociales, la asertividad, la autoestima, el pensamiento positivo, resolución de conflictos, etc., son aspectos educa-cionales hoy cada vez más deman-dados en contextos diversos como la escuela, la empresa, la intervención comunitaria, etc. A los espíritas nos vendría muy bien incorporar estos recursos en nuestra trayectoria personal (charlas, talleres, lectura especializada, etc.), a la vez que serviría para optimizar la labor del centro espírita y también de puertas afuera para resultar más creíbles.

El aprendizaje de destrezas sociales e interpersonales serían un refuerzo valioso para el comunicador espírita (sea cual sea su nivel cultural), a la vez que enriquecería  la organi-zación propia del colectivo espírita, aportándonos habilidades y fortalezas que facilitarían la creación de estrategias comunicativas, integración de propuestas organizativas, etc…, y esto no solo favorecería a nivel espírita, sino también en el ámbito familiar y personal.

El espírita consciente no solo debe prepararse en el aspecto teórico, pues si no lo hace a nivel autopersonal, carecerá de la renovación imprescindible que se espera de nosotros, y haría mejor no hacerse portavoz de ninguna escuela de crecimiento como es el Espiritismo. Debemos ser sensatos, honestos y valientes en cuanto a nuestros puntos flacos, recono-cerlos y trabajarlos; no dejarlos ahí disimulados con una cobertura de conocimiento doctrinario, entre otras cosas porque están ahí… (y se nota).

No es tanto lo que estamos diciendo (por elevado que sea), sino como lo estamos diciendo.

Pensamos que en el ámbito actual de nuestra coyuntura sociocultural, hay en el movimiento espírita necesidad de una revisión de patrones internos… Si deseamos ser creíbles, es indispensable desembarazarnos de modelos impostados que, en las últimas décadas, se nos han ido adhiriendo poco a poco (pero que no son oriundos del Espiritismo), pero sobre todo, el espírita precisa exteriorizarse de otra manera: más racional, y al mismo tiempo, más natural y cercana.

Hay tantas formas de acercar el mensaje espírita a los demás, como maneras de hacer que se alejen en cuanto abrimos la boca…

Esto es muy importante, yo diría que imprescindible para el espírita actual y los diversos contextos educativos formales e informales en los que nos movemos. No es necesario esperar que lo proponga un orador de renombre o que un autor desencarnado lo refleje en una comunicación para saber que (por lógica), es positiva, saludable y necesaria esa remodelación educativa íntima y, dentro de esta, las maneras que tenemos de llegar a los demás.

Juan Manuel Rúiz


miércoles, 24 de febrero de 2016

Donación de órganos, un acto noble y meritorio

Donación de órganos, un acto noble y meritorio

Los progresos de la medicina tienen protección espiritual, no cabe  duda, ya que  están acompañados por espíritus benefactores, que aportan remedios  en el tratamiento de las enfermedades, propiciando su cura o aliviando en la medida de lo posible el dolor que estas causan.

Entre los grandes avances de la medicina, en el intento de suavizar los sufrimientos físicos de los hombres, uno de los que se han mostrado más eficaces es el de los trasplantes de órganos.
Nosotros, que tenemos conocimientos espíritas,  no deberíamos ser reacios  a este tema, ni sentir miedo o aversión.

Después de la muerte física, los lazos energéticos que unían el espíritu al cuerpo material van deshaciéndose gradualmente. Sin embargo,  una vez iniciado el proceso, es imposible para el espíritu volver a “reencarnar” en el mismo cuerpo. Entonces, los órganos del cuerpo ya no sirven para nada.

Siendo las donaciones de órganos un acto de amor, se entiende que el donador ya tiene cierto  desapego de la materia, en cuyo caso, no  debería sufrir ninguna impresión negativa con la retirada de algún órgano suyo.

De esta manera, el sufrimiento no será nada más que una pequeña impresión o, tal vez, una repercusión energética. Generalmente no pasa de un sufrimiento moral, pero cada caso es diferente.
Hay que considerar además, el constante amor de Dios hacia todos sus hijos. En caso de donación, cuando sucede una muerte reciente, el donante tiene  un merecimiento adicional, fruto de la utilidad del  desprendimiento de su organismo físico, el cual, en caso contrario, terminaría volviendo a la tierra o reduciendose a cenizas.

Joanna de Ángelis nos habla sobre el cuerpo humano en los siguientes términos:
“Gran préstamo divino, es el instrumento de la evolución espiritual en la Tierra. Por ahora sirve también de laboratorio de experiencias por las cuales los constructores de la vida, hace milenios, vienen desenvolviendo posibilidades superiores para culminar un resultado todavía más refinado y sano”.

La palabra préstamo deja patente que el hombre,  no es dueño del cuerpo que utiliza en la Tierra, solo es,  un inquilino temporal de este, por lo tanto, podemos afirmar que el altruismo de las donaciones de órganos para trasplantes tienen su razón de ser y su jus-tificación.

La donación de órganos, por tanto, presupone un desprendimiento de los bienes terrenos, específi-camente del cuerpo físico, del cual el hombre no pasa de ser un usuario eventual.

Así pues, donar órganos es  un acto de amor con la finalidad de beneficiar a los demás, por lo tanto, solo traerá beneficios para quien lo realice.

La ley Divina de Acción y Reacción,  también beneficiará al donante, ya que no solo el beneficiado con la donación, sino su espíritu guía, sus parientes, amigos y el propio equipo médico del trasplante estarán dirigiendo hacia él vibraciones positivas en oraciones de gratitud. Para el donante desencarnado eso es una bendición incomparable.

Si en esa etapa terrena hay la oportunidad de una última acción de amor al prójimo, ¿por qué no invertir en esta acción que traerá tanto beneficio para nuestro Espíritu?

Naturalmente no donar órganos es un derecho pleno de cada individuo. Pero la verdad es que quien dona demuestra un avance considerable en su progreso moral que le beneficiara espiritualmente.
No hay duda, el hombre ha de procurar al hombre, ha de velar por el bien propio y por el de los demás. Hoy la ciencia nos da la posibilidad de dar vida incluso física, después de la muerte.
Seamos generosos, por tanto, y comprome-támonos por la felicidad de los demás.
Anímate por tanto y anima también a los demás a que sean donantes ya que tú eres la esperanza de otros seres humanos.

Dónate hasta el extremo. En vida entrega tu tiempo, tu amistad, tus conocimientos, tu afecto, tu amor, tu persona, da todo de ti a los demás. A aquellos que tiene sed de amor, llénalos; y al desencarnar sigue dándote a los demás en un acto de profunda gene-rosidad entregando los órganos de tu cuerpo que harán que otros encuentren la alegría y vivan en carne propia los frutos maravillosos del amor.

 Cielo Gallego 
Centro Espírita "Entre el Cielo y la Tierra"

sábado, 20 de febrero de 2016

La extraordinaria mediumnidad de Eileen J. Garrett (1893-1970)

La extraordinaria mediumnidad de Eileen J. Garrett (1893-1970)

Nacida en Beauparc (Escocia), ha sido una de las médiums más respetadas del siglo XX. Sus contri-buciones a la investigación, y a los fenómenos desarrollados a través de su mediumnidad siguen siendo incon-mensurables.

Desde muy temprana edad su vida estuvo marcada por la tragedia. Sus padres Anthony y Ana se suicidaron cuando era niña y fue adoptada por sus tíos.  En su niñez sentía a su alrededor personas, animales y plantas, incluso diversas formas de luz y energía. Tenía amigos imaginarios, a los que llamaba “hijos” y comentaba que para verlos no se desplazaba a otro lugar determinado.
Desde muy joven sintió la presencia de la muerte a través de varias experiencias y comprendió que había algo “más” en la vida que la forma física y que este “más” se separa del cuerpo en el momento de la muerte.

A los 15 años, debido a la tuberculosis y otras enfermedades respiratorias a las que con frecuencia se enfrentaba, abandonó Irlanda buscando un clima más suave en Inglaterra. Más tarde conoció a un señor llamado Clive que empezó a visitarla. Se casó con él y durante su breve matrimonio tuvo tres hijos, los cuales murieron a temprana edad. Después  y eventualmente,  nació Eileen, y su salud se fue deteriorando. Luego se recuperó, y su matrimonio terminó en divorcio.
Durante la Primera Guerra Mundial colaboró con un albergue para soldados convalecientes y fue cuando conoció durante ese periodo a su segundo marido, un joven oficial que fue llamado inmediatamente al frente. El presentimiento de que este matrimonio sería de corta duración se confirmó cuando más tarde la comunicaron que había desaparecido en combate y que había sido muerto en Ypres.

Nuevamente cayó enferma y mientras se recuperaba, se hizo amiga de un joven atrayendo su atención con quien se casó finalmente. Fue en esa época cuando comenzó a investigar psíquicamente. Como sensitiva era muy consciente de los estados de ánimo y sentimientos de las personas. Como investigadora psíquica reconoció la necesidad de realizar con mente abierta los fenómenos. Como autora, conferenciante y editora, trató de compartir sus ideas y experiencias con el público.
Cierto día, durante una sesión de "raps", a través de la mesa, empezó a quedarse dormida y cuando despertó, descubrió que los familiares muertos de las personas que estaban en la sala se habían comunicado a través de ella. Un caballero que estaba presente, familiarizado con el fenómeno de la mediumnidad, explicó a la joven lo que le había sucedido.

A pesar de las advertencias de su marido para que no asistiese a ningún tipo de reuniones, buscó el consejo del Sr. Hubnli quien se ocupó de guiar a Eileen para que comprendiese lo que estaba sucediendo. La mediumnidad de la señora Eileen había llegado a su momento más álgido, pero el miedo, la mala salud y la ruptura de su matrimonio retrasó su desarrollo. A pesar de ello, conoció y buscó el consejo personal del parapsicólogo James  Hewat McKenzie, fundador del Colegio Británico de Ciencia Psíquica. Y fue, que bajo su cuidada orientación su mediumnidad se engrandeció. El Sr. McKenzie y su esposa Bárbara, eran muy conscientes de la necesidad de que la mediumnidad se extendiese más allá de los mensajes de los espíritus. Reconociendo así que la mediumnidad podría proporcionar una herramienta mediante la cual el investigador podría profundizar en las diversas dimensiones y niveles de percepción de la conciencia. El Sr. McKenzie fue probablemente la más poderosa influencia sobre Eileen J. Garrett. Ella continuó estudiando y desarrollando su mediumnidad en el Colegio Británico hasta la muerte de Hewat McKenzie el 20 de agosto de 1929.
A partir de este momento decidió visitar los Estados Unidos, para buscar ayuda en la comunidad científica. Contactó con muchos científicos y parapsicólogos académicos, sometiéndose a una intensa experimentación fisiológica y psicológica, con la esperanza de que dichas pruebas podrían arrojar algo más de luz sobre los procesos de la mediumnidad y del psiquismo. Con Hereward Carrigton, uno de los principales investigadores en ese periodo, tuvo décadas dedicadas a las investigaciones psíquicas, con un énfasis especial en los diversos fenómenos de la mediumnidad. 
Cuando la Segunda Guerra Mundial estalló en Europa, ella se encontraba en Francia trabajando con los niños y los refugiados. Allí permaneció hasta final de 1940, hasta que comprendió espontáneamente que debía partir y buscar otro trabajo. Muy milagro-samente, llegó a Lisboa y encontró un pasaje en un barco de refugiados con destino a Nueva York.

Su vida tomó un rumbo definitivo. A los pocos, meses de su llegada a Nueva York, fundó la revista mensual "Mañana" dedicada a temas literarios y públicos. Más tarde también inició la firma editorial "Edad Press".

No obstante, su mayor logro fue la constitución de la Fundación Parapsicológica Inc. en la ciudad de Nueva York en 1951. Su honestidad y perspicacia para los negocios ayudó a esta fundación a ser una de las más respetadas, publicando varias revistas, boletines e informes, bajo la supervisión de la Sra. Garrett. Desde el otoño de 1952 se editaron las revistas "Mañana", "Parapsicología monográficas", "Revista Internacional de Parapsicología", "Parapsicología Review" y "Parapsi-cología revisión", que se publicaron de manera continua, hasta que se suspendieron hace tan solo unos años. Destacando que la Fundación Parapsicología acogió veintiocho conferencias inter-nacionales anuales sobre parapsicología y ciencias afines.

Retornando a la mediumnidad de Eileen J. Garrett, diremos que ella recibía en trance las comunicaciones de un soldado árabe del siglo XIV llamado Uvani, quien expresó su interés en ayudar a probar la supervivencia, y que en adelante él iba a servirla de guía, al tiempo que controlaría su mediumnidad. También a Abdul Latif, un médico persa del Siglo XVII que se ocupó principalmente de la curación. Y hablando muy rara vez y en cuestiones más filosóficas y espirituales se manifestaban Tahotah y Ramá.

Una de sus comunicaciones más memorables, como médium, fue el caso del dirigible británico R101 que se estrelló en Beauvais (Francia), el 5 de octubre de 1930. Nandor Fodor, Doctorado en Derecho por la Real Húngara Universidad de Ciencias de Budapest, parapsicólogo y psicoanalista, considerado como de  las máximas autoridades de la época, comentó acerca de este suceso lo siguiente: ”En una sesión en el Laboratorio Nacional de Investigación Psíquica el 7 de octubre de 1930, dos días después de la explosión del R101, el teniente de vuelo HC Irwin, capitán de la aeronave, de repente a través de la mediumnidad de la señora Garrett, anunció su presencia y dio a los  oyentes cuenta altamente técnica de cómo se estrelló la aeronave. El relato fue tomado en taquigrafía y una copia fue presentada al Ministerio del Aire. De acuerdo con la opinión de los expertos, una serie de obser-vaciones en el mensaje se anotó en cada detalle,  con lo que se encontró después en el curso de la investigación oficial. EF Spanner, el arquitecto naval bien conocido y el ingeniero marino, llegaron a las mismas conclusiones en su libro "La Tragedia de la R101".

A pesar de la gran cantidad de información y de la evidencia de la supervivencia, que llegó a través de ella, nunca estaba bastante convencida de que su mediumnidad provenía de una fuente independiente. Una actitud que hacía que su facultad fuese maravillosa. Siempre se destacó su búsqueda para obtener más información acerca de los secretos de la conciencia de la mente y de su relación con el organismo físico.

Publicó varios libros, y de ellos destacamos: "Aventuras en el Supernormal", "Telepatía", "Conciencia", "El sentido y sinsentido de la Profecía", "La vida es el Sanador", y "Muchas Voces".
En el prólogo de “La autobiografía de un médium” en 1.968 escribió:

“Tengo un regalo, una capacidad – un engaño, si se quiere – que se llama psíquico. No me importa cómo se pueda llamar, para vivir y utilizar esta capacidad psíquica. Hace mucho que me he acostumbrado a una variedad de calificativos, que van desde expresiones casi de reverencia, a través de la duda y la piedad, para abrir reproches. En resumen, me han llamado muchas cosas, desde una charlatana a una mujer milagro que soy, al menos, ninguno de estos”.

Para Eileen J. Garrett, la mediumnidad no era un “romper hacia abajo de la personalidad”, sino un estado de plenitud. Ella consideraba sabiamente, que la comunicación con el “otro mundo” bien puede convertirse en un sustituto de la vida en este mundo. Entendiendo que este mundo, en el que vivimos, tiene prioridad en esta existencia ya que es el núcleo de la ética mediúmnica.”

Eileenn J. Garrett murió el 15 de septiembre de 1970, en Niza (Francia), tras un periodo de deterioro de  su salud.


Juan Miguel Fernández Muñoz



miércoles, 9 de diciembre de 2015

X Aniversario y Proyecto Obras Espíritas Españolas de El Ángel de Bien


X Aniversario y Proyecto Obras Espíritas Españolas de El Ángel de Bien

Con  motivo de nuestros diez años de trabajo, queremos premiar vuestra fidelidad. Para ello, hemos decidido regalar obras espíritas españolas a nuestros suscriptores.

Como bien es sabido por todos, España fue una de las primeras potencias del movimiento espírita desde sus comienzos y hasta la guerra civil española, donde se vio prohibido y perseguido. Por ello entendemos que es deber de todo buen espírita reconocer el trabajo y dedicación que los primeros espiritistas hicieron para la divulgación del espiritismo en nuestro país y que en la actualidad es casi desconocido. A finales del siglo XIX y principios del XX surgieron un sinfín de obras científicas, literarias y mediúmnicas, hoy perdidas la inmensa mayoría y que nosotros hemos podido recuperar con gran esfuerzo. Por ello, es nuestro deber compartirlas con vosotros para que todos podamos tener la oportunidad de leerlas, estudiarlas y analizarlas, contribuyendo al progreso del Espiritismo y de nosotros, los espíritas.

A partir del 2016, ya que cumplimos diez años de edición trimestral ininterrumpida, regalaremos con la suscripción anual una de estas obras que datan desde 1860 – 1936 de autores espíritas españoles. Comenzamos así el proyecto “Obras Espíritas Españolas del Ángel del Bien”, una colección que año tras año irá tomando forma y que todo espírita debería conservar en su biblioteca particular o en la de su centro espírita. Para aquellos que directamente quieran el libro o bien más cantidad del mismo, daremos la opción de compra, destinando el cien por cien de lo recaudado para la edición de nuevas obras, divulgación del Ángel del Bien y ayuda a personas necesitadas.

Os recordamos que la suscripción anual tiene un valor de diez euros y que da derecho a recibir cuatro números, uno por trimestre, del Ángel del Bien en el domicilio y además un ejemplar de la obra seleccionada por nuestra redacción.

¡No te lo pierdas! ¡Suscríbete!

Información: 

Email: elangeldelbien.espirita@gmail.com 

Nace la Federación Madrileña de Espiritismo


Es para nosotros una inmensa alegría presentaros la Federación Madrileña de Espiritismo.

Desde el 15 de Noviembre de 2009, Grupos Espíritas de la Comunidad de Madrid, nos reunimos con carácter trimestral para trabajar juntos por la unificación y divulgación del movimiento espírita madrileño.

Con la ayuda y el esfuerzo de todos los que formamos parte de los “Grupos Espíritas de la Comunidad de Madrid” se han ido creando diversas áreas de trabajo como son la Bibliotecas Espíritas Unificadas de la Comunidad de Madrid (BEUCAM), un servicio de préstamo de libros entre las bibliotecas de los centros espíritas y el Rincón Solidario, el área de obra social para la ayuda a personas necesitadas a través de cestas básicas de comida u otras ayudas.

Tras seis años de trabajo ininterrumpido, de amistad, de unión y cariño, nos hemos visto en la necesidad de dar un soporte legal a estas reuniones y a las áreas creadas, especialmente al Rincón Solidario, por lo que decidimos por unanimidad dar un paso más y formalizar nuestro compromiso creando la Federación Madrileña de Espiritismo.

En la actualidad la Federación está compuesta por los siguientes centros espíritas:
Centro de Estudios y Divulgación Espírita (C.E.yD.E.)
Centro Espírita Mensajeros de la Luz (C.E.M.E.L.)
Asociación Espírita Francisco de Asís de la Sierra
Centro Espírita León Denís (C.E.L.D.)
Centro Espírita Alborada Nueva
Centro Espírita Entre el Cielo y la Tierra.

Su labor es la Unificación y Divulgación del Espiritismo en la Comunidad de Madrid a través de jornadas, charlas, cursos, eventos, propaganda, reuniones, etc. Siempre bajo las enseñanzas de Allan Kardec, codificador de la Doctrina Espírita (Espiritismo)

Para más información podéis contactar por email en fedmadridespiritismo@gmail.com

Síguenos en Facebook:  www.facebook.com/FederacionMadrilenadeEspiritismo

jueves, 27 de agosto de 2015

Fluidos espirituales y salud





Fluidos espirituales y salud


En anteriores artículos estudiamos cómo el incumplimiento de las Leyes Naturales es la causa de todas las enfermedades. Considerando que el pensamiento se encuentra en el origen de toda acción consciente o inconsciente, antes incluso de llevarla a cabo en cualquiera de los planos de manifestación (pensamiento, palabra o acción), podemos decir, por tanto, que el pensamiento es el causante último de dicho incumplimiento y por tanto el causante de todas las enfermedades. Vamos a estudiar el papel de los fluidos espirituales creados por la mente, desde una visión electromagnética, al servicio de nuestra salud.

El pensamiento, fluido material

El pensamiento es la capacidad creadora del Espíritu cuyas creaciones, los pensamientos, están formados por verdadera materia mental ponderable, producto de la condensación del fluido cósmico universal, lejos todavía de nuestros medios de medición pero no por ello carentes de naturaleza material procedente de la aglutinación en verdaderas partículas del principio material o fluido cósmico universal.

Según André Luiz, la "materia mental, tiene su ponderabilidad y sus propiedades químico-electro-magnéticas específicas, definiéndose en unidades perfectamente mensurables, tal como sucede en el sistema periódico de los elementos químicos, en el plano terrestre" (1).

Dualidad onda-corpúsculo del pensamiento

Nos dice André Luiz, en el libro "Mecanismos de la Mediumnidad", que la materia mental, compuesta de partículas mentales, sigue leyes análogas a las estudiadas en la física molecular y en la física electromagnética, pero adecuadas evidentemente al correspondiente plano de manifestación. La materia mental, al igual que las partículas más elementales del plano físico, se caracteriza por la propiedad dual de la materia denominada "dualidad onda-corpúsculo".

Como partícula, la materia mental, "aunque en aspectos fundamentalmente distintos, obedece a principios idénticos a aquellos que rigen las asociaciones atómicas en la esfera física" (2).
Como onda, el pensamiento es el "flujo energético del campo espiritual..., desde los rayos superultracortos, en que se expresan las legiones angélicas,... pasando por las oscilaciones cortas, medias o largas en que se exterioriza la mente humana, hasta las ondas fragmentarias de los animales, cuya vida psíquica, todavía en germen, solamente arroja de sí determinados pensamientos o rayos discontinuos" (2).

Inducción mental

El fluido mental, análogamente a la corriente eléctrica, posee el fenómeno de la inducción, "el proceso a través del cual un cuerpo que tenga propiedades electromagnéticas puede transmitirlas a otro cuerpo sin contacto visible". Por ello, "en el reino de los poderes mentales la inducción expresa el proceso idéntico, por cuanto la corriente mental es susceptible de reproducir sus propias peculiaridades en otra corriente mental que sintonice con ella. Y tanto en la electricidad como en el mentalismo, el fenómeno obedece a la conjugación de ondas, mientras dura la sustentación del flujo energético."(2).

La inducción mental es el mecanismo por el cual el pensamiento imprime sus propiedades peculiares en el resto de fluidos mentales con los que sintonice.

Interacción de pensamiento sobre los fluidos

Sin embargo los fluidos mentales, no solamente pueden modificar otros fluidos mentales, también pueden modificar otros fluidos espirituales más mate-riales intermediarios con el plano físico, puesto que los espíritus "mediante el pensamiento, imprimen a esos fluidos tal o cual dirección, los unen, combinan o dispersan; forman conjuntos con determinada apariencia, forma o color; cambian las propiedades de los mismos como el químico las de un gas o de otros cuerpos, combinándolos de acuerdo a ciertas leyes" (3). "Esos fluidos son el vehículo del pensamiento y éste puede modificar sus propiedades,... cualidades buenas o malas de los pensamientos que los ponen en vibración modificados por la pureza o impureza de los sentimientos. Los malos pensamientos corrompen a los fluidos espirituales, como los miasmas deletéreos corrompen el aire respirable. (4)
El fenómeno de la inducción magnética nos ayuda a entender cómo el pensamiento interacciona en el exterior, en la superficie y en el interior de nuestro periespíritu.

Interacción del pensamiento sobre el mundo exterior

El pensamiento actúa sobre nuestro mundo exterior transformando las propiedades de los fluidos que nos rodean según el patrón vibratorio que nos caracterice. Según André Luiz, "el pensamiento, fuerza viva y actuante,... Emitido por nosotros, regresa inevitablemente a nosotros mismos... De ahí la necesidad imperiosa de que nos situemos en los ideales más nobles y en los propósitos más puros de la vida, porque las energías atraen energías de la misma naturaleza y, cuando nos estacionamos en el vicio o en la sombra, las fuerzas mentales que exteriorizamos, vuelven a nuestro espíritu, reanimadas e intensificadas por los elementos que con ellas se armonizan..., convirtiendo nuestra alma en un mundo cerrado en el que las voces y las escenas de nuestros propios pensamientos, aumentados por las sugestiones de aquellos que se afinan con nosotros en nuestra vibración, nos imponen reiteradas alucinaciones, anulando temporalmente los sentidos sutiles" (5).

Interacción del pensamiento sobre la envoltura  periespiritual

El pensamiento también se manifiesta a través de los tejidos de fuerza que delimitan el periespíritu dándole color y limosidad, consecuencia de la radiación sinérgica del conjunto de células en unión con la mente.

"El pensamiento crea imágenes fluídicas, éstas se reflejan en la envoltura periespiritual como en un espejo" (6)

Esta influencia del pensamiento muestra como en una pantalla, las imágenes íntimas originadas en la mente, creando lo que se denomina ideoplastía. Podemos comprender entonces cómo a través de esta "... coraza vibratoria... ...somos observados y examinados por las inteligencias Superiores, sentidos y reconocidos por nuestros seres afines y temidos y hostilizados, o amados y auxiliados por los hermanos que marchan en un grado inferior al nuestro." 

"Por la conformación y estructura sutil de esa túnica electromagnética que reviste al hombre, circula el pensamiento dándole colorido con sus vibraciones e imágenes que son su expresión y con las que exhibe, de primera mano, las inquietudes y los cuadros que improvisa antes de irradiarlos con el rumbo y la meta que les fija" (7).

Interacción del pensamiento sobre el periespíritu

Y por último, el pensamiento también actúa en el interior del periespíritu modificando las propiedades de "las fuerzas que aseguran el equilibrio orgánico, a través de ondas todavía inabordables a la investigación humana, ondas que vitalizan los centros periespirituales, donde se localizan las llamadas glándulas endocrinas que, a su vez, emiten recursos que garantizan la estabilidad en el campo celular." (8).

Con ello podemos entender mejor las palabras de Kardec: "Estos fluidos actúan sobre el periespíritu y éste sobre el organismo material con el cual se halla en contacto molecular. Si los efluvios son de naturaleza buena, el cuerpo recibirá una impresión saludable; si son malos, la sensación será desagradable. Si los malos son permanentes y enérgicos, podrán ocasionar desórdenes físicos..." (9).

Toxinas

Siguiendo la analogía utilizada entre materia física y materia mental, denominaremos toxinas fluídicas a aquellos residuos mentales tóxicos consecuencia de pensamientos desequilibrados que afectan a nuestros cuerpos sutiles, donde imprimen sus propiedades degeneradoras, afectando todo nuestro psicosoma (periespíritu), desarmonizándonos los centros de fuerza y consecuentemente el metabolismo energético celular fundamental para el buen funcionamiento de todos los órganos.
André Luiz nos dice al respecto: "Del mismo modo que el cuerpo físico puede ingerir alimentos venenosos que intoxiquen sus tejidos, también el organismo periespiritual puede absorber elementos degradantes que le corroen los centros de fuerza, con reflejos sobre las células materiales" (10).
Continuando con la analogía entre fluidos espirituales y campos electromagnéticos, podemos comprender que las toxinas fluídicas directamente entorpecen de alguna forma ciertos parámetros cuantificables dentro del trabajo de dichos centros de fuerza que de forma análoga, como hipótesis, podemos estudiar siguiendo los principios del electromagnetismo.

Analogía eléctrica de los centros de fuerza y origen de las enfermedades

Los centros de fuerza son verdaderos transformadores de energías fluídicas donde se producen diversos fenómenos de emisión y recepción de energías. Recepción mediante la condensación de energías externas de determinado tenor vibratorio en corrientes internas adecuadas a la fisiología espiritual del centro de fuerza afín en cuanto a patrón vibratorio. Y emisión de energías, como una serie de dinamos (generadores de corrientes fluídicas) a partir del motor de nuestra mente, sentimientos y voluntad.

Los parámetros por analogía podrían hipotéticamente asimilarse a las magnitudes: intensidad y potencial (voltaje) de electricidad, cuando hablamos de corrientes fluídicas a través las vías sutiles del periespíritu; carga y polaridad, cuando hablamos de acumulación de energías en los órganos periespirituales; así como magnitudes de frecuencia y modulación de una onda electromagnética, cuando hablamos de fluidos espirituales que nos influencian.

En función de la cuantificación alta o baja de estos parámetros, podemos definir distintos estados anómalos de los centros de fuerza:

- Hiperdinamia (11) o hipertensión (11b): Estado sobreexcitado o alto potencial de corriente asociado a una velocidad de rotación alta del centro de fuerza con posible percepción de sensación de calor por el médium sensitivo.
- Adinamia (11) o hipotensión (11b): Estado desactivado o bajo potencial de corriente asociado a una velocidad de rotación baja con posible percepción de sensación de frío.
- Arritmia (12): Estado de desarmonía propio de bajas frecuencias de vibración en analogía a modulaciones de onda muy limitadas en cuanto a riqueza de armónicos, ritmos y formas. Causa de la desarmonía celular que descontrola el código genético produciendo mutaciones, activaciones o desactivaciones del material genético, predisponiéndonos para padecer la enfermedad reparadora de origen genético.

La alteración de la circulación de los fluidos en su trayecto a través de los órganos periespirituales normalmente deja a unos órganos en estado de sobrecarga interrumpiendo o ralentizando la circulación fluídica, dejando a otros órganos en estado de debilitamiento por falta de alimento vital. Estos dos estados energéticos de los órganos son los siguientes:

- Estado de debilitamiento por escasez de fluidos por falta de circulación y por tanto de nutrición de las células y órganos periespirituales, con posible sensación de sequedad o vacío.
- Estado de sobreexcitación o sobrecarga por acumulación de fluidos con posible percepción de sensación de humedad, congestión o malestar por parte del médium.

Estado de debilitamiento

Las consecuencias del debilitamiento de un órgano conllevan normalmente una disfunción equivalente en el órgano correspondiente en el plano físico, exigiendo al resto del cuerpo un esfuerzo de adaptación para suplir o complementar sus funciones.

Una consecuencia normal en el órgano debilitado es la acumulación de toxinas por falta de energía necesaria para su eliminación hasta llegar a la crisis donde aparece la inflamación como primera medida del cuerpo físico para ayudar a la eliminación.

Considerando que el cuerpo físico actúa como un filtro para la depuración del periespíritu, lógico es pensar que, por afinidad, tanto las toxinas físicas como los virus o bacterias, se asocien íntimamente con las toxinas espirituales de forma que su eliminación conjunta del cuerpo físico conlleve tanto la sanación del cuerpo físico como del periespíritu en gran parte de los dolencias.

Considerando las palabras de André Luiz que nos cuenta: "Si tenemos la nube de bacterias producidas por el cuerpo del paciente, tenemos la nube de larvas (toxinas) mentales producidas por la mente enferma, en identidad de circunstancias." (13) entendemos nuevamente que las toxinas de ambos planos interactúan favoreciendo la proliferación de la enfermedad o incluso el contagio.

En el plano físico, las toxinas espirituales, producentes de la mente, y las toxinas físicas, procedentes de los abusos materiales (alimentación, excesos), serían el causante directo de la mala calidad de nuestro terreno humoral, entorpeciendo la homeostasis celular, causa principal de la predisposición a sufrir enfermedades, como bien reconoció Pasteur, en su lecho de muerte, a Claude Bernard con la ya famosa frase: “el microbio no es nada, el terreno lo es todo”.

De esta forma explicaríamos como "Las intoxicaciones del alma determinan las molestias del cuerpo" (14); y "la enfermedad funciona como medio restaurador de la estabilidad psíquica, surgiendo así la carne como <>, absorbiendo la residuos tóxicos y la sombra que traemos en el cuerpo sustancial" (15).

De todo esto concluimos que las enfermedades, consecuencia de la purga de toxinas espirituales de tiempos pretéritos, son buenas para la purificación del espíritu. Sin embargo, muchas otras enfermedades son principalmente consecuencia de los abusos físicos, incumpliendo las Leyes Naturales. Estos abusos complican el panorama general de nuestra salud mediante la incorporación de nuevas toxinas que dificultan aún más el trabajo del organismo en busca de su reequilibrio, entrando además en sintonía con nuevos desequilibrios, reflejos energéticos de otras criaturas que nos comprometerán aún más nuestra salud en el futuro.

Si el Espiritismo nos habla de las Leyes Naturales del mundo espiritual, es nuestro deber también estudiar las Leyes Naturales del plano físico a través de todas las ciencias y en particular, como medida preventiva para nuestra salud, de la medicina natural, el vegetarianismo y la ecología.

Estado de sobrexcitación

Por el lado opuesto al debilitamiento tenemos el estado de sobrecarga o sobrexcitación de un órgano periespiritual, el cual sobreactuará excediéndose en sus funciones desequilibrando el organismo o incluso agrediendo el funcionamiento de otros órganos debilitándolos.
Según la clasificación de las enfermedades del prestigioso Dr. Seignalet (biólogo y médico cirujano creador de la hipótesis del ensuciamiento y de la dieta hipotóxica, coincidentes en gran medida con la medicina natural), habría tres grupos de enfermedades diferentes: de acumulación de toxinas, de eliminación de toxinas y autoinmunes. En los estados de debilitamiento energético de los órganos podríamos pensar que está el origen de las dos primeras, enfermedades de acumulación y eliminación de toxinas, quedando las enfermedades autoinmunes posiblemente explicadas por la sobreexcitación de determinados sistemas que se sobrepasan en sus funciones errando en sus objetivos.

Tipos de pases desde la perspectiva electromagnética de los fluidos

Desde este punto de vista electromagnético de los fluidos vitales que recorren el periespíritu, podemos obtener nuevas perspectivas en la aplicación de la fluidoterapia si clasificamos los pases en función de la necesidad de cada uno de los estados anteriormente mencionados:

- Pases generales: Aquel pase que mantiene el ritmo, intensidad y velocidad constantes en busca de una mejoría general de la vitalidad.
- Pases equilibrantes: recorriendo los siete centros de fuerza principales, el pasista debe sentir el grado de sobrexcitación (hipertensión o hiperdinamia) o de hipotensión (Adinamia) de cada uno proyectando más o menos energía orientada para conseguir el reequilibrio, activando o decelerando. En algunos casos, sin ser pases sedantes o calmantes pueden confundirse por sus efectos (no hay saturación fluídica de los nervios).
- Pases revitalizantes: incidiendo en aquellos centros que se detectaron en estado de hipotensión (baja actividad), habiéndose equilibrado, el pase revitalizante, en un determinado centro, es una corriente de energía forzada por la voluntad y sentimiento del pasista, enlazando su mismo centro  de fuerza emisor con el del receptor, permitiéndole reponer el mismo tipo de fuerzas vitales perdidas y desplazando a la vez los antiguos fluidos estancados por otros nuevos revitalizados.
- Pases dispersivos: aquellos que eliminan energías acumuladas mediante la oposición enérgica fluidos de idéntica polaridad mediante el fenómeno de repulsión magnética.
- Pase de limpieza inicial: pase de carácter dispersivo general preparatorio para comenzar cualquier pase posterior.
- Pase de limpieza final: pase de carácter dispersivo cuya finalidad es la retirada de los excesos de fluidos después de todo tratamiento aplicado.

El tratamiento de fluidoterapia de pases (presenciales o a distancia) bien dirigido debería empezar mediante un análisis previo del paciente por parte de los guías espirituales, determinando la problemática de los centros de fuerza a tratar. La terapia de forma general podría dividirse en los siguientes pasos:

1- Pase de limpieza inicial preparatorio en todos los casos.
2- Pases dispersivos cuando fuera necesario para eliminar cualquier acumulación de energías deletéreas que imposibilitarían cualquier atención.
3- Pases equilibrantes activando o ralentizando los centros afectados cuando hubiera síntomas de hiperdinamia o adinamia. Será responsabilidad del pasista actuar con su voluntad y sentimiento bien dirigidos según la problemática del problema hasta sentir el correcto equilibrio del centro.
4- Pases revitalizantes incidiendo en los centros debilitados por la ausencia de circulación de energía por causa de la adinamia o de la arritmia.
5- Pase de limpieza final, dispersando los restos de energías sobrantes.
6- Prescripción de tratamientos complementarios, agua fluidificada, pases a distancia, lecturas edificantes diarias, etc. fundamentales especialmente en los casos de arritmia energética por desarmonía en los propios centros de fuerza.
José Ignacio Modamio
Centro Espírita "Entre el Cielo y la Tierra"


Referencias: 
- (1)." Evolución en dos mundos", 1ª parte, cap. XIII. 
- (2). "Mecanismos de la Mediumnidad", cap. IV. 
- (3). "La Génesis" cap. XIV ítem 14. 
- (4). "La Génesis" cap. XIV ítem 16. 
- (5). "Acción y Reacción" cap. IV. (6) - La Génesis cap. XIV ítem 15. 
- (7)."Evolución en dos mundos", 1ª parte, cap. XVII. 
- (8). "Acción y reacción", cap. XIX. - (9). "La Génesis", cap. XIV ítem 18. 
- (10). "Misioneros de la Luz", cap. XIX. 
- (11). "Evolución en dos mundos" 1ª parte, cap. II. Ed. portugués 
- (11b). Ídem. Trad. española 
- (12) "Evolución en dos mundos" 2ª parte, cap. XIV. 
- (13). "Los Mensajeros", Chico Xavier, cap. XL. 
- (14). "Misioneros de la Luz", Chico Xavier, cap. XVIII. 
- (15). "Entre la Tierra y el Cielo”, Chico Xavier, cita pág. 66.

...más artículos

domingo, 23 de agosto de 2015

Criopreservación, visión espírita


Criopreservación, visión espírita

Tras analizar el artículo "La esperanza de revivir", publicado en el periódico "LAS PROVINCIAS" el día 11/01/2015, vamos a exponer un resumen de dicho artículo y procederemos a dar la visión espirita de las ideas principales.

Ya hay personas en España que están promoviendo  la criopreservación: quieren ser congeladas después de su muerte, confiando en que la ciencia llegará a reanimarlas. Se trata de la conservación de los cuerpos a temperaturas muy bajas, 196 grados bajo cero tras injertarles al cadáver sustancias especiales que evitan la formación de cristales de hielo. Tras la muerte clínica, la intervención  tiene que empezar cuanto antes y el cuerpo se almacena en una cápsula que no usa electricidad pero que debe ser rellenada de nitrógeno líquido cada pocas semanas. Estas cápsulas pueden albergar a cuatro personas colocadas en posición vertical con la cabeza hacia abajo, ya que si hay un calentamiento, el cerebro estaría mejor  resguardado. Hay quien opta por la neuropreservación:   congelar la cabeza pues resulta más económico y piensan que en el futuro podrán darles un cuerpo nuevo.
Existen tres empresas donde podemos encontrar estos servicios: ”Cryonics Institute” y “Alcor” en Estados Unidos y “Kriorus” en Rusia.

En todo el mundo, ya hay 297 personas criopreservadas y Walt Disney no está entre ellas pese a la leyenda urbana que circula sobre él, en realidad fue incinerado y enterrado en California. Aunque si hay más de 2.100 personas que ya han contratado estos servicios. El coste  de los mismos oscila entre 24.000 € y 170.000€. Encontrando la posibilidad de contratar un seguro de 2.000€ anual.  También tienen la posibilidad de congelar mascotas.

La ley española no contempla la criopreservación. Esta ley tiene unos procedimientos mortuorios muy lentos para las necesidades que exigen estas prácticas, los traslados de cadáveres  internacionales también dan muchos problemas y hay quien se plantea el irse a vivir a Estados Unidos.
A Thomas Donalson, matemático estadounidense le diagnosticaron un tumor cerebral y reclamó ante el estado de California la criopreservación pre morten (llevar esta práctica antes de la parada cardiaca ósea cuando entra en marcha los servicios paliativos), y fue considerado suicidio.
Hay opiniones de científicos a favor, como el profesor Ramón Risco de la universidad de Sevilla  que investiga la criopreservación de tejidos y órganos que opina: “Yo jamás aseguraré que lo que planteo sea posible. Yo simplemente creo en la ciencia y que las evidencias me hacen pensar en que si será posible”. Otros científicos en cambio piensan que se está abusando de la ingenuidad y que aunque los avances son muy grandes en este campo, la reanimación de un ser humano es ciencia ficción. Comentan que la sustancia que se inyecta para evitar los cristales de hielo en el cuerpo, resulta toxica, y además habría una superpoblación en el planeta y como siempre sería una injusticia para las clases menos adineradas.

Entrevista realizada a una mujer que va a ser criopreservada:

"¿Hasta qué punto tiene confianza en que esta  vía vaya a funcionar?
-Yo lo veo como una opción, aún no sabemos si va a funcionar pero la otra opción es perderlo todo, eso es seguro y aunque esta opción me diera un 1% de posibilidades la tomaría, no tengo nada que perder al hacerlo…
Comprenderá que, a mucha gente, todo esto le parezca una locura…
Entiendo que cuesta imaginarse un mundo que todavía suena a ciencia ficción. Si en el pasado nos hubieran hablado de los avances que existen hoy en día, habríamos sentido lo mismo…
¿Fantasea sobre cómo puede ser el mundo al despertar?
Sí, claro me imagino un mundo con una mezcla muy fuerte de lo biológico y lo tecnológico…
¿Y si resulta que es un lugar horrible?
Tendré la misma opción que tenía antes de ser criopreservada, la que tenemos todos hoy: la muerte."


Visión espírita de la criopreservación

Resulta completamente natural el hecho de querernos aferrar a la vida, qué madre no haría lo que fuera por tener a su lado a un hijo muy amado que partió antes que ella. No voy a censurar nada, simplemente trataré de exponer algunas ideas y conceptos espíritas, los cuales nos hacen ver la imposibilidad de esta teoría.

Todos somos espíritus inmortales, creados simples e ignorantes y nuestro destino final es la perfección (moral e intelectual) a través de las experiencias que vamos adquiriendo  tras  las sucesivas vidas que vamos teniendo. Morimos y nos desprendemos del cuerpo físico, regresamos al mundo de los espíritus y volvemos a encarnar tantas veces sean necesarias hasta llegar al grado de perfeccionamiento necesario, siempre bajo la ley de acción y reacción: vamos recogiendo todo el bien y el mal que hemos ido haciendo.

Por lo tanto nuestra verdadera patria es el mundo espiritual.
Todas las personas estamos constituidas de tres partes bien diferenciadas:
a) El cuerpo físico, material y perecedero tras la muerte.
b) Espíritu, inmaterial é inmortal.
c) Periespíritu, lazo semimaterial que une al cuerpo físico y al espíritu, sirviendo de envoltura al espíritu.

Con la reencarnación el espíritu regresa al mundo físico. La unión se produce en el momento de la gestación, el periespíritu se une con el cuerpo físico en formación y la separación es un proceso que se empieza a producir incluso antes de ocurrir la muerte, pero que una vez completada la separación del cuerpo físico, el espíritu sigue su camino y el cuerpo físico no es más que materia desprovista de vitalidad. Tanto el espíritu como el cuerpo, ya sin vida, siguen bajo las leyes físicas y las leyes espirituales leyes eternas e inviolables. Por lo cual  el espíritu no volverá a tener un nuevo cuerpo hasta que vuelva a tener otra reencarnación; estos son los ciclos de la vida y como la vida espiritual tiene sus incursiones en la vida material, la realidad es que nunca morimos sino que desencarnamos o vamos cambiando de vestimentas.

Como podemos observar en la entrevista que hacen a la persona que va a ser criopreservada, toma esta opción, como es lógico, porque con el pensamiento material que tiene, al no creer más que en esta vida física y pensar que con la muerte todo termina, acepta esta teoría como una posibilidad, ya que nada tiene que perder. Para todo aquel que ya ha tenido un despertar espiritual, que piensa que somos algo más que materia y concuerde con cualquier filosofía espiritualista o religión, la teoría de la criopreservación no tiene mucho sentido pues siente que somos algo más que un cuerpo físico.
Por lo tanto con la teoría de la congelación del cuerpo físico esperando ser despertado o reanimado, se aferrará a un cuerpo sin vida que ya cumplió sus objetivos y no se abrirá  al despertar espiritual o adaptación que el espíritu tiene que tener al regresar al mundo de los espíritus. Todo esto solo producirá dolor y confusión al espíritu, por un lado dificultará el desprendimiento con la materia, ya que el lazo semimaterial que une el espíritu con el cuerpo ya sin vida en lugar de aflojarlo se aferrará al cuerpo congelado por el pensamiento con el cual dejó la vida, por lo cual le costará despertar al mundo espiritual y traerá mucha confusión y desconcierto.
Javier Gargallo

Centro Espírita "Entre el Cielo y la Tierra"

sábado, 15 de agosto de 2015

Espiritismo, propuesta para la educación


Espiritismo, propuesta para la educación

El hogar debe ser el escenario donde el individuo pueda sentirse con plena confianza, aceptado y amado, donde pueda exponer sus conflictos más íntimos con sinceridad, sin miedo de perder la comprensión de los familiares, donde pueda desahogar sus problemas y dialogar con profundidad con los que le son afines. La familia tiene que ser el pilar de su auto-educación. El ejemplo edificante, el ambiente moral, las vibraciones amorosas del hogar serán determinantes en la existencia presente y en la vida inmortal.

Es en la familia, donde podemos y debemos en primer lugar conquistar y ejercitar virtudes fundamentales, como el altruismo, la paciencia, amor al prójimo y al mismo tiempo el esfuerzo de contribuir en el progreso del otro. Se trata, pues, de un escenario permanente y fecundo para la Educación del Espíritu.

El momento actual, agitado por la inversión de los valores morales, requiere más atención la preservación de la armonía familiar, un antídoto valioso para la instalación del desequilibrio en el organismo social. ¿Cómo construir y mantener la tan esperada paz en el hogar? ¿Cómo superar las discusiones y divergencias en la familia? ¿Es posible encontrar el apoyo necesario en casa para superar los problemas cotidianos? ¿Cuál es la mayor dificultad de la vida en familia en la actualidad? Y ¿Qué es lo que la Doctrina Espírita nos oferta?

En lo tocante a la relación de padres e hijos la mayor dificultad es saber cómo orientarlos, ya que los modelos de la antigua educación autoritaria ya no funcionan. Conforme nos enseñan los Espíritus, una nueva orden moral debe establecerse en la Tierra, a fin de que nuestro mundo de expiaciones y pruebas se transforme en un mundo de regeneración. Se anuncia la Nueva Era.

Delante de ese cuadro, todos estamos invitados a las reflexiones y toma de decisiones maduras sobre lo que verdaderamente queremos para nosotros y para nuestra familia, ya que no  existe espacio para la neutralidad  y que ya sabemos detener el progreso es imposible.

Es preciso tener como principio la valorización de la familia, fortaleciendo los lazos que nos unen y, aun así es necesario que nos preparemos para vivir en el mundo, dentro de la familia, conectando con ella de algún modo, a fin de obtener provecho de esa relación. El Creador no nos asignó por mero acaso en esa o en aquella vinculación genética. Existen imponderables razones para que estemos conviviendo con quien lo hacemos.

La propuesta de la Doctrina Espírita es de revivir los valores Cristianos y nuestro modelo mayor es Jesús, que es el Maestro por excelencia, el ser más puro que tenemos para seguir como ejemplo de conducta, para que tengamos una familia más armoniosa y feliz. Acercándonos a sus enseñanzas, que el Espiritismo nos presenta, nos hace comprender que la Familia en un mundo de expiación y pruebas no será una familia perfecta, si no con desafíos, relaciones complejas, siendo muy natural que surjan conflictos.

La familia  saludable es la que trabaja con varias verdades posibles y no  con  un comportamiento en bloque. Y es necesario  que exista interés sobre cómo se siente cada uno en esa convivencia y cuáles son sus  necesidades. Respetar la individualidad  característica de cada ser forma parte de   una convivencia saludable y armoniosa. El hogar es el lugar sagrado que Dios concedió a las criaturas para que ellas pudieran construir los lazos del amor que representan el verdadero sentido y significado del Evangelio de Jesús.

Tenemos a la familia como una herramienta del “progreso en la marcha de la humanidad”, como nos muestra la cuestión 695 de “El Libro de los Espíritus”, por lo tanto, asunto de la más sensible comprensión para todos nosotros.

El Espiritismo nos invita a la vivencia del amor verdadero cuyo ejercicio comienza en el ambiente familiar. Ejercitando la amistad, el cariño, la comprensión, la cooperación, la libertad, el perdón, el respeto, la solución de conflictos , el diálogo franco y abierto , como instrumentos de perfección .
Nos surge  entonces la pregunta: ¿de qué manera podemos colocar tales ideas en nuestra práctica diaria, si en la familia convivimos con seres tan diferentes y antagónicos?

Dando el primer paso para que la familia  sea más feliz. Comience con pequeños gestos, sonría, salude a los familiares, ore por ellos, haga pequeñas gentilezas en el hogar, elogie (con sinceridad), oferte su ayuda. El ideal sería que tratemos a nuestros  familiares como tratamos a las visitas.
Finalizando, queda  la enseñanza de la benefactora Joanna de Ângelis:

“El destino de la sociedad está indisolublemente conectado al destino de la familia, pues esta constituye la base, el cimiento donde se inicia la experiencia de la fraternidad Universal".

Claudia Werdine
Comisión Europa de Educación Espírita para la Infancia, Juventud y Familia
Comisión de Educación de la FEE


Bibliografía:
El Libro de los Espíritus −Allan Kardec
La Educación  según el Espiritismo – Dora Incontri*Educación del Espíritu – Introducción a la Pedagogía Espírita – Walter Oliveira Alves
Lazos de Familia, Divaldo Franco y Autores Diversos
Desafíos de la Vida Familiar, Raul Teixeira
Familia & Espiritismo, Autores Diversos – USE*Mi Familia, el Mundo y Yo, Raul Teixeira,
La Vida en Familia, Rodolfo Calligaris

...más artículos

lunes, 20 de julio de 2015

La acción del pensamiento en la salud y en la enfermedad


La acción del pensamiento en la salud y en la enfermedad

La Doctrina Espírita, en cuanto a filosofía y ciencia de consecuencias religiosas, conforme Allan Kardec en el libro Obras Póstumas, analiza el ser humano y sus manifestaciones bajo el prisma de la inmortalidad del alma. En esa visión, el hombre es más que materia, es el principio inteligente del universo, que se manifiesta en la materia utilizando incontables cuerpos, materias en estados vibratorios diferenciados, que van de la materialidad máxima del cuerpo físico a la sutileza espiritual, transcendente, del espíritu, inteligencia que refleja, de cierta manera, la inteligencia suprema del universo, de la cual fue creado a imagen y semejanza.

Allan Kardec, en El Libro de los Espíritus, acuñó el término periespíritu para designar el conjunto de cuerpos que envuelven el espíritu (Peri, prefijo griego = alrededor de). Conocemos, por medio de la literatura mediúmnica, el doble etérico, cuerpo de la vitalidad, presente solamente en los encarnados, que vitaliza la materia orgánica; el cuerpo espiritual, cuerpo de las emociones, que utiliza el espíritu para manifestarse en las dimensiones más próximas a la Tierra, más o menos materializadas, cuerpo este sutil controlado por la mente del espíritu, maleable y sensible a las transformaciones del sentimiento y del patrón mental; y el cuerpo mental, sede de la mente del espíritu. Esa introducción es necesaria para que comprendamos que el pensamiento, ondas de energía sutil, emana de la mente del espíritu que está localizada en la región supracerebral, no limitándose a una secreción neuroquímica del cerebro físico, como cree la fisiología y la medicina terrena.

Según Emmanuel, a través de la psicografía de Chico Xavier, “así como la araña vive en el centro de la propia tela, el hombre vive inmerso en las creaciones de su pensamiento”. Imagen muy feliz, pues el espíritu, pensando ininterrumpidamente, afecta con su vibración peculiar al mundo en que vive, estableciendo conexiones con criaturas, circunstancias y localidades, así como edifica o destruye su mundo íntimo, de las células al organismo, conforme elige la calidad de lo que cultiva en su campo mental y emocional. La araña construye la propia tela, que nace de ella, y en ella se mueve, captura insectos, interacciona con el ambiente y reside. De la misma forma el espíritu, pensando crea y creando se alimenta de aquello que eligió para su vida interior. Nos afirma Emmanuel, en el libro Pan Nuestro: “Pensar es crear. La realidad de esa creación puede no externalizarse, de súbito, en el campo de los efectos transitorios, pero el objeto formado por el poder mental vive en el mundo íntimo, exigiendo cuidados especiales para el esfuerzo de continuidad o extinción”.

Analizaremos la creación del pensamiento inicialmente en el mundo íntimo y, después, en la realidad exterior, para comprender un poco más cómo el pensamiento crea y controla la vida, como expresión del espíritu inmortal. 

El Pensamiento y el control celular

En el libro "Derrotero", Emmanuel enseña que “El pensamiento es generador de los infracorpúsculos o de las líneas de fuerza del mundo subatómico, creador de corrientes de bien o apenas, grandeza o decadencia, vida o muerte, según la voluntad que lo exterioriza y dirige”. Comprendemos con eso que el pensamiento actúa en la base de la materia, en el mundo subatómico, influenciando su funcionamiento.

En el organismo humano tenemos la célula como unidad básica, el ladrillo del cuerpo. Células que se agrupan formando tejidos, los tejidos forman órganos, los órganos forman sistemas y los sistemas, el organismo. En la intimidad de la célula encontramos el núcleo celular, donde se localiza el ADN, que, se cree, rige la vida en la intimidad orgánica. Del núcleo celular parten las órdenes, los mandos para producción de todas las substancias, que son fabricadas en el citoplasma de la célula. En el libro “Evolución en dos mundos”, André Luiz informa que el pensamiento actúa influenciando y alterando, por medio de lo que él llamó bióforos (que sufren la acción del pensamiento), la interpretación de la ejecución de las órdenes venidas del núcleo: “Por lo tanto, como es fácil sentir y aprender, el cuerpo hereda naturalmente del cuerpo, según las disposiciones de la mente que se ajusta a otras mentes, en los circuitos de la afinidad, correspondiendo pues, al hombre responsable reconocer que la hereditariedad relativa pero compulsoria le tallará el cuerpo físico que necesita en determinada encarnación, no siéndole posible alterar el plan de servicio que mereció o  que le fue asignado, según sus adquisiciones y necesidades, pero puede, por la propia conducta feliz o infeliz, acentuar o difuminar el color de los programas que le indican la ruta, a través de los bióforos o unidades de fuerza psicosomática que actúan en el citoplasma, proyectando sobre las células y, consecuentemente, sobre el cuerpo, los estados de la mente, que estará ennobleciendo o agravando la propia situación, en consonancia con su elección del bien o del mal”.

El ADN representa la herencia en cada uno de su pasado espiritual, aquello que es necesario ser trabajado en esta encarnación o que fue consecuencia inmediata de las elecciones del pasado. Es seleccionado por el ser reencarnante que elige (o bien elegido por los espíritus superiores que dirigen el proceso reencarnatorio) las necesidades espirituales más apremiantes, las tendencias biológicas que afectarán la vida del individuo de tal o tal manera, conforme las predisposiciones que el espíritu construyó para su vida. De esa forma, el ADN representa el presidente de la empresa y el citoplasma, los operarios de la misma. Creíamos que la célula funcionaba en régimen dictatorial: el núcleo ordena y manda. Pero la medicina viene descubriendo, por medio de la epigenética (rama de la biología que estudia las moléculas que interfieren en la regulación del núcleo celular), que la realidad es otra, la célula se comporta como una democracia, siendo que variadas condiciones del medio (nutrición, estrés, etc) y del comportamiento mental y moral controlan la expresión del genoma humano. En el ADN están las predisposiciones, que serán activadas, inhibidas o reforzadas, conforme el patrón mental, emocional y comportamental del espíritu a lo largo de la encarnación, en el que configura su libre arbitrio. El ADN, expresando el karma, se modifica solamente de encarnación en encarnación, sin embargo su expresión sufre la regulación y potencialización de la voluntad del individuo que redecide la vida a medida en que la vive. Y ahí tenemos una de las manifestaciones de la misericordia divina, dejando al ser que viva no en régimen de fatalidad, sino de acción y reacción, en todos los instantes de la vida.

El pensamiento, vertido continuamente desde la mente del espíritu, actúa en la intimidad celular, por medio de los circuitos y sistema circulatorio energético del organismo humano (centros de fuerza, etc.) de forma que autoriza o desautoriza continuamente los movimientos biológicos que la reencarnación presenta. Ejemplificando: si una persona reencarna con tendencia al drenaje energético y a algún contenido psíquico desarmónico, en forma de cáncer, a los 40 años de edad, reclamando el reequilibrio ante la vida, su conciencia y las leyes divinas, tendrá la oportunidad de, durante todo ese periodo, trabajar en su intimidad las circunstancias que le llevaron al desequilibrio, así como sus tendencias y características interiores. De esa manera, al llegar a los 40 años de edad, podrá haber confirmado su predisposición, reforzando la necesidad pedagógica y re armonizadora de un tumor maligno o bien haber progresado en su experiencia, habiendo aprendido y renovado por otros caminos, actuando benéficamente en su mundo celular, conectándose al amor que todo renueva y suaviza su experiencia, que podrá ser más liviana, o incluso no existir, dependiendo de la intensidad de sus conquistas. Por eso afirmó Pedro, sabiamente: “El amor cubre multitud de pecados” (I Pedro 4:7), lo que André Luiz, en el libro “En los dominios de la Mediunidad”, tradujo como “la mente reanimada vuelve a levantar las vidas microscópicas (células) que la sirven”. Sin embargo, si la persona en cuestión, no sólo ha dejado de aprender por otros caminos, sino además ha agravado sus débitos por la repetición de las elecciones, puede, por el mismo mecanismo, agravar sus características biológicas, complicando la salud y determinando lecciones más intensas de la vida para su despertar y reequilibrio.

Salud y enfermedad, bajo esta perspectiva, son, por lo tanto, frutos de la suma y balance entre predisposición y necesidad, tendencia y renovación, al servicio de la educación espiritual del espíritu inmortal y su consecuente despertamiento para el amor, síntesis de las leyes divinas.

Pensamiento y creaciones mentales

Del punto de vista exterior, aprendemos con Kardec y los espíritus codificadores, en “El Libro de los Espíritus”, que estamos rodeados, en nuestra atmósfera espiritual, por un fluido básico, denominado fluido cósmico universal y sus transformaciones (fluidos de variadas especies). En la revista espírita de Junio de 1868, Kardec nos enseña que “El pensamiento y la voluntad son para los espíritus lo que la mano es para el hombre. Por el pensamiento, ellos imprimen a los fluidos tal o cual dirección; aglomerándolos, combinándolos o dispersándolos; forman conjuntos teniendo una apariencia, una forma, un color determinado (...) Algunas veces, esas transformaciones son el resultado de una intención; frecuentemente, son el producto de un pensamiento inconsciente; basta al espíritu pensar en una cosa para que esa cosa se produzca...”. El pensamiento, siendo una onda de energía sutil, en asociación con el sentimiento, plasma en la realidad etérica la naturaleza de nuestros intereses y preocupaciones, sentimientos y fijaciones, en la forma de creaciones mentales, formas-pensamientos, parásitos espirituales, conforme la naturaleza de la creación, que habitan en torno a su foco de origen, haciendo que cada individuo esté permanentemente rodeado por la representación de las cosas, objetos, personas, intereses e intenciones que pueblen su campo mental y su vida íntima. Eso ocurre de tal forma que cualquier espíritu menos obnubilado espiritualmente que se aproxime a nosotros podrá percibir el tenor de nuestras ocupaciones e intereses, por el halo energético psíquico que irradia de cada uno de nosotros. Tal vez por eso Jesús afirmó que “nada hay oculto, que no haya de manifestarse, ni escondido, que no venga a ser conocido y revelado" (Lucas 8:17), visto que no hay forma de ocultar al universo nuestras creaciones mentales y emocionales.

André Luiz, en “En los dominios de la Mediumnidad”, nos afirma que “donde hay pensamiento hay corrientes mentales, y donde hay corrientes mentales existe asociación. Y toda asociación es interdependencia e influenciación recíproca”. Las formas pensamientos que son creadas por nuestra vida mental y son vitalizadas por nuestro sentimiento, se asocian en el universo a aquellas del mismo tenor energético, vibratorio, formando corrientes mentales en consonancia con su naturaleza íntima. Así como las ondas de radio, televisión y telefonía, existen incontables corrientes mentales y emocionales viajando en la atmósfera espiritual del planeta, tantas cuántas son las emociones y pensamientos predominantes en la humanidad terrestre, localizándose en cada comunidad las que sean creadas y estén en sintonía con el interés colectivo de aquellos que habitan aquella área.

Cuando pensamos fija y continuadamente en algo creamos y creando nos vinculamos a las corrientes de la misma naturaleza, de ella no se retroalimentamos, fortaleciendo el tenor vibratorio íntimo, en sistema de “feedback”. Marlene Nobre, citando André Luiz en su libro “El alma de la Materia” nos dice que “Una vez emitidos, los pensamientos vuelven inevitablemente al propio emisor, de forma que envuelve al ser humano en sus propias ondas de creaciones mentales, y, muchas veces, pueden estar incrementados por los productos de otros seres, que con ellos se armonizan”. Esa realidad se presenta de forma automática, natural en el día a día de encarnados y desencarnados, de forma inconsciente incluso, conforme enseñó Kardec. Por ello se hace aún más compleja cuando envuelve situaciones e intenciones conscientes, conforme nos explica André Luiz en "Acción y Reacción": “Ahora, sabiendo que el bien es expansión de luz y que el mal es condensación de sombra, cuando somos crueles con los demás, nuestros pensamientos, por ser ondas de energía sutil, al pasar por los lugares y criaturas, por las situaciones y cosas que afectan nuestra memoria, actúan y reaccionan sobre sí mismos en circuito cerrado, y nos traen así, de vuelta, las sensaciones desagradables que emanan de nuestras obras infelices”. La Medicina hoy nos explica que al recordar determinado hecho reproducimos la producción neuroquímica cerebral compatible con el acto, como si él ocurriera en aquel mismo instante, configurando verdaderamente el mismo sentimiento de la circunstancia feliz o infeliz vivenciada. Y André Luiz nos afirma que aún al recordar, volvemos a visitar energéticamente los lugares, criaturas, situaciones y cosas conectadas al hecho, conectándonos a ellas y recibiendo de ellas su tenor energético particular. Basado en esa conciencia, Emmanuel nos advierte en "Pan Nuestro": “Nuestro espíritu residirá donde proyectemos nuestros pensamientos, cimientos vivos del bien y del mal”. Por esto aún, decía Paulo, sabiamente: - "Piensen en las cosas del cielo". Todo ese retorno energético, siendo reabsorvido por sintonía por el ser espíritu, visita la intimidad celular del mismo, determinando armonía o desarmonía, salud o enfermedad conforme la naturaleza de la vibración.

Perdón, creaciones mentales superiores y salud

Basado en todo ese conocimiento, podemos concluir que Jesús nos legó un elevado código científico de salud y armonía cuando nos afirmó que él, expresión del amor, es el camino, la verdad y la vida, exhortándonos a perdonar incondicionalmente. El dolor, como mancha energética interior, símbolo de nuestras fragilidades heridas en contacto con el mundo, y la postura y el deseo de venganza, representan sintonía y conexión con criaturas y creaciones mentales deletéreas, que nos fortalecen la desconexión con el Padre y nos alejan de la paz de conciencia tan deseada. No perdonar, decía Shakespeare, es “tomar veneno deseando que el otro muera”. El perdón, en contrapartida, siendo una decisión por la paz, es una postura de humildad en el reconocimiento de nuestras necesidades íntimas, nuestras fragilidades y desafíos, nuestras susceptibilidades y carencias, beneficia de entrada a nosotros mismos, conectándonos a la fuente y a las creaciones mentales sublimes que nos elevan y centra en el camino correcto de la vida.

Conclusión

Observando el poder del pensamiento, en conexión con las emociones y el sentimiento, de los cuales no hay como disociarse, nos muestra que cada espíritu es señor de sí mismo, constructor de su destino y de su realidad física, energética y espiritual, escogiendo cada instante al que se conecta o desconecta, conforme elige en el que piensa y cultiva en su intimidad. Renovar las matrices mentales, tantas veces ya comprometidas con el reflejo de nuestro pasado espiritual, por los caminos del desamor, se presenta como la necesidad urgente de todo hijo de Dios que constata y desea asumir su felicidad como responsabilidad personal e intransferible.

El amor, lejos de ser sólo un símbolo religioso, se convierte en una verdad científica a la luz de la Ciencia espírita, presentándose como el camino más fácil corto y el menos complicado para la paz y la felicidad, construcción del reino de Dios en nosotros. Dijo Jesús: “Venid a mí todos vosotros que estáis cansados y oprimidos que os aliviaré. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestra alma. Porque mi yugo es suave, y mi fardo es ligero”. (Mateo 11 28-30). Pensar amorosamente, conectado a la compasión y a la ternura divina, manifestaciones de la misericordia del señor, es el camino para la vitalización del alma y la conexión con el bien, constructores de salud física y espiritual. Concluimos con Emmanuel, que con su sabiduría afirma, por la psicografía de Chico Xavier, en “Pensamiento y vida”: “Nuestro pensamiento crea la vida que buscamos, a través del reflejo de nosotros mismos, hasta que nos identifiquemos, un día, en el curso de los milenios, con la Sabiduría Infinita y con el Infinito Amor, que constituyen el pensamiento y la Vida de Nuestro Padre.”


Andrei Moreira, médico de familia, 
especializado en homeopatía y 
presidente de la Asociación Médico-Espírita
 de Minas Gerais (Brasil) – www.amemg.com.br