martes, 13 de abril de 2010

Biografía de Gabriel Delanne


Casi un mes antes de que Allan Kardec publicase “El Libro de los Espíritus”, el 23 de Marzo de 1857, nació en la ciudad de París el que sería uno de los más acérrimos defensores del Espiritismo científico, Gabriel Delanne. Él, junto con Leon Denis, fueron los discípulos más próximos a Allan Kardec.

Es importante mencionar que al contrario que Allan Kardec y Leon Denis, Gabriel Delanne tuvo la gran suerte de nacer dentro de una familia espírita y de esa manera recibir las enseñanzas y los consejos de esta doctrina desde muy pequeño. Como curiosidad podríamos contar que, a la edad de 7 años, le preguntaron por la profesión de sus padres y él respondió que eran espíritas, su madre era una muy buena médium y él quería llegar a ser como ella. Pero pasemos a conocer la historia de este fantástico hombre.

Provenía de una familia humilde. Alexandre Delanne y Marie Alexandrine Didelot tenían una pequeña droguería a causa de la cual, el marido tenía que viajar puesto que su papel era el de comercial. Y fue en uno de esos viajes que Alexandre conoció el Espiritismo, al escuchar a unos hombres hablar acerca de Allan Kardec, de las obras que había escrito y de unos fenómenos que estaban sucediendo en París.

Al principio, el tema le llamaba mucho la atención pero a la vez le causaba un cierto recelo. Al volver del viaje se lo contó a su mujer, que tenía algunos conocimientos espiritualistas y ésta le convenció para que adquiriese “El Libro de los Espíritus” y “El Libro de los Médiums”. Los leyeron y se quedaron tan interesados por todo aquello que decidieron ir inmediatamente a conocer a su autor.

Y así lo hicieron. Se presentaron en casa de Allan Kardec, que para aquel entonces vivían en Pasaje Santa Ana y fueron recibidos muy amablemente por el matrimonio. Conversaron durante largas horas sobre las obras, sobre experiencias personales de Marie Alexandrine. Allan Kardec les invitó a una reunión en la Sociedad Espírita de París y allí descubrieron la facultad de Marie como médium psicógrafa mecánica, pasando a ser, desde ese momento, una de las médiums que ayudó a Kardec en su investigación sobre el espiritismo.

Pero no sólo ella se convirtió en una gran trabajadora del espiritismo, su marido aprovechaba todos los viajes que tenía que hacer debido a su trabajo para divulgar la doctrina allá por donde iba.

Poco a poco la amistad entre los dos matrimonios fue creciendo y consolidándose. Se veían frecuentemente. Allan Kardec jugaba a menudo con Gabriel y su hermano y este era uno de los recuerdos que Delanne conservó con mayor cariño. Fue así como Gabriel y su hermano Ernesto vivieron y crecieron dentro de un hogar espírita, gracias al trabajo de sus padres, asistiendo a reuniones desde muy temprana edad y aprendiendo directamente de manos del codificador.
Gabriel Delanne era una persona muy discreta, a la que no le gustaba hablar de sí misma. Se sabe que siempre tuvo una salud delicada. Siendo muy pequeño tuvo un absceso en el ojo izquierdo, que con el paso de los años dio lugar a una infección progresiva hasta llegar a quedarse ciego. Igualmente, su capacidad motora se vio seriamente dañada, cuando a la edad de 33 años durante la boda de su hermano, sufrió ataxia dificultando su manera de andar y desembocando, con el paso del tiempo, en una parálisis de los miembros inferiores, viéndose obligado a caminar primero ayudado de unos bastones y más adelante en una silla de ruedas. Aunque, a pesar de los continuos dolores que padecía y de la dificultad para trasladarse de un sitio a otro, Delanne jamás abandonó su trabajo como espírita.

A la edad de 19 años, recién terminado su bachillerato en matemáticas, Gabriel ingresó en la Escuela Central de las Artes y Manufacturas, pero debido a problemas económicos familiares, no pudo terminar sus estudios. Comenzó a trabajar, como ingeniero, en la Compañía de Aire Comprimido y de Electricidad Popp, donde estuvo hasta 1892.

Nunca se casó, pero tuvo una leal compañera que le ayudó mucho y que se encargó de él, sobre todo durante los últimos 30 años de su vida, acompañándole y empujando su silla de ruedas. Ella era su prima Matilde Peley. Junto a ella, crió a una niña abandonada que adoptó con siete meses de edad, y que se llamaba Suzanne Rabotin.

Otro hecho a destacar fue la desencarnación de su padre, a los 71 años de edad, un duro golpe para él, ya que Alexandre fue un gran apoyo en todos los sentidos a lo largo de su vida.
Su labor espírita fue muy larga e intensa.

Su primer acto importante fue en el Acto Conmemorativo en honor a la muerte de Allan Kardec que tuvo lugar en 1880, donde realizó un discurso recordando con mucho cariño la figura de este gran hombre y hablando sobre la importancia de estudiar y analizar la parte científica del espiritismo, labor a la que estuvo entregado durante la mayor parte de su vida.

En 1882, los dirigentes de los grupos espíritas parisinos presididos por Pierre-Gaétan Leymarie y con Gabriel como secretario junto con los dirigentes de los grupos espíritas belgas formaron la Federación Espírita Francesa-Belga, convertida un año después en la Federación Espírita Francesa-Belga-Latina.

A finales de ese mismo año Delanne y su padre formarían lo que se conoció como Unión Espírita Francesa, establecida en su misma casa de París y con el objetivo de unir a todos los grupos espíritas de Francia.

Gracias a una donación recibida por una señora inglesa llamada Elisabeth D’Esperance, más tarde conocida por su mediumnidad, y al apoyo de su padre, Gabriel fundó la revista espírita “Le Spiritisme”. Escribió diversos artículos y tiempo después pasó a convertirse en redactor jefe de la misma, rechazando muchos artículos que le llegaban por considerarlos discutibles desde el punto de vista científico. Gracias a esta revista llegó a convencer a un gran número de contemporáneos , convirtiéndose uno de estos lectores en un gran mecenas cediéndole una villa y donándole una renta para que pudiese dedicarse en cuerpo y alma a la divulgación de la doctrina espírita. Dicho mecenas fue Jean Meyer.

En diciembre de 1884 fue nombrado Vicepresidente de la “Unión Espírita Francesa”. A partir de este momento, Gabriel inicia una gran labor como conferenciante pasando por Francia, Holanda, Bélgica e Inglaterra.

Alrededor de 1992, Hector Durville funda en París la Universidad de Altos Estudios, donde Delanne se hace responsable de dirigir la facultad de Ciencias Espíritas.

En 1898 se presentó como delegado de la Sección Francesa en un importante Congreso Internacional celebrado en Londres donde pudo dar una interesante conferencia acerca de la Reencarnación.

En ese mismo año fue nombrado Vicepresidente de la Sociedad Francesa de Estudios de los fenómenos Psíquicos, para poco después asumir la presidencia, dedicando un gran esfuerzo para difundir el conocimiento espírita.

Escribió más de diez obras espíritas de las que nombraremos algunas. La primera que escribió fue a la edad de 28 años llamada “El espiritismo ante la ciencia” para continuar con “El fenómeno espírita”, “La evolución anímica” o “Las Vidas Sucesivas “donde trata el tema de la reencarnación. Cabe destacar “El alma es inmortal” obra esencial donde trata de manera minuciosa el tema del periespíritu y la comprobación de la vida después de la muerte y por supuesto, no podemos olvidarnos de una de sus mejores obras “Las apariciones materializadas de los vivos y de los muertos” basada en innumerables pruebas científicas tratando la existencia de los espíritus. Encontramos también la obra “Reencarnación” con un alto valor histórico, doctrinario y científico entre otros.

Siempre trabajó examinando, analizando, dando rigor científico a todos los hechos espíritas, utilizando continuamente un lenguaje sencillo que pudiese entender todo el mundo.
Gabriel Delanne desencarnó el 15 de Febrero de 1926, a la edad de 69 años, en la Villa Montmorency en Autenil.

Fue un incansable trabajador del espiritismo, a pesar de sus dificultades, de sus sufrimientos nunca dejó de trabajar para que el espiritismo llegase a todo el mundo dejando pruebas de que la muerte no existe. Desde aquí, gracias Gabriel, por no desistir en tu misión, por tu gran esfuerzo. Hoy estudiamos espiritismo también, en parte, gracias a ti.

2 comentarios:

luguicaha dijo...

Excelente aporte...gracias gabriel delanne.

antonio martinez, MD dijo...

Tuve la oportunidad de visitar en Paris la tumba de este destacado colaborador de Allan Kardec, en Pere Lachaise. Estaba hermosamente decorada con muchisimas flores, me emociono haber llegado hasta alli sin saberlo previamente. Tambien comparto un sentimiento profundo de gratitud por su aportacion a mi educacion.