sábado, 27 de septiembre de 2008

POESÍA

Oh gracias Padre Amoroso,
por tanta misericordia,
por enviarnos profetas,
primera revelación,
la segunda fue Cristo,
amor de tu voluntad,
en la tercera Allan Kardec.
Gran maestro elegido por la luz,
fuiste puente entre dos mundos
el mundo espiritual,
y el mundo de encarnados,
desde entonces eres hermano,
el codificador amado.
La semilla que sembraste
es de una luz divina
más radiante que una estrella
y más pura clara y digna
razonada sin fe ciega
la doctrina espiritista.
La semilla de Jesús,
no creció nunca en la tierra,
con tanta fuerza y poder,
en el templo que es de Dios,
y los frutos madurados
llegaste con cinco soles,
fruto de esfuerzo y trabajo,
de hermanos esclarecidos,
que te iban inspirando,
Gracias Allan kardec misionero
de las esferas de luz,
por tu sentido común
por tu humildad y trabajo,
por tu lucidez y entrega,
por tu verdad y honradez,
por todas las almas buenas
que escrito en cinco libros,
se fueron manifestando
para terminar el edificio,
que Jesús fue edificando.

Con respeto y amor
Marco Antuan González